jueves, 10 de diciembre de 2015

Fruta francesa


Fruta francesa[1]

El valor del voto y la democracia en América Latina

          Una diputada del MPN (Graciela Muñiz Saavedra) tuvo –hace algunos años- la osadía de citar a ROSA LUXEMBURGO, en un artículo que publicó el Diario Río Negro[2]. Entre otras cosas escribió:
 
“(…) Acuñó una bella metáfora: la democracia es una fruta con una piel atractiva pero que esconde un hueso duro; distinguía así entre el núcleo social y la forma política, la piel dulce de la igualdad y la libertad formal y el hueso duro de la desigualdad social

          Rosa Luxemburgo no dice “desigualdad social” sino que esconde “el hueso duro de la dictadura del capital”.

         Todas las experiencias de gobiernos populares en América Latina coinciden en reivindicar las ‘experiencias democráticas’ y dentro de estas a su expresión por excelencia, el VOTO SECRETO…

         En nuestras tierras la valorización del voto y la democracia surgen como contraste ante las dictaduras militares que le precedieron. Las experiencias de los 90, también, transcurrieron bajo el ‘sistema democrático, pero ni el VOTO ni  sus REPRESENTANTES consagrados por este sistema electoral lograron adquirir valor ante el pueblo sino todo lo contrario; baste recordar el “que se vayan todos” como expresión contundente y masiva del repudio y hartazgo de la población, ante las ‘experiencias democráticas’ y sus portavoces políticos… Por si faltaran ejemplos, el fundador del kirchnerismo se plantó con un 22 % y convocó multitudes hasta en el momento de su muerte; mientras el que contó con más del 50% -en dos mandatos- no podía pisar las calles. El ciclo de desarrollo histórico que atravesamos hace olvidar estos datos tan importantes y encandila a muchos con la salida electoral. En más de dos siglos de desarrollo la democracia liberal ha quedado como una cáscara vacía que encubre los intereses y el poder del capital, es la pérfida y refinada forma del engaño, la manipulación y despojo de la voluntad popular: ¿no queda patéticamente de manifiesto cuando un descerebrado sin principios, en medio de una trama deshilachada de reconocidos estafadores de la voluntad popular y armado con los recursos más vulgares del engaño, se apresta a asumir la presidencia de la nación?...   

         En los momentos más álgidos de las luchas populares en América Latina, Chávez, primero y luego Ortega en Nicaragua advirtieron las limitaciones del sistema representativo burgués e intentaron superarlo (Chávez [sin suerte] no pudo con la reforma de la “Segunda Constituyente” y Ortega vio paralizado su intento de “soberanía popular”), como lo advierte y denuncia la prensa amarilla a través de sus referentes internacionales:
 
“Muestra de la confusa retórica reformista era la propuesta de creación del "Poder Popular" (artículo 136) que "no nace del sufragio ni de elección alguna sino de la condición de los grupos humanos organizados como base de la población

LARÍA, Aleardo, “La Derrota de Chávez”, Diario Río Negro, 7.12.07, p. 24

Algo similar ocurre cuando el presidente Daniel Ortega anuncia la creación de los Consejos del Poder Ciudadano (CPC):

hay un claro intento por tomar control a la fuerza de las instituciones y romper el orden constitucional y el Estado de derecho

OPPENHEIMER, Andrés, “La Oleada Autoritaria”, Diario Río Negro, 4.12.07, p. 20
 
            Los periodistas que avalan el centro (EEUU) creador de todos los golpes de Estado y a los golpistas se ‘preocupan’ por el estado de derecho y denuncian “oleada autoritaria” cuando los gobiernos populares intentan poner un mínimo de coto a la opresión y explotación de la América Latina.

Pero… ¿qué es la DEMOCRACIA REPRESENTATIVA[3] y qué representa el VOTO como su medio de expresión por excelencia?...

Derrotada la ilusión revolucionaria de la Francia de 1789[4], el Estado francés[5] creará -con el tiempo- la ingeniería liberal (adornada con los altisonantes derechos a la libertad-igualdad-fraternidad) como el marco por excelencia en que se desenvolverá el poder político del capital hasta nuestros días. Cuando tant*s perdieron la vida y tant*s otr*s la arriesgamos en la lucha contra la opresión dictatorial no lo deberíamos hacer para eternizar los dudosos derechos de la democracia del capital sino como el medio más apto para romper las cadenas históricas que han evitado la emancipación social (los intelectuales progres de América Latina rechazan el eurocentrismo, practican la decolonialidad, etc., pero nada dicen contra la peor versión del eurocentrismo “la democracia representativa”. La izquierda, incluyendo la ‘clasista’, hace más o menos lo mismo).

El fantasmagórico cuadro del individuo encolumnado para ejercer su derecho a votar, generalmente un día domingo (después de días e incluso meses sometido al ‘zarandeo’ incesante de los más diversos medios de la persuasión), solo, mirando la nuca del que tiene adelante o el techo de la escuela en la que le tocó votar; en la infinita mayoría de los casos ni siquiera cabe un diálogo con el que tiene adelante o el que va detrás. Esta es la imagen más cruda de la despersonalización humana, de la soledad en que deben ‘decidir’ la ciudadana y el ciudadano modernos; y si no hiere nuestra sensibilidad -como para generar su rechazo- es por la capacidad inagotable que tiene el capital para naturalizar y domesticar todas las formas de disciplinamiento de la vida humana.

            El plebeyo Chávez leyó mejor a Lenin que muchos de los acólitos marxistas; no sólo hay que reconocerle a Chávez la gesta que sacó a millones de venezolanos de la ignominia y el hambre sino el intento (superar la institucionalidad burguesa es la tarea más grande que debe enfrenar la humanidad) acotado a todas las vicisitudes y limitaciones que impone la ausencia de grandes movimientos de masas y por ende el raquitismo de las organizaciones revolucionarias. ¿Qué más se le puede pedir a un joven, que casi adolescente se cargó un país al hombro y enfrentó nada más ni nada menos que a los prepotentes amos del norte? Habrá más de un izquierdista que dirá “no rompió con la burguesía”, “creó una nueva rentista” bla bla bla…

            Todos sabemos que la DEMOCRACIA (a la que aludimos con la cita de Marx) la crearon los antiguos griegos. Hubo, si, formas asamblearias de gobierno en la antigua Babilonia, en la región asiática, etc., pero ninguna civilización llevó a cabo como los griegos en la praxis y en la teoría la fantástica revolución civil, practicando todas las formas de gobierno a lo largo de dos siglos, donde el auténtico DEMOS (pueblo) y el KRATOS (gobierno) brillaron como jamás volvió a ocurrir en toda la historia humana.

            Los franceses y el liberalismo en general se apropian el ilustre nombre ¡Democracia! y colocan en el cielo de la teoría la fantástica ilusión de la libertad, la igualdad y la fraternidad. Hace más de dos siglos, esta, fue una gesta histórica -en la lucha contra las monarquías feudales- mucho mayor que una fantástica ilusión; pero hoy se hace patente esa sentencia de Marx, cuando afirmó “el moderno Estado representativo – democrático que descansa en la esclavitud emancipada”. Somos –los modernos- esclavos emancipados de LA DICTADURA MÁS PROLONGADA de la modernidad, la del CAPITAL sobre el TRABAJO…

            Suena grotesco! Luce grotesco! pero es la verdad, el plebeyo Chávez (que tenía –con ternura podemos decirlo- mucho de grotesco) se propuso resolver nada más ni nada menos que esta ANTINOMIA HISTÓRICA entre EL CAPITAL y EL TRABAJO. Si nos atenemos al carácter científico de la “teoría social”, la humanidad no tiene salida si no resuelve esta antinomia histórica, descifrada de modo genial por Karl Marx ¡la humanidad la resolverá! supo romper las cadenas de la esclavitud, pudo con las trabas de la servidumbre y podrá con el yugo del capital (aprecien este bello optimismo[6] –que agrego en el link- de alguien que estuvo mucho más cerca –que el audaz Chávez- de resolver la antinomia)…

            Descendamos a lo concreto: Chávez intentó una segunda reforma[7], veamos lo que se proponía a través de fragmentos significativos de sus artículos, para apreciar la idea que estamos desarrollando aquí:

Artículo 16: (…) unidad política primaria la ciudad, la cual estará integrada por comunas "células sociales del territorio", las cuales a su vez estarán conformadas por las comunidades, "cada una de las cuales constituirá el núcleo territorial básico e indivisible del Estado Socialista Venezolano". 

Artículo 70: Sobre los medios de participación para la construcción del socialismo. Añade a los Consejos del Poder Popularconsejos comunales, consejos de trabajadores, consejos campesinos, etcétera — como medio de participación y protagonismo del pueblo.

Artículo 112: El Estado promoverá el desarrollo de un modelo económico productivo, intermedio, diversificado e independiente, fundado en los valores humanísticos de la cooperación y la preponderancia de los intereses comunes sobre los individuales, que garantice la satisfacción de las necesidades sociales y materiales del pueblo, la mayor suma de estabilidad política y social y la mayor suma de felicidad posible.

Asimismo, fomentará y desarrollará distintas formas de empresas y unidades económicas de propiedad social, tanto directa o comunal como indirecta o estatal, así como empresas y unidades económicas de producción y/o distribución social, pudiendo ser éstas de propiedad mixtas entre el Estado, el sector privado y el Poder Comunal, creando las mejores condiciones para la construcción colectiva y cooperativa de una Economía Socialista. 

Artículo 136: (…) Añade al Poder Público un nuevo poder, el Poder Popular, el cual se expresa por democracia directa en los Consejos del Poder Popular. El pueblo es el depositario de la soberanía y la ejerce directamente a través del Poder Popular. Este no nace del sufragio ni de elección alguna, sino que nace de la condición de los grupos humanos organizados como base de la población.

El Poder Popular se expresa constituyendo las comunidades, las comunas y el autogobierno de las ciudades, a través de los consejos comunales, los consejos obreros, los consejos campesinos, los consejos estudiantiles y otros (…)

Artículo 328: Sobre la Fuerza Armada Nacional. Pasa a llamarse Fuerza Armada Bolivariana y se define como patriótica, popular y antiimperialista. 

Artículo 329: Sobre los cuerpos de la Fuerza Armada. La Fuerza Armada pasa de tener, además del Ejército, la Armada, la Aviación y la Guardia Nacional, un nuevo cuerpo llamado Milicia Nacional Bolivariana en reemplazo de la Reserva Militar. 

            La lectura de estos artículos desató una avalancha nacional e internacional contra la reforma chavista, como pusimos de manifiesto con los ejemplos de OPPENHEIMER y LARIA. Un opositor de Chávez (ex izquierdista) expresa (luego de denigrar toda la experiencia bolivariana):

pasaríamos a ser un estado de transición hacia un una economía estatista de tipo comunista, con un régimen dictatorial de instituciones tumultuarias de Estado de vocación totalitaria inmediata (…) frente a ese hecho al parecer irreversible, que cambia la naturaleza del Estado de la nación venezolana ,es pertinente la discusión, sobre si debe evitarse, mediante la legitimación de toda insurgencia en todo o parte del territorio nacional, la ruptura del estado nacional mediante la secesión de estados que no acepten el totalitarismo chavista, en ciernes y si es licito o no la insubordinación militar masiva, y hasta el pedido de ayuda externa de naciones amigas, para impedir esa consumación de la liquidación del estado democrático”.

                Chávez y Ortega pasaron por la ‘escuela’ de la guerra civil y la guerra revolucionaria –a diferencia de nuestros izquierdistas que sólo la experimentaron de palabra en alguna trasnochada de café e inclusive aquí, dudo que lo hayan experimentado- por ello sabían las limitaciones que tiene la DEMOCRACIA LIBERAL para defender los intereses populares ¡el pueblo no delibera ni gobierna! Rezan TODAS las CONSTITUCIONES capitalistas del mundo, Chávez se proponía lo contrario.

            Se ciernen oscuros nubarrones sobre el horizonte de las metrópolis contemporáneas y la democracia -si algún valor le queda- es el teatro para desarrollar la conciencia de sus limitaciones y luchar para superarlas: nada conoce la teoría social que no sea el socialismo concebido científicamente; en esta perspectiva debemos hacer todos los esfuerzos para debatir, crear todo tipo de nexos y acciones con la marea de jóvenes y trabajadores que siguen la experiencia de los gobiernos populares…   
                                                                                                                                             Colen grant

            Dic. 11 de 2015 


 
[2] MUÑIZ SAAVEDRA, Graciela “Las buenas Intenciones”, Diario Río Negro, 5.12.07, p. 20
 
[3] Ver en el siguiente link un artículo en el que trato el tema históricamente:  http://www.meritoymiseriadelrionegro.blogspot.com.ar/2007/12/el-invento-francs-y-la-tragedia-de.html
 
[4] “Robespierre, Saint Just y su partido perecieron por haber confundido la antigua comunidad realista – democrática, basada en la real esclavitud, con el moderno Estado representativo – democrático que descansa en la esclavitud emancipada. ¡Que gigantesca ilusión, tener que reconocer y sancionar en los derechos humanos la moderna sociedad burguesa (…) y al mismo tiempo, y a posteriori anular en algunos individuos concretos las manifestaciones de vida de esta sociedad, a la par que se quiere formar la cabeza política de esta sociedad a la manera antigua!.
 
[5] El aporte norteamericano a partir de Thomas Jefferson, también, se inspira en la experiencia francesa.
 
[7] Chávez ganaba por estrechísimo margen la segunda reforma, pero dio la orden de darla por perdida. Era tan grande la aventura, y tan fuerte el frente interno y el externo, que prefirió no abrir la puerta de tamaña polarización.

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