Dicen que Milei se lleva mal con su madre y eso no es verdad. Tampoco es verdad que la madre de Milei sea la Señora Alicia Luján Lucich. Milei, el Milei político, tiene como madre a la “Mont Pellerin Society”. La Mont Pellerin Society le ha dado la temprana leche liberal y lo ha cuidado hasta que le salgan sus caninos de león. No puede discutirse esta maternidad liberal de Milei sin desconocer al candidato. La Mont Pellerin Society tiene experiencia como madre, mucho antes de dar a luz a Javito meció la cuna de otras crías [verdader*s hij*s de yuta] que hasta ahora dejan al León de Buenos Aires como a un juguetón felino bebe.
Entonces
ustedes comprenderán que importante es analizar a la madre de la criatura,
sobre todo cuando no se trata de una madre cualquiera, sino de una que se
dedica a procrear animales políticos de raza liberal. También comprenderán que
hay que ir hasta los padres de la madre: tienen que conocer a los hijos de puta
de los hijos de puta[1] ¡…ahí
van a ver lo que les digo…! ¡¿…Me tendrán esa paciencia…?!
Pongámonos
serios y desarrollemos un preámbulo necesario para ver dónde estamos parad*s: el
triunfo de Milei da por tierra con la idea instalada por décadas de que la
revolución perdió atractivo y es cosa del pasado[2].
Los jóvenes (sobre todo) lo ven de ese modo espontáneamente [sin necesidad de
que ningún sociólogo o dirigente político se los explique]... masivamente
comprenden que ante la crisis y el descalabro la única solución es LA
REVOLUCIÓN, y por ello, también, espontáneamente le dan su aval…
La
revolución y la contra revolución (es decir, la salida reaccionaria) se
parecen: son hermanas gemelas. Porque todo lo esencial en la vida guarda un
principio de contradicción, o dicho de otra manera de “tesis-antítesis y
síntesis” [una de las razones por la fue y sigue siendo grande Hegel, al
advertir este principio cardinal del movimiento perpetuo de la materia y de la
vida], en un ciclo que se repite en avance o retroceso para volver a empezar en
un cuadro histórico diferente: la vieja dialéctica [creación de los griegos
antiguos, en la que se inspiró Hegel] es indestructible.
De
este parecido entre revolución y contra revolución surgen las banalidades
interesadas, como quienes dicen "los extremos se juntan" y
toda una serie pueril de expresiones interesadas que ocultan la esencia de los
fenómenos y sus procesos. Pero, su diferencia es tan radical como distinguir
entre la vida y la muerte: a los confusionistas del sistema no les importa y lo
asimilan por ignorancia o por pereza a la hora de investigar. Es más cómodo el
lugar común, para que nada cambie. Ahora los acosa el temblor: las
‘soluciones’ drásticas tienen apoyo popular: creo que l*s bienintencionad*s
que se escandalizan son nuestros peores aliados, porque niegan las soluciones
drásticas necesarias en épocas de crisis: claro, las soluciones drásticas
chocan contra ‘la democracia’, que es el más grandes de los fraudes históricos
del liberalismo y ámbito de la compra de voluntades y de cargos[3]…
“Que
se vayan todos” canta Milei al compás de centenares que lo acompañan como
expresión de millones que lo han votado…
“La
historia se repite” (También, es una sentencia de Hegel a la que Marx
corrige diciendo que se le olvidó agregar “primero como tragedia y después
como farsa [comedia]” …
Milei
cree firmemente en lo que dice y en lo que hace: es [como dice un amigo] “un
idealista” … Se ha dirigido con verdadera pasión y elocuencia [bizarra,
pero, elocuencia al fin] al pueblo de la nación y lo ha conmovido. Reúne casi
todas las condiciones de un líder: seduce porque entra de cuerpo y alma a la
escena: algo ajeno en el resto... Lo que convierte a la farsa en auténtica
farsa. Causa en lo político [justamente porque es una farsa auténtica] un
efecto catalizador de deseos como un reflejo invertido de valores. En otro
campo se lo puede comparar [en modo negativo y degradado] con lo que fueron el
Indio Solari y “Los Redondos” en términos culturales, musicales, que en el caso
de los músicos ricoteros se vive de modo enaltecedor y liberador para la masa
popular de la nación. En este lugar Milei es un animalito con una educación
funcional que golpea como un mazo sobre la frustración y el odio de los
sectores medios y los más pauperizados, pero, su ejemplo, muestra de modo
práctico que puede ser repentino el despertar de una conciencia, cuando
alguien tiene la valentía de plantearlo audazmente, algo de lo que se debe
tomar nota…
El
ganador de las PASO Argentina 2023 usa un método revolucionario para sostener
una política reaccionaria: la contradicción no puede ser más grande, cuando uno
lo escucha cantar “que se vayan todos”, una consigna de uno de los
momentos de mayor crisis política y social que ha vivido la Argentina, con
claros caracteres de invitación a un gobierno sin representantes: signo
directo de las masas en lucha: Una metáfora de los comuneros parisinos del
Siglo XIX, que transformaron la acción de masas en gobierno directo con la “Asamblea
Nacional” del pueblo, que se hizo, también, asaltando “La Bastilla” con las
armas. Imagen genuina de una acción de izquierda[4]
que no existe como modus operandi, como praxis, en las organizaciones de la
izquierda actual, pero sí como latencia en la dinámica social de las clases
en pugna[5]
[latencia que, también, supo vibrar en “Los Redondos y el Indio[6]”.
Que Milei herede para la conciencia popular el significado de una gesta de
lucha como la del 2001 muestra el estado de larva parasitaria del Estado en que
se han transformado la mayoría de l*s líderes de izquierda en Argentina: la
izquierda [justamente porque es hostil a la praxis revolucionaria] carece de
dirección revolucionaria y ello se refleja en sus ‘líderes’ y en el
conservadurismo extremo de su perfil militante.
La
escuela que reflota Milei (del liberal austriaco Ludwig Von Mises) es la
escuela que fue histórica y mundialmente repudiada a finales del Siglo XIX y
comienzos del XX señalada junto al conjunto de las ideas liberal/positivistas
como las responsables de las grandes crisis que llevaron a la revolución y a las
guerras (sólo pervivieron en el Reino Unido y en EE UU: los dos lugares donde
la conciencia social ha sido históricamente la reserva del conservadurismo
liberal y la estupidez). La famosas libertad liberal y la competencia
llevaron a la concentración y al monopolio: la competencia en su máxima expresión
a la carnicería y a la guerra por la disputa de los mercados, algo que se
repite en la competencia actual entre EE.UU.-China y Rusia.
¿Cómo
salieron EE. UU. y Europa de la gran crisis liberal-positivista? Con la intervención
del Estado. Keynes se hizo famoso por teorizar sobre la salida del descalabro
liberal, y Roosevelt en la crisis del 29 por pagar con fondos del Estado a
obreros para que hicieran pozos y los volvieran a tapar. En el futuro se
reconocerán las ideas de Keynes como una de las bases del “Estado de
Bienestar”. Conquistas que lograron los países europeos como la máxima
aspiración a la que pudieron llegar las naciones saqueadoras de otros pueblos
bajo el capitalismo. No hay en ninguna nación del planeta un sólo ejemplo
histórico de un liberalismo con rostro humano: el liberalismo es sinónimo de
ley de la selva… Que pregonan burócratas del estilo de los Benegas Linch
cebados por las instituciones del establishment del planeta. No es casual que
el candidato a primer diputado de Milei sea el hijo de Alberto Venegas Linch [una
cría liberal del mismo nombre e impronta] promotor del liberalismo austriaco en
Argentina, asociado a la Mont Pellerin Society de Popper y Hayek, como reacción
academicista patológica para luchar contra la tradición de la Ilustración y el
socialismo: eso fue y es la Mont Pellerin Society, cuya función desde
su fundación en 1947 en la villa suiza es la de almácigo de monstruitos
como Milei o el chileno Axel Kaiser con educación funcional dirigida: esto
es lo que hay que explicar para entender este fenómeno de época…
A
Milei [que le gusta putear] le digo: una escuela de verdaderos ‘hijos de yuta’
(Sólo verle la cara al que fue el padre del Linch de Milei). Premiado -nada más
y nada menos que en 1979- con el “premio honorífico al defensor de la
libertad por la Academy of Achievements de los EE. UU.”, cuando los
yankees prohijaban el golpe asesino de Videla que Benegas Linch (padre: el de
la cara de ‘hijo de puta’, sí, suena mejor la versión original de la puteada)
encubría…
Esta
escuela pútrida y caduca del austriaco Von Mises: refugio de fundidos y renegados,
como el austriaco ex ‘comunista’ Popper, que se vendió al Commonwealth
británico por un cargo en la “The London School of Economics and Political
Science”, de la mano de otra cría austriaca el liberal Hayek. Los ingleses (inicios
de la “Guerra Fría”) le tendieron la alfombra, y el renegado austriaco se
transformó en uno de sus alfiles para expurgar de la ciencia toda relación con
su lado sociológico rompiendo el vínculo histórico que habían fundado los
Ilustrados franceses entre ciencia y revolución: vínculo reivindicado
plenamente por el socialismo: sí, es un nudo complicado, pero si no lo
abordamos ‘estamos en el horno’.
La filosofía de la “Escuela
Liberal-positivista” fue abandonada y repudiada, como dijimos, ante la
catástrofe competitiva de la “Primea Guerra Mundial”. Entonces el mundo
entero se hizo socialista: los fabianos ingleses se decían socialistas, los
nazis se decían socialistas, los fascistas italianos de decían socialistas: hasta
en los rincones más remotos se abrazaba “La Internacional”: el
socialismo estaba a la vuelta de la esquina. El capital no escatimó esfuerzos:
la Ford-la IBM, etc. Financiaron profusamente al nazi/fascismo (sólo la Ford
donó 5 millones de dólares al año al inexistente partido nazi [sí, cuando los
nazis no eran nada: y Hitler un estudiante de arte fracasado, menos que el
exitoso académico Milei]:
Había que
frenar el desarrollo de la revolución a cualquier precio: y los yankees y
británicos ‘pusieron los huevos en todas las canastas’. Primero, financiaron a
los nazis como antídoto contra la revolución, y luego armaron una coalición de
naciones para invadir la naciente “República de los Soviets” y apoyar al
“Ejército Blanco” compuesto por antiguos oficiales del Zar y financiado por los
grandes terratenientes expropiados por la revolución:
¿Cómo siguió la película compañeris?
Cuando
la revolución fue derrotada en las barricadas y en los soviets había que
desterrarla de la mente [como diría el gran historiador catalán Josep
Fontana]: las ideas de la revolución representan algo más que una banderita
roja, y la revolución [mucho más que en su expresión política] está en su
contenido científico, por ello Lenin no sólo creo una revista dedicada al tema,
sino que recomendaba una alianza concreta:
“Además
de la alianza con los materialistas consecuentes que no estén afiliados al
Partido Comunista, no es de menor importancia, sino quizá de mayor aún, para la
labor que el materialismo militante debe realizar, la alianza con los
representantes de las Ciencias Naturales modernas (…) El artículo de A.
Timiriázev sobre la teoría de la relatividad de Einstein, publicado en el
número 1-2 de Pod Známeniem Marxizma,
permite abrigar la esperanza de que la revista logre también realizar esta
segunda alianza”[7]
El
capital y el “Ejército Blanco” zarista no pudieron contra el “Ejército Rojo” de
Lenin y de Trotsky. Pero, rápidos de reflejos comenzaron su tarea de zapa
financiando (luego de la muerte de Lenin) a quienes vieron permeables a la
corrupción y la entrega: la Ford cruzó los Urales en el temprano 1929 y montó una fábrica en Nóvgorod, a
pedido de Stalin, mientras le negaba al genuino referente [heredero de Lenin y de
la revolución] un simple pasaporte.
Escúsenme
por la digresión, les dije que es un tema complejo, pero volvamos al problema
del conocimiento porque nos trae de vuelta a Milei, a su madre y a sus padres,
así tenemos a la familia completa…
¿Por
qué la revolución había emergido tan arrolladora? En realidad, no es una
revolución sino dos en curso paralelo, con vasos comunicantes en la esfera del
pensamiento y en la acción de sus protagonistas, lo que la hizo tan potente y
explosiva para el capital: servía de base teórica a la concepción materialista
de la historia. Por lo tanto, para el establishment había que disociar ese
matrimonio explosivo y las fuerzas yankees y británicas [el capital en su
máxima expresión] y el liberalismo/positivismo [como su ideología activa]
desarrollan una ofensiva en todos los campos del saber y del hacer para hundir
este fenómeno revolucionario de época[8]:
Si la sociedad cambió después de 1917, para
no volver a ser nunca más lo que había sido antes, también lo hicieron las
ciencias sociales y, más en concreto, la historia. Bolchevismo y materialismo
histórico aparecían como las dos caras de la misma moneda, para cerrar el paso
al uno en la realidad política, era necesario desterrar al otro de la mente de
los hombres
(Fontana 1982: 154)[9].
Esta
verdadera guerra ideológica liberal/positivista explica la aparición en escena
de la ideología liberal y sus crías, como lo es en el caso argentino Milei. Es
imprescindible analizar la función de la Mont Pellerin Society, de Hayek, y
sobre todo de Popper y su continuador Lakatos porque constituyen la usina de
pos “Segunda Guerra” contra toda iniciativa de emancipación del capital: son
sus perros guardianes ideológicos, que cuentan con crecientes centros de
formación: los llamados “Think Thanks” (Argentina está primera en el ranking
latinoamericano de estas verdaderas usinas ideológicas del capital y quinta en
el mundo) …
Sin conocer este proceso QUE PUSO
EN TENSIÓN LAS BASES FILOSÓFICAS DE LA CIENCIA Y DE LA POLÍTICA de modo
paralelo [como nunca en la historia] no se podrá entender nada…
¿Por
qué tenemos que vérnosla con la revolución en la física y la revolución en
la política? ¿Por qué con átomos e individuos? …
Primero,
porque son dos procesos que ocurren paralelos e imbricados, segundo, porque
para sostener un valor teórico siempre se usó un principio de realidad (aquí la
física, tanto cuando fue filosofía de la naturaleza, como cuando se afirmó como
disciplina autónoma es la que ofrece la respuesta): es decir, brinda la base
ontológica firme en que se apoyan las ideas en el mundo, el pensamiento en
general:
“Vivimos –señalaba Planck- en un momento muy singular de
la historia. Es un momento de crisis (…) En medio de semejante confusión, el
introductor de los cuanto encontraba natural preguntarse si existía “alguna
roca de verdad en la que apoyarse”. Y su respuesta inmediata era: “la física”
(…) Para Planck este punto se encontraba
estrechamente relacionado con el ataque al que estaba siendo sometido el
principio de causalidad (recordemos que pronunció su conferencia en 1930, cuando
la mecánica cuántica y el principio de incertidumbre habían sido
desarrollados), (Sánchez Ron 1995: 201-202).
Definir
el principio de realidad en momentos de crisis se hace acuciante. Eso fue
lo que ocurrió en el proceso revolucionario que abarcó las tres décadas que
anunciaron la rebelión mundial contra el capital en el Siglo XX y que quedó
trunca. Como afirma el discípulo de Thomas Samuel Kuhn [Paul Forman] “adaptación
de los físicos y matemáticos alemanes a un ambiente intelectual hostil”.
Por
ello hay que entrar sin remedio de lleno en este terreno árido y difícil:
ignoto, para la conciencia actual que generan las instituciones educativas en
general. Pero, omitir esta esfera de ideas implicaría sumarnos a la ignorancia
academicista generalizada. Que no tiene nada que ver con una cuestión de
inteligencias sino con la posibilidad de abrir un universo de análisis que
le ha sido negado a la esfera institucional del conocimiento académico y
educativo en general, por el establishment del saber intelectual occidental[10]:
este es el problema central de la filosofía política de nuestros días (no
importa si vivís en Paris-Londres-Nueva York o Buenos Aires), que tiene su raíz
en un momento histórico preciso, y signa con su matriz el futuro del
desarrollo político, social y científico hasta nuestros días, y permite que
reflote este engendro histórico llamado liberalismo.
¿Cuál fue ese momento y cuál su
contenido?
Para derrotar la revolución en Europa el capital financia al nazismo y al
fascismo [Alemania e Italia aparecían como los dos centros de la revolución
social]. La Ford-la IBM y el capital en general concentran sus esfuerzos para
frenar la revolución[11],
sobre todo luego del triunfo bolchevique en Rusia. Ver el correlato que se establece en las
primeras tres décadas del Siglo XX en el desarrollo revolucionario europeo, con
su centro gravitacional en Alemania, a dos puntas, en la física y en la
política: Sí, los átomos del laboratorio habían enloquecido [“El Gran Debate de
la Mecánica Cuántica”], y los átomos sociales se encontraban en igual estado de
ebullición. El debate se daba en un cuadro donde los poderes ejercían una
presión contra la concepción materialista de la historia, y la idea de
causalidad…
¿Causalidad o acausalidad? era el debate ¿Certeza o incertidumbre del
saber? ¿la materia servía de base firme al pensamiento o se disolvía en una
nube incierta?
Estos dos procesos de ciencia y revolución combinados ocuparon la escena
de la intelectualidad en el periodo de entreguerras, y tuvo su clímax en el
universo de la física en los enfrentamientos entre Albert Einstein y Niels Bohr
seguidos sucesivamente por sus partidarios ¡Sí! La física adoptaba el espíritu
de partido cuando estaba en debate frente a un público [que excedía los límites
de los laboratorios] no la función de neutros fotones y electrones sino la
naturaleza de la realidad y esa naturaleza afectaba directamente en su
desarrollo práctico[12]… Por
decreto y respondiendo al pedido del establishment del saber[13] Bohr
y sus partidarios impusieron a Einstein y los suyos el principio de
incertidumbre, que hoy envuelve nuestras ideas y nuestro horizonte incierto, y
permite el reflote de este engendro histórico llamado liberalismo:
“La primera vez que se manifestó en toda su virulencia la oposición a Einstein, como judío, pacifista y simpatizante de ideas socialistas, y a su ciencia, fue el 24 de agosto de 1920, durante una reunión organizada por el “Sindicato de Científicos Alemanes para la Conservación de la Ciencia Pura” y preparada por el activista antisemita radical (…) Paul Weyland, [que] fue el primer orador, [afirmó]: que la teoría de la relatividad no era más que ‘psicosis de masas, producto de una época confusa que ya había provocado algunas otras cosas repugnantes entre la multitud’. Weyland no estaba solo, ni rodeado únicamente de arribistas ignorantes en materia científicas. Estuvo apoyado por Philipp Lenard y Johannes Stark (…) premios Nobel de física en, respectivamente, 1905 y 1919, y futuros nazis destacados” (Cfr. Sánchez Ron [2016] 385).
La madre y los padres políticos de Milei vienen de este enmarañado y sangriento fango de la historia, de su lado más ruin y prosaico. También, de las fuerzas de la producción más extraordinarias de toda la historia humana, de sus logros más brillantes y prometedores que han cambiado al mundo como por arte de magia empañando el horizonte del porvenir con el brillo y las luces de su presente perpetuo: este brillo y estas luces con su mundo virtual subliman (nuestro opio posmoderno) el dolor y la opresión del periodo más infame que hemos vivido, pero que no debe dejar lugar a ningún escepticismo, porque nunca las laboriosas manos humanas reunieron tantos medios para resolver sobradamente los desafíos de nuestro tiempo…
No nos dejemos asustar por las frases rimbombantes de ningún intelectual de pacotilla, ni pánico ni pre pánico, y sí, confianza en el porvenir.
Colen Grant
Septiembre 2023
[1]
Suena mejor la puteada en su versión original…
[8]
¿Por qué la guerra es fría y no caliente? Porque pelean contra su fantasma (en
la realidad las banderas rojas ya no estaban en manos de soñadores
revolucionarios sino de advenedizos burócratas dispuestos a pactar y negociar)
…


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