El consumo de leche en el 2016 descendió en un 25 %. Podría
decirse lo mismo del pan o de cualquiera de los alimentos o elementos de
primera necesidad del conjunto de la población laboriosa argentina. Esta
realidad es la que lleva al cierre de fábricas, a los despidos, a la
desocupación masiva, a la pérdida de bienestar de la clase media. Este lenguaje
brutal y destructivo del capital sobre el trabajo ¡peor que el delito! es la razón del grito “poné la fecha la puta que te parió” y de la acción que le copa el escenario a la ‘todopoderosa’ y gansteril
burocracia sindical (no es poca cosa en una acción espontánea de
trabajadores)… Un periodista -Roberto
Navarro de C5N- mientras mostraba una curva de consumo sobre un sólo índice
“el consumo de leche en el país”, dijo “de
situaciones como esta surgen revoluciones”…
Lo penoso del 7-3-17 es que sólo en la voz de un periodista haya cobrado relevancia histórica y
sólo al pasar una acción decidida y
audaz de lo mejor de los trabajadores y trabajadoras argentinas que
poniendo la voz, el cuerpo y la acción contra
la podrida burocracia sindical la colocaron en su lugar ¡el lugar de las ratas! Los que minutos
antes fruncían el ceño y hablaban recio a los manifestantes, de arriba de un
palco arreglado a su medida y protegido con innumerables vallas, escapaban como
ratas bajo el fuego de todo lo que encontraron las trabajadoras y trabajadores
para arrojarles… Así, de ese modo, la
mujer trabajadora y el trabajador mostraron, como en un reflejo de su
conciencia histórica, lo que son capaces de hacer, en vísperas del día
internacional de las mujeres trabajadoras…
“Poné la fecha
la puta[1]
que te parió”
¿Y qué de los
destinatarios de encausar la violencia histórica de los de abajo? ¡O se
acabaron –como dicen los posmo- los meta relatos? ¡Qué de los destinatarios
históricos de esa acción en ciernes que
anuncia de algún modo el porvenir? La
izquierda, presente con numerosas columnas en el acto, fue un factor cero ante la entrega de la burocracia. Esta falta de
acción de la izquierda, que se repite en cada momento sea por arriba
(levantamiento del campo) sea por abajo, la acción de ayer del activismo contra
la burocracia muestra el carácter que adoptan en general las direcciones de
izquierda. Un poco de combatividad o
reflejos podría haber puesto a la izquierda en el centro del movimiento de
lucha impidiendo –junto al
activismo y con la simpatía general del movimiento de lucha- que la burocracia sindical se borre y
obligándola a lanzar el paro. ¿No ha sido así en la historia de lucha de
los trabajadores? ¿No tomaron de rehenes a los gerentes de FIAT los
trabajadores clasistas del 69 en Córdoba para evitar la represión? ¿Ya
olvidamos la lección de Zanón-FASINPAT que vía la acción directa impidieron que
la patronal liquide la fábrica? ¿No es la acción directa la que debe presidir
los actos frente a la entrega?... La izquierda no protagoniza una acción
colectiva directa ni siquiera entre sus propias filas…
Objetivamente la
izquierda se prepara para gobernar no para hacer ningún cambio que tenga algún
ribete transformador; y ni hablar de revolución… La acción decidida y valiente
del activismo de coparle el palco a la burocracia sindical blandiendo en el aire el atril, donde minutos antes se apoyaba recio el
burócrata, es un símbolo de los
tiempos… No lo ve el dirigente burócrata –aunque sea de izquierda-
carcomido por la comodidad del cargo, de la renta partidaria, etc., y por ello deja solo al activismo audaz… Y pensar
que la izquierda ostenta el lugar considerado vanguardia ¿¡Vanguardia!? En el episodio de ayer como en la
movida golpista y gorila del campo –la
izquierda- no estuvo siquiera en la retaguardia, porque la retaguardia implica formar parte del
fenómeno, aunque sea para cuidarle las espaldas al que va adelante. La
izquierda dejó solo al activismo audaz de ayer…
No necesitamos –como se
ha hecho hasta la necedad- crear ‘otro partido’ sino sanear las organizaciones
de clase que tenemos. Las organizaciones de trabajadores –por definición
histórica- no pueden tener dueño… Hoy el
burócrata del sindicato expulsa a la oposición en connivencia con la patronal;
de modo parecido LAS DIRECCIONES DE IZQUIERDA eliminan las disidencias internas
que cuestionan su política y su lugar: El que se arrodilla ante el hecho
consumado no tiene porvenir… La deliberación colectiva reemplazará el método
burocrático, la acción directa reemplazará la división por la unidad y ello lo
hará el desenvolvimiento mismo de la lucha de los trabajadores…
¡¡¡Poné la fecha
la puta que te parió!!! Es el grito de guerra ¡que
anuncia la rebelión! que crecerá en las filas de los asalariados y del
pueblo trabajador…
Colen Grant 8.3.2017
[1] Es bueno decir que nninguna
puta parió a esta mierda: Ver la dignidad de ‘las putas’ en Bayer y “La
Patagonia rebelde”.
Muy bueno
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