Universidad nacional del comahue
Facultad
de Humanidades
Departamento de Historia
|
EL NEUQUEN OBRERO |
Seminario de Historia Regional
Autor: Colen Grant
Año: 1995
Dirección: Licenciada
Susana Bandieri
“Si, como se ha dicho alguna vez, la memoria colectiva es la memoria del
poder, es harto evidente que una parte sustancial de la historia (. . .) ha
sufrido una verdadera amputación”.
Waldo Ansaldi[1]
1. INDICE
2. LA PRÁCTICA DE ARCHIVO
3. EL NEUQUÉN MODERNO: BASE SOCIAL PARA EL
NEUQUÉN OBRERO
3.1.1
Contexto político nacional
4. EL NEUQUÉN MODERNO
4.1.1
La huelga del ‘84
4.1.2
La UOCRA (Unión Obrera de la
Construcción de la República Argentina).
4.1.3
El factor político
4.1.4
La CGT (Confederación General del
Trabajo)
4.1.5
La Comisión Mediadora Multisectorial
4.1.6
El Comité de Lucha
4.1.7
La Olla Popular
4.1.8
La represión
4.1.9
Sobre espejismos y callejón sin salida
4.1.10 El Levantamiento de la Huelga
4.1.11La derrota
obrera fue sólo ‘militar’.
4.1.12 A modo de conclusión: Entre Callejón sin Salida – 'Ideología Suicida' -
Patota Sindical – Democracia y F. M. I.
5. NOTAS
6. BIBLIOGRAFÍA
2. LA PRÁCTICA DE ARCHIVO
Fuentes de
Información
v
Archivo del diario Río Negro, Ministro
González y Córdoba, Neuquén Capital.
v
Archivo Histórico Provincial, Irigoyen
262.
v Archivo de recortes periodísticos y periódicos de izquierda, biblioteca personal.
La mayor fuente de información la constituyo el archivo del diario Río Negro. Éste mismo hecho significó la más importante dificultad. Es decir, la abundante información me obligo a seleccionar, para definir las características del material a recopilar, tomar citas, apuntes y fichar. Por ejemplo, entre el discurso político y el análisis político: el primero tiene la característica de ser superficial y reiterativo, adolece de precisión y es escaso en datos científicos, económicos o culturales comprobables.
El análisis político, se caracteriza por la fundamentación sistemática; el aporte de datos o hechos verificables, la descripción y explicación: este enfoque o estructura del análisis político, se transforma en una “base sólida” para la interpretación. O sea, para el inevitable “sometimiento” del material de estudio y la realidad a la subjetividad de nuestro “bagaje ideológico” y cultural.
3. EL NEUQUÉN MODERNO: BASE SOCIAL PARA EL
NEUQUÉN OBRERO
Se puede caracterizar al Neuquén del periodo en estudio, como una ciudad moderna intermedia [2], ciudad de crecimiento explosivo, para cuyo desarrollo podemos señalar una triada de condiciones favorables. En primer lugar, la geografía neuquina es enormemente rica en recursos naturales: gas, petróleo, minería, madera, caudalosos ríos, que son la fuente para la construcción de enormes represas, que generan gran parte de la energía eléctrica del país. Los otros dos factores del desarrollo neuquino actúan ‘dialécticamente’ ligados: La crisis petrolera de la década del '70, impulsa a los monopolios internacionales a la búsqueda de regiones, que complementen la producción de “fuentes de energía” (Medio Oriente, pises árabes, etc.), como el gas y el petróleo. Esta misma situación de “crisis energética” internacional, impulsa a la economía nacional a la explotación de sus recursos energéticos: desarrollo de la exploración y explotación de hidrocarburos por parte de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF.); mayor concesión de áreas a las compañías privadas; construcciones de grandes centrales hidroeléctricas (El Chocón, Salto Grande. . .).
La disponibilidad de esta
enorme fuente de recursos en manos de una burguesía regional, cuyos orígenes de
características mercantilistas[3],
es volcada a través del Estado en obra
pública (planes de vivienda, infraestructura en educación, salud, caminos,
aeropuerto, etc.). Esta política da respuesta a la rápida expansión y
diversificación de los sectores que hegemonizan la economía y la política
provincial, a sus requerimientos de infraestructura y servicios para los
asentamientos empresarios, que son fuente de grandes negocios para las empresas
(fundamentalmente de la construcción) ligadas a la elite gobernante.
Pero, también para cubrir las necesidades de un explosivo crecimiento demográfico, que es generado por una masiva migración, tanto interna como externa. . . Este explosivo crecimiento no es homogéneo, a la totalidad provincial; está concentrado en “focos” de asentamientos, de los cuales el área de la Confluencia es, por lejos, el de mayor desarrollo y concentración. Incluso existen áreas del interior provincial, que en este periodo sufren despoblamiento, para pasar a ser tributarias del “proceso de macrocefalia”[4], que se dará en el área de la Confluencia.
3.1.1 Contexto Político Nacional
Entre los años 1982 a 1987 se desarrolla un notable crecimiento en la participación popular en todos los campos del ‘quehacer ciudadano’. Este masivo despertar a la vida política es el resultado de los años de ‘resistencia muda’ de lo más consciente de los trabajadores y los sectores populares en la Argentina[5], y la respuesta a la opresión y muerte del régimen militar que, entraba en crisis primero (guerra en las Islas Malvinas, año 1982), y abandonaba vergonzantemente después, la escena política nacional. Pero seguros, aunque debían entregar “algunas cabezas” (juicio a las juntas militares), de que sus espaldas estaban cubiertas (la “estructura genocida” que ensangrentó al país fue preservada en pleno), como lo denuncio en su momento la revista El Periodista de Buenos Aires[6]. Quienes los sucedieron, con otros métodos, venían a servir a los mismos intereses, y a garantizar la continuidad, en líneas generales, de una política económica, que en manos de los militares se tornaba peligrosa continuar (para los intereses dominantes). Es tal la identidad de los intereses dominantes, que en el orden internacional, persisten hasta los mismos funcionarios[7] que ‘monitoreaban’ a la dictadura militar. William Rhodes encabezó el comité de bancos “acreedores” de la Argentina durante ambos regímenes e impuso los “mismos condicionamientos” en materia económica[8].
El proceso de “democratización” de América Latina fue impulsado desde el mismo departamento de estado norteamericano que impulso las dictaduras genocidas ante el ‘alza popular’ de la década del '70 (hasta la película norteamericana Missing – desaparecido – de orientación pro yankee, muestra esta realidad. Aquí, para el caso de la dictadura fascista que derroco al presidente Salvador Allende, en la República de Chile en el año 1973).
4. El Neuquén Moderno
Neuquén vive el mismo contexto político que la nación. Neuquén tiene también las mismas huellas de sus desaparecidos, y de esa “resistencia muda” de que hablamos en el orden nacional. Este es un tema poco abordado en estudios y publicaciones periodísticas (para el “imaginario popular”, la cultura oficial fomenta la idea de que la participación y las luchas, llegaron “bajo el brazo” del presidente constitucional, Dr. Raúl Alfonsín en diciembre de 1983). La resistencia a la dictadura militar: Así como Buenos Aires tuvo a las Madres de Plaza de Mayo y a los trabajadores de Luz y Fuerza ( por citar los casos más conocidos), que en plena represión, años 1977/1978, desafiaron a la dictadura militar (las madres perdieron, entre tantas otras, a su fundadora: Azucena Villaflor de De Vicenti. Los trabajadores de Luz y Fuerza, a su secretario general: Oscar Smith). Neuquén tuvo a Jaime De Nevares, que actuó de “escudo protector” a la incipiente movilización que se desarrollaba en Neuquén en los años del terror.
Las enormes movilizaciones por los derechos humanos, por las libertades públicas y reivindicaciones del período, se explican en esta “resistencia muda”, fragmentada, de los más avanzados de la conciencia política y social de los trabajadores y el pueblo de Argentina. Que aun hoy busca una “dirección política” para la satisfacción de sus “mismos reclamos”. Pero, que permitió, cuando “maduraron las condiciones” abrir un “surco ancho” a las masas del pueblo a escala nacional. . .
Neuquén esta en medio de un vertiginoso proceso de crecimiento demográfico, que se nutre de la migración interna, de distintas provincias argentinas y del interior provincial. El aporte externo fundamental, viene da la vecina República de Chile.
Neuquén no sólo muestra la más importante concentración demográfica al sur del Río Colorado, sino que tiene la particularidad de ser una ciudad “sin el peso de lo tradicional”, el componente nativo es minoritario en relación a los “venidos de afuera”. Los sucesivos cambios físicos profundos que ha vivido la ciudad, se reflejan en la psicología de sus habitantes. Podríamos decir, con Leandro Gutiérrez, que Neuquén tiene ese carácter aluvial, de profunda mutación, donde florecen la novedad y la diversidad. . . Se construye como en ninguna otra ciudad del país. . . Existe el índice más alto de accidentes del país. En Neuquén se ha registrado el índice más alto de movilización social del país, en el período[9].
En Neuquén, contemporáneamente a las grandes ciudades y Buenos Aires, se produjo el despertar cultural, libertario y democrático, mucho antes del 10 de diciembre de 1983 que coronó el presidente de la Nación, al Dr. Raúl Alfonsín. El gran dramaturgo argentino Osvaldo Dragún, organizador y creador de Teatro Abierto en Buenos Aires, enorgullecía nuestro Teatro Del Bajo neuquino con su colaboración y presencia en el año 1982[10].
En Neuquén existen todas las organizaciones políticas, agrupaciones y fracciones que existen solo en las grandes ciudades del país, lo que habla del espíritu inquieto de sus habitantes.
En Neuquén se ha conformado un “espíritu emprendedor” en cada una de sus habitantes. Si nos detenemos en algunas de “sus arterias”, que conducen a los grandes barrios; sobre todo los más nuevos de la zona oeste, un sábado a la mañana o incluso a la tarde, veremos un desfile “como de hormigas”, con la “carga en sus tenazas”: autos con cola de hierro torcionado, o de tirantes de madera, techos con “joroba de cemento”. . . desfilan desordenadamente, ajenos a todas las normas del tránsito. “Viajan a la construcción”. . . Porque este Neuquén es, ante todo, obrero, laborioso. . .
Neuquén. . . Neuquén. . . Neuquén. No debe confundirse con “chauvinismo vulgar”, como el que llevó al gobernador Pedro Salvatori (1987 – 1991) a crear un himno propio para Neuquén. Quiero destacar todos estos elementos, porque entiendo, producen también una “psicología especial” del componente social del Neuquén. . . A la hora de analizar un conflicto o un proceso social, esta puede ser 'una clave' importante de interpretación. . .
De esta característica o particularidad neuquina surge una capa numerosa de activistas muy politizados, que van a jugar un papel importante en la huelga (ver desarrollo del factor político, en página 13 del presente trabajo).
4.1.1 La huelga del '84
La primera observación de la huelga nos arroja una serie de datos y aspectos accesibles a cualquier observador, o para cualquier persona que revise la crónica periodística de la época. Los datos más evidentes y 'objetivos' para este tipo de observación, 'nos dicen' que el conflicto protagonizado por los obreros de la construcción, tiene su razón de ser, en las condiciones económicas y sociales por las que atraviesa el sector. Similares a las que padece el conjunto de la clase trabajadora en todo el país (10).
En el intento por precisar datos sobre la situación económica de los trabajadores, consulté al personal de la Dirección de Estadísticas y Censos de la provincia: no existe evaluación oficial sobre la canasta familiar. El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), tampoco evalúa el costo de la canasta familiar. A lo más que llega (según información recogida de la Dirección de Estadísticas y Censos provincial), es a considerar el costo de una canasta alimentaria. Que obviamente deja fuera de consideración una mayoría de rubros tan importantes como la vestimenta, calzado, vivienda, servicios, educación, salud, esparcimiento, etc.
Otras evaluaciones[11], consideran el costo de la canasta familiar del periodo en estudio, en alrededor de 40.000 pesos. Los salarios de bolsillo de los obreros de la construcción, oscilaban entre 11.000 a 14.000 pesos mensuales[12]. O sea, quincenas (es el modo de pago a los obreros de la construcción) de 5.500 pesos a 7.000 pesos.
A los obreros de la construcción en Neuquén, al igual que el resto del país, no les pagan los francos compensatorios, tampoco la zona fría, a pesar que son los trabajadores más expuestos a los rigores del clima patagónico. La mayoría de las empresas no proveen la ropa y calzado de seguridad. Las condiciones de seguridad en las obras son precarias (principal causa de muerte en el sector), falta total de comedores en obra, precariedad en los sanitarios y falta de higiene[13].
4.1.2 La Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (U.O.C.R.A.)
El
sindicato estaba dirigido por una Junta Normalizadora. Esta junta desconoció
reiteradamente los reclamos y votaciones que de forma directa realizaron las
bases del gremio. Fundamentalmente del sector más numeroso de la capital, como
consta en las notas periodísticas[14].
La Normalizadora desconocía a la base[15].
De todos modos, existen ejemplos de conducciones gremiales con dirigentes que transforman la representación gremial en profesión, actúan como empresarios, se enriquecen, mantiene a sus bases paralizadas y desalientan todo tipo de lucha o reclamo. A juzgar por sus expresiones, la junta normalizadora de la U.O.C.R.A. neuquina del '84, dirigida por Daniel Ávalos, era partidaria de esta política[16].
¿Por qué, en el caso de la U.O.C.R.A. de Neuquén del año 1984, la dirección oficial del sindicato, que contaba con todos los recursos económicos, edificio del sindicato, relación privilegiada con la dirección central de la U.O.C.R.A. en Buenos Aires, con los funcionarios del Ministerio de Trabajo, del gobierno y de la patronal. . . No sólo que no pudo imponer su política de desmovilización, sino que desapareció 'para siempre'?. . .
La huelga del '84, por su profundidad y duración, pone de manifiesto tempranamente y de forma muy aguda (visto sociológicamente) que las direcciones gremiales se han transformado en una casta con intereses propios, y a través de directorios y consejos obrero – patronales (obras sociales, convenios colectivo de trabajo, comisiones de reforma del estado, etc.), más cercanos a las diversas patronales y al gobierno que al trabajador, son un verdadero freno a la lucha del trabajador. Por otro lado, cuando las luchas de los trabajadores se conjugan con una dirección / conducción que esté dispuesta a estimular su esfuerzo y acompañarlos consecuentemente en sus decisiones, los trabajadores constituyen un gran poder social. Embrión de cambio, que amenazaba tanto privilegio e injusticia (evidentes en nuestra sociedad). Contra esta fuerza social, se formó 'un arco' contrario, con base en el gobierno y el estado, que arrastró hasta (paradójicamente) organizaciones obreras, como la CGT.
4.1.3 El Factor Político
En
Neuquén, aún antes del final de la dictadura militar y las elecciones del año
1983, se fue creando un “semillero de activistas” muy politizados, que fue
comprendiendo el carácter de clase de la sociedad en que le toca vivir, y la
identificación, auto identificación con el carácter de trabajadores; de todo quien
produce, de todo quien trabaja. Esto se veía, incluso en el arte. El grupo que
hará renombre, con la fundación de la cooperativa El Establo y el Teatro Del
Bajo, nos considerábamos trabajadores del teatro. Obreros (tal es así, que
levantamos las paredes de nuestro teatro independiente, con nuestras propias
manos). Se funda en esa época la Asociación Trabajadores de la Educación de
Neuquén (ATEN), y El Sindicato Único de Trabajadores Estatales Neuquinos
(SUTEN), en una actitud crítica y de ruptura con la Unión Personal Civil de la
Nación (U.P.C.N.). Ésta no reconoce el carácter de trabajadores a los
estatales, sino el de servidores públicos o agentes, como denominan los
gobiernos y funcionarios a los trabajadores del Estado. Incorporando un
elemento 'diferenciador' (división) en el movimiento obrero. Y que además, ha
dado lugar a numerosas leyes y decretos (como el derogado decreto – por la
presión que ejerció la lucha de los estatales neuquinos – 2373/88 del
gobernador Pedro Salvatori), restrictivos al derecho natural a la huelga de los
trabajadores.
Son reales y objetivas las condiciones sociales y económicas (como se describen en el 'primer capítulo' de la tercera parte) que actúan como la base o fundamento para movilizar a miles de obreros en una huelga. Pero es muy difícil imaginar que esta huelga hubiese tenido la misma duración y consistencia, si no hubiera contado con la activa participación de un numeroso activismo, cuyo núcleo lo constituía el Comité de Lucha y sus plenarios, que se realizaban en el local de la Unión Ferroviaria[17], que solidariamente cedía a los huelguistas. Aquí se reunía el numeroso activismo, característico de Neuquén, para organizar y orientar el curso de la huelga que decidían miles de obreros. Allí se tomaban las iniciativas, que votaban las asambleas, y a través de distintas comisiones (de prensa, fondo de huelga, negociación, seguridad, boletín de huelga, etc.) Organizaban la lucha de los obreros.
En
este ambiente 'caótico', asambleario, todo se revoluciona. . . el trabajador
deja de ser un sujeto aislado, pasivo. . . la psicología y la conducta del
trabajador, protagonista de su propio destino, en una acción colectiva cambian.
En relación al embrutecedor trabajo (colocar ladrillo tras ladrillo, sobre todo
en construcciones de grandes planes de viviendas obreras en Neuquén o cualquier
otra ciudad), recuperan la vida, la sociabilidad. En horas se ve impulsado a
enfrentar la sociedad: como vendedor de bonos para su fondo de huelga, para
formar una comisión de disciplina que controle la conducta de su par y la suya
propia (antes librada al arbitrio de lo individual, etc.). En días, el
trabajador sale de su vida rutinaria; aprende, enseña, se entera, más de lo que
antes hubiese logrado en años. O quizá nunca en toda su vida[18].
Obviamente, que un movimiento profundo de masas sólo pueden prosperar, en términos de lucha, las tendencias políticas radicalizadas.
La persistencia del movimiento huelguístico, lo había llevado a chocar en sus reclamos; primero, con las patronales de sus respectivas obras; luego con las instituciones del Estado (Superior Tribunal de Justicia, Ministerio de Trabajo de la Nación, Poder Legislativo y Policía); los funcionarios del gobierno y hasta con el mismo Poder Ejecutivo Provincial.
Las patronales le negaban el pago de los francos compensatorios, el aumento del salario y el coeficiente por zona fría. El Ministerio de Trabajo no decretaba el coeficiente por zona desfavorable y la justicia se sometía a las presiones del Poder Ejecutivo Provincial, en lo referente a los francos compensatorios (como lo denuncia el Colegio de Abogados)[19]. El Sindicato permanecía cerrado, por decisión de la Junta Normalizadora. Además, esta se negaba al acatamiento de la huelga, como se lo solicitaban los huelguistas movilizados[20].
En los hechos, a los obreros se les presentaba un 'frente unido' de patrones, funcionarios del Estado, legisladores y gobierno, contra sus intereses vitales.
4.1.4 La Confederación General del Trabajo (C. G. T.)
La Confederación General del Trabajo, Regional Neuquén estaba dirigida por Jorge Izquierdo del gremio judicial (en ese entonces, públicamente reconocido como militante del MPN). Durante todo el desarrollo del conflicto, y fundamentalmente durante el paro por tiempo indeterminado, que puso en la calle a miles de obreros. La directiva de la CGT no tomó ninguna medida concreta de solidaridad con los huelguistas y mantuvo el conjunto de gremios paralizados. La prescindencia de la central obrera (organización 'madre' de los trabajadores), fomentaba el aislamiento de la huelga.
En el momento más desesperado y trágico de la huelga, el lunes 12 de noviembre, cuando el gobierno anunciaba su decisión de reprimir. La CGT se alineo con el gobierno y acuso a los huelguistas de agredir al gobernador y de atentar contra el sistema democrático.
A excepción de las acusaciones mutuas entre el gobierno, los obreros en huelga y las crónicas periodísticas, también contradictorias, no existían pruebas fehacientes que determinaran, si la agresión fue protagonizada por los funcionarios del gobierno contra los huelguistas o de los huelguistas contra el gobernador. Incluso había una acción penal, ordenada por el Poder Ejecutivo al fiscal de Estado, ante el Tribunal Judicial de la Provincia, el cual no se había expedido al respecto (hasta el día de hoy, no se pudo probar ninguno de los cargos contra los obreros en huelga o sus dirigentes de base). De todos modos, la comisión directiva de la CGT tomo posición contra la 'agresión' al gobernador[21]. En cambio, las pruebas contra los aliados del gobierno, la CGT las sufrió 'en carne propia'. El mismo lunes 12 de noviembre, cuando la CGT sesionaba en plenario general, Del Vas, Luís Sapag y el subsecretario de gobierno Radichi, acompañados por una veintena de militantes del MPN, abrieron de un empujón las puertas de vidrio de la Asociación Bancaria, donde se encontraban los plenaristas, para exigir a los gritos la condena de los huelguistas por la CGT. (Quien realiza el presente trabajo, fue testigo directo de los acontecimientos, participando como delegado plenarista a la CGT, a nombre de la Secretaria General de la UPCN Nacionales[22]). La acción fue registrada por el periodismo, y considerada una patoteada[23].
Ese día (lunes 12 de octubre de 1984), tuvieron voz en el plenario de la CGT Luís Sapag, Del Vas y los militantes del MPN y el representante de la cámara patronal, Juan Carlos Cresthía, Cámara Argentina de la Construcción (CAC). Pero, no los huelguistas o sus representantes[24]. Jorge Izquierdo y la comisión directiva de la CGT les negaron el ingreso. Es importante aclarar, aunque sea obvio, que ni Cresthía, Sapag o Del Vas eran cotizantes de la CGT, sí la mayoría de los huelguistas. Y con seguridad, todos los delegados, afiliados a la UOCRA y por lo tanto cotizantes de la CGT.
Pocas horas después la CGT tenía otra prueba, más contundente, de agresión por parte de los aliados del gobierno: Luís Sapag, al frente de una movilización del MPN contra la huelga, golpeaba en el rostro a Gustavo Junge, presidente de la Federación Universitaria del Comahue (FUC), quien se colocaba en defensa de los obreros en lucha[25].
Para la directiva de la CGT, toda esta prepotencia y agresión patronal, no justificaron una acción de denuncia pública, que obviamente hubiera fortalecido al movimiento de huelga y a sus dirigentes, que sufrían en ese momento la represión y persecución judicial y policial.
4.1.5 La Comisión 'Mediadora Multinacional'
La 'comisión mediadora' se formó con representantes de la Unión Cívica Radical (UCR), el Partido Justicialista (PJ), el Partido Comunista (PC), la CGT y un sector de la iglesia. Esta multisectorial no se formó en función de los reclamos obreros, sobre cuya justicia y urgente necesidad nadie ponía dudas. La formación y el 'rol fundamental' de la 'multisectorial', comenzó cuando desde el gobierno y el Movimiento Popular Neuquino (MPN), con los grandes medios de comunicación a su alcance, se lanzó, con el argumento de la 'agresión' al gobernador, una campaña contra la huelga y sus dirigentes de base. La 'comisión mediadora' se solidarizó con el gobierno frente a ' la agresión' al gobernador. De esta forma, la 'mediadora' también, al igual que la CGT, juzgaba a priori (contra los huelguistas), sobre una cuestión que ni siquiera la justicia había fallado.
Producida la represión a la huelga, la 'mediadora' planeo la defensa de la 'paz social', y habría (según testimonios) presionado para levantamiento de la huelga[26].
El gobierno de Felipe Sapag atacó, también, a los 'mediadores'. Acusó a unos de sus integrantes de formar parte de la agresión al gobierno (Jorge Salas, integrante de la comisión interbarrial y miembro de la 'mediadora', fue encarcelado).
En esos días, se plebiscitaba el acuerdo con Chile por el Canal de Beagle. En un acto convocado por varios partidos políticos, el MPN y Felipe Sapag, plantearon que se excluya al Partido Intransigente (P .I.), por haber participado (éste), en un acto previo con los obreros en huelga de la construcción. La UCR, el Partido Demócrata Cristiano y el Partido 'Comunista' aceptaron. El PI fue expulsado del acuerdo por el acto y Felipe Sapag fue el único orador por Neuquén en dicho acto[27].
4.1.6 El Comité de Lucha
El comité de lucha era expresión viva; de la maduración política, del movimiento en huelga, y fundamentalmente de su activismo. El comité de lucha tenía por centro a los delegados de los obreros de la construcción, pero también a los activistas antiburocráticos de otros gremios, que en algunos casos reuníamos la doble condición militante, de las noveles organizaciones de izquierda de Neuquén.
El comité de lucha y los delegados de las obras, eran la 'única autoridad' en que los obreros depositaban su confianza. Era el 'Estado Mayor' de los obreros en huelga; por lo tanto, en su seno se discutía y se buscaba la respuesta a los 'infinitos problemas' con que se enfrentaba la huelga.
El comité de lucha enfrentó con éxito el mantenimiento y funcionamiento de la olla popular, la recolección de víveres, la venta de los bonos para el fondo de huelga, la organización y funcionamiento de la comisión de disciplina, de boletín de huelga y de prensa. Al igual que los piquetes obreros para explicar y defender el sentido y fundamento de la huelga. La huelga toda fue un ejemplo de organización y creatividad obrera.
La asamblea general no tenía un funcionamiento 'sistemático', como el plenario del comité de lucha; pero existía una relación 'orgánica' permanente entre las iniciativas de los delegados obreros y de la base más amplia de la huelga, que acompañaba o corregía paso a paso el curso de la lucha.
El movimiento huelguista se circunscribió fundamentalmente al área Confluencia, Arroyito, Senillosa, Plottier, Centenario y en algún momento Zapala y Cutral Co.
Al accionar divisionista de la 'Comisión Normalizadora' de la UOCRA provincial, que mantuvo aislado de la huelga al interior, debe sumarse el problema de la distancia. Para el caso de las dos grandes obras del interior (Alicurá y Piedra Del Águila). Si bien influye este problema geográfico objetivo, resulta determinante la acción del gobierno y del Estado, que a través de la policía y de la gendarmería tienden un cerco alrededor de los 3.000 obreros de Piedra y Alicurá.
4.1.7 La Olla Popular
Instalada la olla popular en la plazoleta de Avenida Argentina, junto al monumento al general San Martín (23.10.1984), se transformó en un centro de agrupamientos y de 'charlas y debates' constantes. A su alrededor sirvieron las raciones diarias de comida a los huelguistas y sus familias. Se organizó chocolate a la tarde para los niños y actividades de esparcimiento y comunicación (títeres, teatro, fogones...).
La olla popular era un centro de comunicación y punto de concentración; además, servía para estrechar vínculos entre los huelguistas, sus familias y el activismo que se acercaba en solidaridad[28]. También el personal no docente de la Universidad Nacional del Comahue (APUNC), encontró en la olla popular de los obreros de la construcción, apoyo y refuerzo para dirigirse a la gobernación y manifestar sus reclamos al gobernador Felipe Sapag, quien le respondía 'de la misma forma' que a los obreros de la construcción: no estaba en el plano de sus atribuciones el resolverlos[29].
El gobernador Felipe Sapag, quien afirmaba que 'no estaba en el plano de sus atribuciones' resolver los reclamos obreros, sí presionaba por escrito al Superior Tribunal de Justicia (S. T. J.), haciéndose eco del pedido de la cámara empresaria y contra el reclamo obrero por los francos compensatorios.
El gobernador Felipe Sapag decía que 'no estaba en el plano de sus atribuciones' resolver el conflicto obrero. Pero, cuatro días más tarde, ordenaba la represión con balas de goma, bastonazos, perros y gases lacrimógenos contra los miles de obreros en huelga. La policía impediría a los huelguistas volver al centro de la ciudad. No a las fuerzas del MPN, que desde el mismo lugar se preparaban a movilizar contra la huelga[30].
4.1.8 La Represión
La represión se desató, no contra obreros que invadieran la 'sacrosanta' propiedad privada o estatal (' propiedad' que siempre exaltan los gobiernos patronales, para privarnos de todo), sino contra miles de obreros que reivindicaban su derecho a ocupar la calles y las plazas (hechas por obreros, tanto como los edificios privados o estatales), para expresarse y luchar contra la miseria y la explotación.
A los obreros de la construcción de Neuquén, en 1984 (pleno 'auge democrático'), se les impidió; policías, carros de asalto, hidrantes, perros, balas y gases mediante, llegar a la plazoleta del centro de la ciudad.
Felipe Sapag
comparte, al igual que los responsables de la Semana Trágica o de la Patagonia Rebelde de
principios de siglo, la responsabilidad política de la represión a mansalva de
obreros, mujeres y niños desarmados, que luchaban por sus derechos, contra
patronales negreras, en muchos casos ligadas al responsable político de la
represión (el gobernador Felipe Sapag). Los heridos fueron a parar al hospital,
los valientes delegados que se pusieron al frente de la huelga, fueron a
prisión. Que no haya habido muertes fue una casualidad. . .
4.1.9 Sobre Espejismos y Callejón sin Salida
El día jueves 8 de noviembre, el gobernador Felipe Sapag dijo a un grupo de manifestantes de la UOCRA y de APUNC, que la huelga de la construcción por tiempo indeterminado se ajustaba más a una situación extrema que a una instancia democrática, como la que se estaba viviendo. Tengo la impresión, dijo el gobernador, que a ustedes se los ha llevado a un callejón sin salida[31].
El callejón que querían abrir los obreros significaba una mejora elemental en sus condiciones de vida, reconocida como justa por 'todo el mundo'. Incluso, después de tantos días de huelga, los obreros habían resignado prácticamente la totalidad de los reclamos originales, ante una comisión permanente empresarios/ UOCRA. Aceptaban, a cambio de levantar la huelga, un adelanto salarial de 35 y 55 para solteros y casados respectivamente. Dinero a reintegrar en plazos a convenir, el pago del salario familiar del mes de huelga, la reincorporación de todos los despedidos y el compromiso empresario de no tomar represalias[32].
El mismo día 8 de noviembre, una maniobra intimidatoria de un convoy policial que pasa cercano a la OLLA POPULAR, va a dar lugar a una nota periodística en el diario Río Negro del 9 de noviembre, con el título de ESPEJISMOS. El articulista del diario Río Negro (Jorge Gadano), dice: “Un clima inusual se adueñó ayer de la ciudad”. La persistente lluvia, siempre escasa en la zona, vino a sumarse a una serie de hechos (. . .). A la presencia de un nutrido grupo de huelguistas, a duras penas incorporado al paisaje con su olla popular (. . .) se añadió el paso clamoroso de los docentes de la Universidad Nacional del Comahue (UNC). Al mismo tiempo, un grupo más reducido, también de obreros de la construcción, tomaba ubicación más allá, en la explanada de la Catedral, para iniciar una huelga de hambre por tiempo indefinido.
Fue entonces cuando una inquietante columna de patrulleros, con las sirenas a todo volumen, hizo ingreso a la Avenida Argentina llenando el aire de destellos rojos y azules de reminiscencias agoreras.
A esa altura de los acontecimientos, los atribulados viandantes no pudieron reprimir un estremecimiento. Afortunadamente pasajero. Pues el espejismo se desvaneció rápidamente (. . .).
En Neuquén (termina el articulista), como en otros sitios la historia insinúa por instantes la intención de repetirse. Por suerte no es más que un espejismo” (31).
Para los obreros de la construcción, sus familias, las barriadas populares y el activismo que los apoyó, la intimidación policial del 8 de noviembre, no fue un espejismo. Sino el presagio de una cruda realidad. . . De la dictadura que más ha permanecido sobre la clase obrera. La del capital sobre el trabajo. . . Cuatro días después, el 13 de noviembre, se desataba con los métodos clásicos de la dictadura, una despiadada represión, la cárcel y la proscripción. . .
4.1.10 El Levantamiento de la Huelga:
El miércoles, en medio del clima de terror creado por el gobierno, rodeados de policías de civil, con dos de los principales dirigentes ausentes (Evaristo Seleski preso y Juan Yáñez con pedido de captura y en la clandestinidad), se reunió el cuerpo de delegados. La mediadora, que logró entrar a la reunión de delegados, los sometió a un 'ablande' de horas, usando todo tipo de presiones, para que aceptaran la 'última' oferta patronal (...), llevaron al delegado del ministro de trabajo, que aseguró que el plus por zona desfavorable estaba firmado (nunca se concretó).
Reunidos a solas, el cuerpo de delegados resolvió recomendar la aceptación de la propuesta, pero fiel a sus principios resolvió convocar a una asamblea general, para que resolviera (. .). Allí se cayeron todas las máscaras: la mediadora literalmente irrumpió en la reunión (...) amenazando con la inevitable masacre. La furia contra la asamblea soberana, institución fundamental de la democracia y la independencia obrera, retrataba el objetivo patronal de la mediadora. Sintiéndose acorralados, los delegados decidieron improvisar una asamblea, con alrededor de 400 obreros presentes que resolvieron levantar la huelga”.
4.1.11 La Derrota Obrera fue solo 'MILITAR'
El martes 13 de noviembre de 1984, a las 13:25 horas, el gobernador Sapag salió a la calle rodeado de funcionarios (entre su hijo Luís, Radichi y otros...). El gobernador enfrentó a la movilización de obreros que por meses venían reclamando, soportando el frío y el hambre, sin obtener respuesta alguna a sus reclamos. Cuando un grupo de obreros y sus mujeres intercepta al gobernador, reclamándole una respuesta, según testimonios obreros, son agredidos e insultados por el gobernador, su hijo y los funcionarios: “el delegado de la UOCRA – Neuquén, José Quiroga, dijo que no fueron los obreros quienes agredieron a Sapag, sino que éste aparto bruscamente el brazo a una mujer que le pedía su posición ante el conflicto, diciéndole vayan a trabajar hijos de puta, Clarín 13.11.984. “Sapag en persona salió a pasearse en medio de una multitud, que reclamaba desde hacía 4 horas respuesta al petitorio que se le había presentado 20 días antes. Él y su custodia empezaron a los golpes buscando la reacción. Así se montó una provocación, dirigida a justificar la represión masiva y el procesamiento y encarcelamiento de los dirigentes” [33].
Todos
los grandes medios de comunicación, se hicieron eco de la 'agresión al
gobernador y a la democracia'. El Movimiento Popular Neuquino (MPN) organizó
una movilización contra la huelga, y formó un 'comité de movilización de
defensa de la democracia y de las libertades', que emitía comunicados y
distribuía volantes, acusando a los (públicamente reconocidos) delegados de la
UOCRA, de provocadores, agentes extranjeros, agentes de la CIA y de la
dictadura militar, y llamó a defender la ley y las autoridades, proclamando (al
mejor estilo de los terratenientes que asesinaron a los campesinos y obreros de
la 'Patagonia Rebelde') :
|
Compañeros Trabajadores El
comité de movilización de defensa de la
democracia y de las libertades de la Provincia
del Neuquén, quiere alertar a toda
la población de la acción provocadora
que los agentes de y
de SCELINSKY
y quienes los secundan no podrán
contra el pueblo de Neuquén que
legítimamente va a defender a sus autoridades
que dentro de la ley representan
LIBERTAD Y AL PUEBLO
ARGENTINO FUERA LOS PROVOCADORES FUERA AGENTES EXTRANJEROS VIVA VIVA NEUQUEN VIVA LA PATRIA |
La dura reacción gubernamental demostraba la debilidad política del gobierno, ante el conjunto del pueblo neuquino. A diez días de la represión, el MPN y otras fuerzas políticas convocaron a un acto por el Beagle, al que concurrieron solo algunos centenares de personas[34].
La huelga no contó con el apoyo activo del conjunto del pueblo trabajador. Pero, tampoco 'hacía pie' la campaña xenófoba del partido gubernamental y el gobierno.
Según testimonios obreros, la movilización del MPN y el gobierno reunió alrededor de 800 personas, que el Movimiento Popular Neuquino trajo de distintos lugares de la provincia[35]. Se concentraron frente a la municipalidad, donde el gobernador Felipe Sapag acuso a los dirigentes de base de la huelga, de ser “mercenarios sin patriotismo”, manejados por los intereses espurios del Partido Obrero y del Movimiento al Socialismo. Grupos extremistas que vamos a erradicar de la provincia[36].
Podemos asociar el concepto que expone Luís A. Romero, en Los Sectores Populares y La Cuestión de la Identidad: “La identidad atribuida que producen sobre el obrero la elite gobernante (la burocracia del sindicato y hasta la multisectorial) que percibe al otro, los huelguistas como 'peligrosos o subversivos', es producto del desprecio o el miedo que niegan a los sectores populares el derecho a elegir su propia identidad, su destino”[37].
La huelga del '84, puso en movimiento a más de 5.000 obreros de la capital y el interior provincial. Protagonizó movilizaciones con más de 3.000 compañeros y deliberó en asambleas de más de 2.000 obreros de la construcción. Recibió el apoyo y simpatía de otros sectores trabajadores de las barriadas populares y el apoyo activo de sectores juveniles y el activismo.
4.1.12 A modo de conclusión: Entre Callejón sin Salida – 'Ideología Suicida' - Patota Sindical – Democracia y F. M. I.
La huelga continúa; y con el correr de las horas, pareciera colocarse en el marco de la definición lanzada por el gobernador Felipe Sapag, el jueves: “Un Callejón sin salida”. Con esta frase comienza su comentario sobre la huelga del '84, el domingo 11 de noviembre de ese año (dos días previos a la represión), el periodista Jorge Gadano, en el Panorama Neuquino, del Diario Río Negro, del domingo.
En el mismo artículo que citamos, y bajo un subtítulo denominado, El Plus De La Discordia, Gadano dice: “Esta huelga neuquina podría comprometer – aunque no lo parezca – la política salarial del gobierno nacional y el acuerdo con el F. M. I. (. . .). Puede parecer una exageración (dice Gadano), pero es así”.
En mi opinión, Gadano tiene razón – él lo explica con los siguientes conceptos: “conceder un plus del 40% a 17.000 obreros en Neuquén, puede no ser gran cosa, e incluso las empresas están dispuestas a pagarlo. Pero, en Tierra del Fuego se había prometido un 80%, porque hace mucho más frío que en Neuquén. Concedido el aumento aquí. En otras provincias se considerarían con derecho a reclamarlo”.
El 18 de noviembre, en la sección Económico y Agropecuario, Panorama Neuquino del Diario Río Negro del domingo, Gadano presenta una nota más extensa que la del domingo anterior, sobre la huelga. Se promete, al inicio, la mayor objetividad y análisis desapasionado. Pero Gadano se traiciona a sí mismo, primero, porque deja vigente la tesis del ataque al gobernador y a la democracia, por parte de los obreros, que justifica la represión. Luego se lamenta, porque el gremio más importante de la provincia “Que puede contribuir a consolidar el sistema democrático, lo erosione. Al quedar atrapado entre la ideología suicida, la represión policial o la patota sindical[38].
El principal representante de la 'ideología suicida' y principal dirigente de la huelga, Juan Yáñez, es el delegado que firma el preacuerdo con la parte empresaria: “Preacuerdo firmado entre la parte obrera y la parte patronal (Juan Yáñez por la parte obrera y Juan Carlos Chrestía por el sector empresario) que consta de siete puntos. Será sometido a una asamblea obrera para su consideración”, Diario Río Negro, 10 de noviembre de 1984, Regionales, página 11. (El propio Gadano, cita la firma de este preacuerdo, en su artículo de del domingo 11 de noviembre, del Diario Río Negro, suplemento Económico y Agropecuario).
El preacuerdo fue rechazado por la asamblea obrera (no aceptaban la reincorporación escalonada de los centenares de despedidos). Por lo tanto, el conjunto de los obreros tenía una posición más osada y firme que el más osado de los 'suicidas'. . .
Este hecho es muy revelador e importante, porque demuestra que la firmeza e intransigencia de la huelga, no fue producto de una ideología suicida, sino que Juan Yáñez, su honradez, su valentía y la política obrera que lo sostuvo, fueron los únicos que asumieron el desafío y las circunstancias: épica postura, para un hombre fuera de su patria.
Bien mirada, la huelga del 84 no erosionó – como afirmó Gadano - el sistema democrático; por el contrario, puso de manifiesto que en la Argentina no existe el funcionamiento de un régimen democrático, porque el proceso político argentino pasa por fuera de cualquier control de los ciudadanos o sus representantes. Las decisiones se toman al margen de éstos (como lo reconoce el propio Gadano. . .) y en acuerdos con el Fondo Monetario Internacional, por la deuda externa, etc. En otras áreas de gobierno se aprecia esta misma situación: Punto Final, Obediencia Debida, amnistía para el aparato represivo, etc. Es decir, el gobierno por decreto en función de intereses muy lejanos a los del pueblo.
La democracia constitucional está reñida con el sometimiento a los diversos pactos y acuerdos internacionales (FMI, TIAR, OEA, etc.). Contra una de estas políticas, en última instancia, se enfrentaba la huelga de la construcción. . .
El Partido Obrero quizá 'no cobre nunca' la página que escribió, junto a la vanguardia obrera y los trabajadores, en las jornadas de octubre noviembre de la huelga del '84. Lo ha arrastrado (también) la involución política, común a toda la izquierda. Pero, la página de dignidad humana (como siempre ocurre en condiciones difíciles) fue escrita. Es de honestidad política, moral e intelectual reconocerlo, para que en el futuro, en un camino superador, la podamos incorporar.
4.1.13 BIBLIOGRAFIA
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Suriano, Juan, El Estado Argentino Frente a los Trabajadores Urbanos: Política Social
y Represión, 1880 – 1916, en 14º Anuario, Rosario 1989 – 90, UNR, edit.
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sept. de 1987), Buenos Aires, IDES.
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Sectores Populares en el Buenos Aires Finisecular, en, De Historia e
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Gutiérrez, Leandro H. y Romero, Luís A.,
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Obrero en Argentina: Un Estado de la Cuestión, en boletín de instituto de
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primer semestre de 1991, Buenos Aires, UBA, FCE.
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Falcon, Ricardo, “Izquierda, Régimen Político, Cuestión Étnica y Cuestión Social en
Argentina (1890 – 1912), en Anuario, Segunda Época, Rosario 1986 – 87, UNR.
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Golbert, Laura
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[1] Ansaldi, Waldo, Cosecha Roja, La conflictividad
obrero – rural en la región pampeana, 1900 – 1937, Biblioteca
Política Argentina, Centro Editor de América Latina (CEAL), Buenos Aires 1993
[2] Mazzia, Yanina, Diario Río Negro, 7 de agosto de 1993
En el año 1977, en
el día universal de los derechos del hombre, el Diario
En el
año 1978, después de una huelga de los trabajadores de Luz y Fuerza, fue
secuestrado y desaparecido Oscar Smith, secretario general del Sindicato de Luz
y Fuerza
[8] Diario Río Negro, Nacionales, 18 de octubre de 1984, página 21: “Reanudaron las negociaciones por la deuda externa Argentina con los banqueros de la ciudad de Nueva York. William Rhodes, vice del Citi, encabeza el comité, que representa a 320 bancos acreedores de la Argentina en el exterior”.
[9] Diario Río Negro, Regionales, 17 de octubre de 1984, página 9: “Más de 3.000 personas marcharon en Neuquén por la vida, la paz, la justicia, la democracia y el nunca más, convocadas por el nucleamiento de profesionales de la medicina”.
[10] Dragún, Osvaldo, 'Conferencia grabada en la Confitería del Hotel Ideal, en la ciudad de Neuquén, por integrantes del Teatro Del Bajo.
[11] Solidaridad Socialista nº 88, del 16 al 28 de noviembre de 1984, Edit. Solidaridad S.R.L. Capital Federal, Buenos Aires.
“En septiembre los precios subieron más del 19 por ciento, pero los salarios solo un 14 por ciento (. . .) cifra oficial y más que dudosa (. . .) el rubro ropa subió un 56 por ciento (. . .), el consumo masivo cayó (según una encuesta privada), entre el 5 y el 10 por ciento en el último mes (Clarín económico, 11 de noviembre de 1984)”.
[12] Prensa Obrera nº 77, 25 de octubre de 1984, Movimiento Obrero:
“El reclamo del salario mínimo igual a la canasta familiar, hoy en 40.000 pesos, indexado quincenalmente, es el reclamo elemental”.
[13] Gadano, Jorge, Diario Río Negro, 11 de noviembre de 1984, Económico y Agropecuario, Panorama Neuquino, página 4: “nadie pone en duda la crítica situación por la que atraviesa el sector obrero, como nadie tampoco ha descubierto la alquimia que permita vivir con diez, once o catorce mil pesos por mes”.
[14] Diario Río Negro, 26 de octubre de 1984, Regionales, página 8: Consultado por Río Negro, “el dirigente gremial Evaristo Seleski - una de las cabezas del movimiento huelguístico junto con el delegado Juan Yáñez – negó todo carácter político al paro. Lo que ocurre – dijo – es que al obrero le da igual cobrar la triste quincena que le pagan que estar de paro”.
[15] Diario
Río Negro, 16 de octubre de 1984, Regionales, página 4: “la seccional local de
[16] Diario Río Negro, 24 de octubre de 1984, Regionales, página 14: “Luego de referir que durante los mencionados plenarios hubo un análisis profundo de la situación del sector que 'no da para más' en todos los niveles y ha llegado a una situación límite, el texto que lleva la firma de Ávalos, precisa que 'ha privado la serenidad'. Pero, prosigue, no todos están con la paz y el bien común, menos aun con el dialogo sincero con las partes: gobierno – empresarios – obreros (. . .). Denunciamos – concluye – a grupos mercenarios, con sus proyectos importados y sueldos políticos, que nada tiene que ver con nuestro sentir como argentinos, y pretenden ser los campeones de la defensa de la clase trabajadora”.
[17] La Fraternidad, viejo sindicato obrero de Neuquén – ubicado en Almirante Brown nº 47, casi esquina Avenida San Martín, que fue el refugio cuando arreció la represión.
[18] “Reflexión. . . Un Trabajador y
La asamblea
general es una vieja tradición del movimiento obrero, y es un método que
permite a los trabajadores, ser protagonistas de su propia lucha, superar su
nivel de conciencia, romper con la alineación que nos someten las necesidades y
preocupaciones personales cotidianas y elevar nuestra conciencia en función de
las necesidades colectivas, o sea, del conjunto de trabajadores. La asamblea
general lo 'arranca' al trabajador de su individualismo, al mancomunarlo a
otros un una acción basada en la solidaridad e intereses comunes. La asamblea
general le permite al trabajador, tener un panorama global de las necesidades y
opiniones de todos los que luchan en forma directa. También efectuar 'un
chequeo' de la situación de los distintos sectores y su disposición a luchar.
Mateando Boletín
de la 27 de junio, Corriente Interna de
[19] Diario
Río Negro, 6 de octubre de 1984, Regionales, página 11: “crítica del colegio de
abogados al Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Neuquén, en relación al
laudo sobre los francos compensatorios que reclama la UOCRA:
Creemos (dice el colegio de abogados) que la nota nº 2371 de fecha 19 de septiembre de 1984 del poder ejecutivo (PEP) provincial dirigida a ese tribunal constituye una inadmisible injerencia a la labor jurisdiccional que compete únicamente a ese cuerpo (añade el colegio de profesionales). Es a nuestro juicio más grave la actitud asumida por ese Tribunal, cuando al responder al Poder Ejecutivo (PEP) Provincial expresa que (. . .) seremos sensibles al pedido formulado por los interesados”.
[20] Diario Río Negro, 6 de octubre de 1984, Regionales, página 5: “La UOCRA neuquina se moviliza, ante el fallo contrario al pago de los francos compensatorios por parte de la Cámara de Apelaciones de esta capital”.
[21] Diario Río Negro, 13 de noviembre de 1984, Regionales, página 6.
[22] Después de una huelga de cuatro meses, de los trabajadores de AGUA PESADA de Arroyito, Plottier y Neuquén Capital, logramos fundar el gremio de los estatales nacionales, que un año y medio después fue destruido por la burocracia de Buenos Aires.
[23] Diario
Río Negro, 18 de noviembre de 1984, Económico y Agropecuario, Panorama
Neuquino, página 4,
[24] Los que denunciamos esta situación y a los dirigentes de la CGT, en el plenario y a los huelguistas que esperaban en la OLLA POPULAR, fuimos amenazados: tuvimos que irnos de nuestras casas, esos días, por precaución: una patota iría a nuestros domicilios.
[25] Diario
Río Negro, 16 de noviembre de 1984, Regionales, página 13: “la agrupación
peronista universitaria condenó enérgicamente la agresión física perpetrada
contra su militante y presidente de
[26] “nunca
se ocupó de los reclamos obreros, sino de presionarlos para que levantaran la
huelga (. . .) querían quebrar la organización obrera independiente que la
dirigía. Exigían con prepotencia de patrones y amenazas veladas entrar a las
reuniones de delegados y hablar en las asambleas. Pero chocaron con una
dirección clasista que no se los permitió. Las presiones y mentiras de la
mediadora fracasaron. (. . .) solo pudo revitalizarse cuando la represión
salvaje del gobierno logró sacar de circulación a algunos dirigentes e introdujo
confusión en un sector de huelguistas y delegados. En esas condiciones
conminaron al cuerpo de delegados a levantar la huelga”.
Zamtleifer,
Daniel, Prensa Obrera, nº 80, 22 de noviembre de 1984,
[27] Prensa Obrera, nº 81, 29 de noviembre de 1984, Movimiento Obrero, páginas 6 y 7: “Los 'mediadores' se unen a Sapag, que los reprime y expulsa al Partido Intransigente (PI)”.
[28] Diario Río Negro, 25 de octubre de 1984, Regionales, página 7.
[29] Diario Río Negro, 01 de octubre de 1984 y '02, Regionales.
[30] “El
carácter antiobrero de la marcha, encabezada por el subsecretario de gobierno,
Radichi, el hijo del gobernador, Luís Sapag, se puso de manifiesto cuando pasó
frente a la carpa donde los ocho obreros hacen la huelga de hambre, gritándoles
los vamos a reventar, hijos de puta, mientras tanto, el hijo del gobernador (.
. .) propinaba los golpes de puño (. . .) al presidente de la FUC, que se había
acercado para reprocharle pacíficamente su provocativa actitud.
Solidaridad
Socialista, nº 88, edición especial, del 16 al 28 de noviembre de 1984.
[31] Diario Río Negro, 9 de noviembre de 1984, Regionales, página 5.
[32] Diario Río Negro, 9 de noviembre de 1984, Regionales, página 8.
[33] Prensa Obrera nº 80, 22 de noviembre de 1984, Movimiento Obrero, página 8.
[34] El carácter raquítico del acto (algunos centenares de personas)
reveló, sin embargo, el repudio popular al matonaje sapagista y al miserable
rol de sus laderos”.
Prensa Obrera nº 81, 20 de noviembre de 1984, página 7.
[35] Solidaridad Socialista nº 88, edición especial del 16 al 28 de noviembre, contratapa, editorial Solidaridad SRL, Capital Federal, Buenos Aires 1984.
[36] Diario Río Negro, 14 de noviembre de 1984, nota de tapa y Regionales, página 9.
[37] Romero, Luís A., Los Sectores Populares en
[38] Diario Río Negro, 18 de noviembre de 1984, Económico y Agropecuario,
Panorama Neuquino, página 4.

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