jueves, 31 de agosto de 2023

Rebelión Popular y Diplomacia Obrera

                   Es indudable que el movimiento de luchas que se desarrolla en la Argentina, tras la iniciativa de los piqueteros – fogoneros de Cutral Co, coincide con lo que clásicamente la izquierda revolucionaria reivindica como método de lucha. A la izquierda, siempre se la criticó (sobre todo desde la centroizquierda, del tipo de la CTA) porque supuestamente desarrolla una política de laboratorio. ‘Hoy la estrategia de la izquierda’, recorre el país con el lenguaje brutal de la vida real: Asambleas populares, cortes de ruta, tomas, etc. A medida que se radicaliza la audacia y decisión de los sectores populares en lucha, disminuye proporcionalmente la claridad y definición estratégica de la izquierda. La mayor parte de la izquierda se hunde en una anestesiante política de diplomacia obrera. Por supuesto, valoramos el trabajo de reagrupamiento que realizan las organizaciones obreras en función de un alcance nacional de la lucha piquetera, por ello hemos aportado a la construcción de partidos de la clase. Justamente porque se realiza este trabajo, y por el valor de este trabajo, se trata de ‘defenderlo a muerte’ en cada momento que se juega la estrategia que proyecte al movimiento real. No se trata de romper nada, sino de desenvolver los problemas políticos que tiene el movimiento. Conciliar es entregarse de lleno al oportunismo. Es esto lo que ha ocurrido en La Matanza primero y posteriormente en la asamblea popular, convocada por las organizaciones gremiales y estudiantiles de la Universidad del Comahue. 

             En la asamblea de La Matanza del 4 de octubre se votó la estrategia parlamentaria de la centroizquierda, con el concurso y silencio de toda la izquierda - con representación - presente. De nada vale gritar después que la FTV – CTA y la CCC no cumplen lo votado en La Matanza, porque lo significativo votado aquí, fue solo una promesa sin fecha (asamblea nacional de ocupados y desocupados en octubre, más los puntos combativos del programa, que, al faltarle las medidas concretas, es sólo pólvora mojada, una forma maniobrera de la FTV – CTA y la CCC, para llegar a fin de año). Tan bien definidas en la estrategia de la CTA – CCC estuvieron las medidas, que la CCC - FTV se dieron el lujo de acusar al Polo Obrero de divisionismo por no concurrir al ‘festival de octubre’ en la Plaza de Mayo.  En la asamblea popular, convocada en Neuquén por las organizaciones gremiales de la Universidad, la oposición de izquierda (fundamentalmente PO, que codirige con la CCC) se limitó a una ‘crítica interna’ a la dirección CCC – CTA – Polo Social estudiantil, que habían firmado el recorte salarial, aceptando la imposición de la ley cavallista de déficit cero.

              Compañeros, para que sirven las instancias de organización y deliberación colectiva de los sectores combativos de la clase obrera, sino para desenvolver la más despiadada lucha política contra los oportunistas y los agentes de la burocracia en el movimiento obrero. La lucha de principios no es recomendable sólo por su contenido útil para inculcar una alta moral y salud intelectual del militante, sino porque siempre ha sido el mejor antídoto y garantía para que la lucha obrera se abra paso.

                   Por otro lado, si los compañeros reconocen que se han hecho concesiones, no pueden justificarlas por la inmadurez del movimiento piquetero. Porque, si no se tensa la conciencia del movimiento piquetero con la confrontación de estrategias, como se puede hablar seriamente de ‘inmadurez de la vanguardia piquetera’. Porque nadie (con representación en La Matanza) explicó el contenido político de las ‘marchas turísticas’ en el interior y el ‘festival en Plaza de Mayo’ de la burocracia CTA – CCC: estrategia del FRENAPO. El punto es que no se ha puesto a la asamblea piquetera ante la instancia de decidir entre estrategias políticas. Todo lo contrario: ¿no ha sido tremendamente confusionista la intervención del Polo Obrero en la asamblea de La Matanza del 4 de octubre? Veamos que dijo su orador principal, Nestor Pitrola[1], con relación a lo decisivo que se jugaba en La Matanza: 

“Todas las estrategias suman, no son contradictorias las marchas al interior y la concentración en Plaza de Mayo, con los cortes de ruta”

              Ahora que la FTV – CTA y la CCC sortearon su mayor peligro político, los compañeros deben peregrinar tras de estos advenedizos para reconstruir el agrupamiento piquetero de La Matanza.

             No es meridianamente claro observar ahora, que ‘valía mil veces la pena’ confrontar abiertamente con la estrategia de la FTV y la CCC, aun a riesgo de una ruptura del movimiento piquetero de La Matanza. Hubiésemos obligado a toda la izquierda a definir posiciones, también a riesgo, en este caso, de perder a su militancia combativa. La polarización política es necesaria y deseable, es el único ‘método – escuela’ de formación revolucionaria teórico – práctica. Lo contrario ha sido peor que cualquier ruptura. Los piqueteros han sido arrancados de las rutas, desdibujados como perspectiva de lucha nacional. La desmovilización que este hecho produjo llevó a que se afirmara la ley de déficit cero de Cavallo – D´ la Rua y el imperialismo norteamericano; que le impusieran al movimiento combativo y masivo de la Universidad de Neuquén, esta misma ley. Con ello, pasó de movilizar a más de siete mil compañeros, con cortes de ruta, bajo el amparo de los cortes decididos por La Matanza a un par de centenares de movilizados que terminaron extinguiéndose.

             Asombrados escuchamos que la representación estudiantil de PO en la Federación Universitaria señala ‘las causas’ de “la profunda desmovilización en la Universidad como producto de la falta de unidad en un plan de lucha único y la reanudación de las clases por parte de los docentes”. ¿Se acusa a los trabajadores y estudiantes universitarios de no luchar unidos? ¿Se acusa a los docentes de desertar del plan de lucha? ¿No ha sido el resultado de la traición al plan de cortes de ruta de La Matanza, primero, y la aceptación de la ley de déficit cero, después, lo que provocó el reflujo de la lucha y permitió que adquiriera relevancia la actitud individualista de algunos docentes sueltos, que siempre los hay, dispuestos a dar clases? ¿Qué actitud se esperaba de los trabajadores y estudiantes de la Universidad?: aislados al desmovilizarse la lucha piquetera nacional, defraudados por sus direcciones gremiales y, el colmo, asistir al silencio total de la oposición de izquierda (nada menos que ante una asamblea popular), que no sólo no ofreció ninguna salida (tanto agitar: ¡Hay una Salida¡), para callar, incluso, toda denuncia. ¿Cómo explicamos si no la actitud de los trabajadores y estudiantes de la Universidad que se movilizaron por miles, cortaron las rutas y después, tuvieron que volver a trabajar? La masa universitaria que pobló calles y rutas cortándolas ¿Es desertora, no sabe luchar en unidad? ¿Vieron que la falta de principios estratégicos para luchar afecta la salud intelectual del militante? El ‘razonamiento’ resulta esquizoide. Pero, además, si se denuncia en la prensa partidaria el carácter de la política de la CTA – CCC y no se la combate en la lucha práctica se produce un desdoblamiento del lenguaje que torna sospechosa y le quita alcance estratégico a la política de la izquierda. ¿Cómo se debe leer?: ¿la política de la izquierda revolucionaria es justa, pero inaplicable? Solo una persistente estrategia política puede volcar a la masa del pueblo, de las grandes concentraciones urbanas a las rutas. Como lo hizo Cutral Co – Mosconi – Tartagal...

             Es necesario que la militancia combativa saque todas las conclusiones de estos notables episodios de la lucha obrera y popular. Del mismo modo, que, como parte de este proceso, leamos los resultados electorales.

           La subjetividad de los trabajadores en la Argentina a dado un salto cualitativo, lo que demuestra que la izquierda, que, en el plano amañado de las elecciones, pudo disputarle un espacio de poder a los aparatos de la burguesía, puede plantearse disputar ‘sin complejos de inferioridad’ la dirección de la lucha a los ‘históricos tutores’ del movimiento obrero.

               Para que la liberación de los trabajadores sea obra de los trabajadores mismos, es necesario, esa persistente estrategia política que construya, la orientación, la certeza de una nueva dirección.

                                                                                 Colen Grant

Octubre 6 2001



[1] Cito al compañero N. Pitrola, porque era de quien se podía esperar la defensa de una estrategia consecuente con la acción directa y los cortes de ruta, en contra de la estrategia parlamentarista de la FTV – CTA – CCC. Dado su formación política, su experiencia militante y el acompañamiento de una importante presencia partidaria organizada.

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