[i]Leéte
este guion…
Es
un clásico entre PTS y PO que en cada coyuntura electoral se repitan los mismos
argumentos, matices más matices menos… Vayamos al último episodio que se abre
referido a las lejanas elecciones con el artículo de Gabriel Solano en el que
acusa al PTS de electoralista (¿cuántas veces hemos leído las acusaciones cruzadas
entre PO/PTS acerca de quién defiende la línea revolucionaria y quién no, tanto
acerca del internacionalismo como de la intervención nacional?). Para analizar
el carácter de una persona como el de una organización, la ciencia (contamos
con el legado de Marx y Freud) nos ha dado a lo largo de la historia
herramientas poderosas para definir a grandes rasgos estos caracteres.
El
principio básico indica que se debe analizar la historia de cualesquiera
de los sujetos de análisis, esto lo dice la teoría académica con todos sus
vicios disciplinares, etc., mucho más riguroso debiera ser el análisis bajo la
teoría revolucionaria de Marx con su extensa base práctica, teórica, científica
y filosófica.
Miren
qué interesante paralelo, del que podemos sacar grandes enseñanzas y no
sólo debate de coyuntura. Así como el juicio en 1985 a las juntas por el
gobierno de Alfonsín marcó el paradigma de la burguesía y el imperialismo para
enfrentar el periodo, paradigma del que somos actualmente prisioneros; a la
clase explotada se le birló la posibilidad de encaminarse a su emancipación por
medio de una organización revolucionaria, con la maniobra de Nahuel Moreno y
Patricio Etchegaray en este mismo año de 1985, cuando sepultaron el FTI “Frente
de los Trabajadores y la Izquierda” y armaron ‘entre gallos y medianoche’
el “Frente del Pueblo” (por abortar esa experiencia revolucionaria de la
vanguardia obrera a Etchegaray lo premiaron al año siguiente con los cargos de
Secretario General y presidente del ‘PC’ argentino hasta su muerte[1]).
Para
darle crédito a esta tesis no se necesita siquiera investigar el pasado, basta
con ver lo que hacen el PTS y el PO en la actualidad, cuya declarada estrategia
se parece (al menos en los papeles) como dos gotas de agua a la estrategia
discutida durante ese dilatado debate de 1985 entre MAS y PO, al que Nahuel
Moreno y Patricio Etchegaray enterraron con la bandera de la “Justicia Social”
y la omisión de la ruptura con el FMI (entre otras tantas perlitas filo
peronistas).
En
su fundación el PTS necesitaba mantener la reivindicación de Nahuel Moreno para
poder mantener la distancia con PO, y ocultar el problema de fondo que era la
línea menchevique de la organización de la que provenía[2].
En 1985 se enfrentaron dos estrategias políticas, la del MAS que
reivindicaba a Felipe González y a Mitterrand[3].
Es decir, una clara línea tendiente a la socialdemocracia europea y la línea
clásica de PO, que es la que sostiene, también, el PTS en la actualidad[4].
¿No
es claro que para llegar a la influencia que tuvo el MAS en la década del 80 el
PTS ha tenido que yugarla duro durante tres décadas y apoyase en el antiguo
contendiente del MAS, asumiendo la misma estrategia política del antiguo
adversario? Formalmente el PTS y el PO no difieren en nada serio, y en lo
esencial de la práctica tampoco (menos luego de la expulsión de Altamira): de
haberse consumado la unidad MAS-PO de 1985 se hubiese logrado algo superior al
FITU de hoy, pero casi 40 años antes. Ya en los nombres de ambas alianzas se
puede advertir la diferencia de calidad y esencia política propia entre una y
otra; mientras que en el “Frente de los Trabajadores y la Izquierda”, el
sujeto principal es la clase obrera, algo que anuncia una estrategia no
electoralista sino revolucionaria, en el invertido nombre del FITU
(Frente de Izquierda y de trabajadores Unidad), el sujeto de la revolución se
ha desvanecido (¿habrá alguien que crea que esto es un detalle?).
¿Díganme
como estaría la clase obrera y su vanguardia hoy de haberse consumado un frente
entre el MAS que, ya en el 1983, llenaba la cancha de Atlanta y PO que colmaba
el Luna Park de la época? Y eran, además, las dos organizaciones que
despertaban mayor simpatía entre la vanguardia obrera permitiéndoles ganar
espacios tan importantes en la dirección sindical, como Sanidad en capital o la
UOCRA de Neuquén, entre tantas otras. La unidad no electoralista que tanto
se anhela se dio en los hechos con una vitalidad extraordinaria, pero la
militancia del MAS, de la que proviene el PTS no supo defenderla, y por eso fue
fácil para Nahuel Moreno traicionarla: el PTS no ha saldado esa cuenta y
tácitamente cree que con olvidarla alcanza, pero hasta que no se salde ese
hecho histórico, el pasado mantendrá atrapado a su ser vivo: la izquierda en la
Argentina podrá cosechar todos los ‘éxitos’ que quiera, pero su futuro no
augura el desarrollo de la línea revolucionaria, que es única, y que fue
traicionada: los muertos (diría Marx, preanunciando a Freud), atrapan
a los vivos: y más aún, filosofía criolla mediante, a los que ‘se creen
vivos’.
¿Cuál es el problema de fondo que se arrastra durante cuatro décadas sin solución de continuidad? Los problemas no resueltos acompañan toda la vida al individuo, emergen todo el tiempo de modo imperceptible, a veces, pero siempre le condicionarán la acción; no es diferente con el sujeto sociológico de la revolución. El problema de las cuatro décadas es que ni el PO ni el PTS cumplen, con ese principio elemental de analizar críticamente su propia historia, al contrario, se oponen o reaccionan con suma hostilidad a quienes pensamos que es sano e imprescindible hacerlo: o sea, no estamos actuando sólo para romper las pelotas, sino que creemos que los principios y su praxis no se pueden saltear en la historia a condición de traer la ruina política, como lo vemos de forma repetida en estos 40 años. Al saltearse este paso, ni PO ni PTS han hecho la exegesis de su propia existencia, y por lo tanto no pueden reconocerse, esto es así de taxativo y no hay vuelta: si el PTS hubiese evaluado a fondo las causas de su origen como organización no hubiese colgado en la bandera de su fundación la figura de Nahuel Moreno. Principal responsable de la estafa política a la vanguardia obrera por parte del MAS, que signó el carácter de la organización y su destino, también la de sus hijos políticos[5]: esa estafa tiene su fecha precisa en la ruptura del Frente MAS-PO del año 1985 y la formación del Frente del Pueblo con los métodos del estalinismo:
¿Qué es lo que
tiene tanta importancia, y que repito bastante en soledad desde 1985?
Que
1985 definió las matrices organizacionales tanto para la clase explotadora como
para la explotada (Claro que este hecho se basa en la matriz histórica del
nacimiento de la burguesía en la modernidad ¿O acaso es una noticia, para mí
como profe en Historia?), y ha sido tan fuerte y definida para la burguesía
como para el imperialismo, en este reciente periodo histórico, que ni la insurrección del 2001 pudo
conmoverla: el juego democrático pervive y las organizaciones que levantan las
banderas de octubre no realizan ningún trabajo de principios contra esta matriz
¿Por qué no se
realiza un trabajo pedagógico con los principios revolucionarios en el
parlamento, en las luchas de los trabajadores y los sectores populares?
Es tan notable esta
ausencia que a veces se pierde toda diferencia entre quienes sostienen ser los
herederos -nada más y nada menos que- de Lenin y de Trotsky con cualquier otra
organización luchadora (una organización o una persona no son lo que dicen ser
ni la bandera que enarbolan sino lo que hacen: El PC no sólo es dueño de las
banderas de octubre sino que ha comprado al empresario griego el Pravda fundado
por Trotsky que Yeltsin hizo plata cuando lo tumbó a Gorbachov: estos símbolos
no transforman al PC en revolucionario sino todo lo contrario en una escoria
que usurpa las gloriosas banderas de ayer.
De este modo 1985 es un año clave en la historia reciente de la Argentina, a dos puntas, porque se consolidan dos procesos antagónicos que van a marcar el rumbo de la nación y de sus clases sociales: pavada de tema para la izquierda que lleva cuatro décadas esperando su exégesis… Por lo tanto, es fundamental para entender cabalmente la historia reciente y afrontar el devenir. Porque de eso se trata cuando hablamos científicamente de historia, de enseñarla, como sintetizó magistralmente el inolvidable Quino, para adelante. La perfidia en mantener el resultado de esos dos procesos se da, también, a dos puntas por parte de quienes asumen la función de dirección de las clases fundamentales de la nación: estas clases sociales que riñen sin solución de continuidad tienen en sus direcciones a los responsables de marcar el paso en ese lugar definido, de esas líneas definidas. Sólo se pueden entender estos dos procesos si se enfoca el análisis no de modo maniqueo sino procesual, no de forma conspirativa sino como tendencias definidas que encorsetan a sus protagonistas colocándole de antemano los carriles por donde deben desplazarse, así de rigurosa es la historia, aunque en las últimas décadas el mundo entero de la academia haya renunciado a concederle ese determinismo y la transformó en un oficio con la función de anoticiarnos de antigüedades[6]… La historia humana guarda un desenvolvimiento similar a todo el reino natural, con la diferencia que sus procesos de cambios son más veloces: esto hace que la dimensión conservadora de la sociedad (sus leyes e instituciones) choquen constantemente con su lado dinámico, la sociedad civil. Es tan evidente esta realidad que sólo la naturalización del proceso y la educación lo tornan invisible, pero ¿Puede haber algo más antinatural que las instituciones armadas que custodian el ‘orden público’? Si un orden necesita de fuerzas policiales de todo tipo para que lo mantengan, y en última instancia fuerzas militares significa que es un orden antinatural en el sentido pleno de la palabra. Ahora, ¿sólo para la clase explotadora es válido el determinismo que impone la organización/institución de la sociedad?
León
Trotsky definió a toda organización incluyendo a la revolucionaria (tomando
como ejemplo al bolchevismo), como dependiente de una burocracia: sin
burocracia no hay organización sentenció taxativo el líder de los soviets de
Petrogrado, alma de la revolución de octubre.
Este
es el eje de fondo que debiera tener la intervención parlamentaria para darle
sentido histórico a las luchas coyunturales, a las
intervenciones reivindicativas cotidianas, etc., y cumplir esa función
pedagógica de las ideas revolucionarias. Porque lo que sirve de corsé para las
clases dominantes y su dirección tiene su correlato en las clases explotadas y
su dirección. política
¿Qué
es lo que impide la praxis revolucionaria de la izquierda en la Argentina? Porque
es acerca de este tópico por el que se critican mutuamente Gabriel Solano de PO
y Fredy Lizarrague del PTS, en este último episodio de rivalidad.
Este
debate no encuentra una resolución porque ambos contendientes han ‘olvidado’
las razones profundas de la divergencia ¿Hay algo más importante que resolver
teóricamente el problema de la praxis en la intervención de una organización
revolucionaria?
La
praxis revolucionaria está ligada indisolublemente a la acción colectiva:
nosotros no tenemos soviets, pero tenemos sus embriones en cada comisión de
fábrica, en cada sindicato recuperado a la burocracia, y la misión de los
revolucionarios es transformar en funcionamiento soviético cada instancia, por
limitada que sea, de organización independiente de la clase explotada, y
transformar en funcionamiento soviético significa no sólo estimular la acción
colectiva sino romper la división profesional y política (los partidos no)
entre trabajadores. Por eso, cada vez que puedo, traigo el ejemplo de 1985 de
la UOCRA y ATEN de ese periodo en Neuquén. Porque fue el único periodo en estos
40 años en que la vanguardia de los trabajadores insinuamos un genuino camino
por la independencia obrera con los clásicos métodos de la revolución, es
decir, con la deliberación y la acción colectiva de su vanguardia, que
traccionaba a un conjunto mayor del pueblo trabajador en una acción común con
sus dos organizaciones políticas propias (el MAS y el PO), política frentista revolucionaria
traicionada por Nahuel Moreno y el MAS de 1985 y abandonada paulatinamente por
el PO entre 1993 a 1995: FIT Frente de Izquierda y los Trabajadores: primera
mutación- FIS Frente de Izquierda Socialista-segunda mutación[7],
hasta la actualidad-FITU- Frente de Izquierda y de Trabajadores Unidad.
Vayamos
un momento a la HISTORIA GRANDE de la clase obrera ¿Qué fue lo que marcó el
realineamiento de combatientes, en las experiencias que consideramos
sobresalientes, para la tarea revolucionaria que emprendemos día a día? Esta
pregunta es fundamental para orientar la dirección de una organización que
pretende un rol revolucionario… Y la respuesta es la orientación, no la
pertenencia… Es fácil ver en la praxis definitoria en que actuaron, por
ejemplo, Marx y Engels, Lenin y Trotsky e inclusive Fidel y el Che: es la nota
predominante de l*s revolucionari*s. En la argentina pos-dictadura hasta la
actualidad predomina el criterio de la pertenencia. No son las ideas que
circulan las que definen el debate sino la producción de los pares del presente
y del pasado ¿Es rigurosamente cierto esto que afirmo? para cualquiera que
conozca mínimamente la experiencia de Marx y Engels con la socialdemocracia
alemana o la experiencia de Lenin y Trotsky no debiera dejar lugar a dudas ¿no
incidió como nadie en las filas del bolchevismo la actividad militante de
Trotsky? y sin embargo rigurosamente no se encuadró prácticamente nunca en la
organización bolchevique sino hasta la toma del poder ¿No fue el Pravda el
periódico bolchevique más popular? Tanto que Lenin lo tomó para la organización
bolchevique, en contra de la voluntad de su fundador (Para los que no saben,
Pravda, lo fundó Trotsky y lo transformó en el periódico más popular entre la
vanguardia que luchaba en Rusia, aunque lo haya impulsado desde Viena y Ginebra).
Enlodado en el pantano más sucio de la experiencia obrera, el nombre Pravda no desaparecerá
de la historia, porque justamente la clase trabajadora necesita la verdad y
ajustar cuentas con los que la traicionaron…
Veamos
otro aspecto del problema, que el PTS acertadamente enuncia en su crítica al PO,
tal es la lucha de ideas, o sea, la producción y actualización gnoseológica de
la teoría de la revolución. ¿No está más que claro que de los ajustes de
cuentas de Marx y Engels con el “materialismo francés” (Crítica de la
Crítica, Crítica: y no el nombre que sugirió el librero, me refiero al
nombre “La Sagrada Familia”), es decir, de la crítica revolucionaria a los
fundamentos de la ciencia y la filosofía de la época surgió el “Manifiesto
Comunista” y “El Capital” …
No
está más que claro que del ajuste de cuentas que hace Lenin (con su “Materialismo
y Empiriocriticismo” y, posteriormente, con sus “Cuadernos filosóficos”)
contra Mach y la pléyade de seguidores (entre ellos su aliado Bogdánov[8]),
surge el alineamiento de toda la intelectualidad rusa luchadora e inteligente
con el bolchevismo ¿Quién se ha hecho cargo en la actualidad de este problema
nodal para la lucha de ideas contra el credo liberal, que inunda las
instituciones educativas en general, y sobre todo en las universidades plagada
de lacayos ideológicos del gran capital? ¿Quién ha respondido a la “Escuela
Crítica” de los tránsfugas Horkheimer y Adorno que se quedaron con el
legado y los fondos del Instituto de Frankfurt fundado al calor de la revolución
alemana -por el revolucionario Weil- en alianza con el Instituto Marxista
Leninista de la URSS en vida de Lenin y Trotsky? Porque esta pseudo teoría es
el veneno más poderoso contra la concepción determinista de la historia
defendida por Marx, por Engels, por Lenin y por Trotsky.
¿Y quién
responde al principio de incertidumbre instalado por Heisenberg y Bohr, cuando
derrotan los principios deterministas de la relatividad de Einstein entre el 27
y el 30? Decretando el fin de la revolución en la física, en el mismo periodo
que Stalin decretaba el fin de la revolución permanente… ¿No se pavonean los
lacayos academicistas contra el determinismo materialista apoyados en la
supuesta incertidumbre del conocer que avalarían los principios que instalaron
Heisenberg y Bohr desde la física cuántica? ¿No fueron estos los argumentos del
primer tribunal doctoral de la UBA contra mi tesis sobre Lenin y Einstein?
Existen
partidos en filosofía: si no le creen a esta nota créanle a Marx, que desde su
tesis doctoral señaló este problema. Y aunque la vinculación directa entre
ciencia y política se ha diluido y ya no se acusa a la ciencia causal
determinista de judía y bolchevique, como se acusó a la física de Einstein en
plena revolución alemana, hoy los principios instalados por Heisenberg y
Bohr juegan el mismo papel que los principios instalados por Mach,
combatidos vehementemente por Lenin en su “Materialismo y Empiriocriticismo”,
con los resultados sobre la intelectualidad de principios del Siglo XX que ya he
señalado.
No
conocemos ninguna experiencia revolucionaria en la que la intelectualidad y los
sectores acomodados no hayan jugado un rol fundamental. A puro obrerismo no se
va a ningún lado, menos con hincapié en sus sectores más pauperizados (y lumpenizados)
… El PTS, que mira con
mayor amplitud que PO, pone de manifiesto este problema de los intelectuales
cuando menciona la importancia de “Izquierda Diario”, y ello le está dando una
merecida superioridad organizativa…
La Lucha y Las Elecciones
La
“Huelga del 84” de Neuquén se puso a la postre al servicio del combate
electoral de la izquierda revolucionaria: hoy no ocurre lo mismo con la
ejemplar victoria del SUTNA, como acertadamente lo reclama el Compañero
Fredy Lizarrague[9], cuando
marca la inexistente actividad política en esta lucha del PSC (Plenario del
Sindicalismo Combativo), en el debate con Gabriel Solano ¿No se refuerza, de
esta manera, la envenenada división histórica entre lucha gremial y lucha
política[10].
La
típica viveza criolla, de la que los argentinos somos campeones actúa sobre la
psique como una idiosincrasia que se impone y le dice al inconsciente colectivo
“no importa lo de ayer, si hoy nos va bien” … Así actuó Nahuel Moreno, como me
lo dijo su vocero Eduardo Soares (Gardel ¡y tenía que apodarse Gardel!) en esa
inolvidable reunión de octubre de 1985 en el local de la calle Perú de CABA, de
la que Nahuel Moreno huyó: “compañero Colen haremos la mejor campaña de la
izquierda con afiches a tres colores con los rublos de Moscú”: el
oportunismo, sentenció Lenin, puede responder a honrados intereses, pero siempre
favorece a la reacción: en este episodio ni siquiera hubo honrados
intereses.
Soy
optimista en todo, pero, en este caso, escéptico con relación a que esta
desviación política se solucione por medio de la lucha de ideas: por esta razón
he planteado que sólo habrá reorientación si se produce un hecho de fuerza con
la rebelión de la base militante e impone una salida unitaria de hecho: como se
dijo alguna vez “con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los
dirigentes”. Algo similar a lo que estoy planteando ocurrió, también, de hecho,
con el acto de la CGT en marzo de 2017, cuando la base comenzó a corear “Poné
la fecha la puta que te parió” … Para las direcciones de izquierda, puedo
dar testimonio porque estuve en la “Plaza de Mayo”, este hecho extraordinario,
sobre el que debiéramos apoyarnos para tomarlo como ejemplo de rebelión y
camino para derribar a la burocracia, no ha significado nada. Me dirán que
armamos listas contra la burocracia en todo el país y todo el tiempo: es muy válido,
pero, un hecho real de iniciativa obrera vale más que mil presentaciones
gremiales (y sé de lo que hablo). Debió, también, ocupar la tapa de todos
los periódicos de izquierda, sacarle todo el brillo, señalar un curso a seguir
y continuar con la elaboración de diferentes tesis acerca de la espontaneidad y
la organización en la lucha de los trabajadores[11].
Estos
temas, tratados sucintamente en lo que permite un artículo, merecen todo un
libro (que me comprometo a escribir) que abarque la época y saque conclusiones
serias, porque carente de filosofía (es decir, miope); carente de ciencia (es
decir, ignorante), la política revolucionaria avanza a ciegas ¿Avanza?…
Sumar
combatientes a las filas, abrir espacios, etc., es una tarea meritoria en sí
misma, pero no sólo que no alcanza, sino que encubre las deudas de
principios que tienen las direcciones de izquierda con la militancia y consigo
misma (como diría Eduardo Galeano “cuidado con la exitoina”), y
prepara la hecatombe del futuro que terminamos pagando la sufrida
militancia, con el volver a empezar: hagamos las cosas bien una vez en la vida
y las futuras generaciones nos lo agradecerán: sé que cuesta y que se arriesga,
pero es el único camino, no para el éxito (odiosa palabreja) sino para el
triunfo irreversible.
Londres, septiembre de 2022
[1] ¡Qué espanto! Desde el trotskismo se le tiró un salvavidas a la casta estalinista que estaba herida de muerte ante el entusiasmo que había generado el Frente MAS-PO de 1985 (el estalinismo no tenía ninguna variante desde donde agarrarse: se quedaba solo, se hundía): hoy los matones herederos de Etchegaray golpean a las compañeras que enarbolan las banderas del trotskismo en la línea del PTS de la Facultad de Ciencias Políticas de la UCM (Univ. Complutense de Madrid) en el Campus de Somosaguas.
[6]
Este serio problema que ha vulnerado en el mundo entero la gnoseología del
marxismo a nombre de la criticidad del conocer (Teoría Crítica), no sólo no se
lo combate, sino que se lo asume como verdad y hasta exponentes del trotskismo
lo utilizan para no quedar fuera de la moda: este es el peor veneno que socaba
la filosofía del devenir en Marx: o sea, el comunismo, que necesita de la idea
de verdad y determinismo históricos.
[7]
Pagué con la expulsión por parte de la Dirección de PO, por sostener dos años
de debate contra esta desviación y su concepción errónea en la caracterización
de la situación nacional durante el menemismo.
[8]
Hasta 1909 Bogdánov le disputó a Lenin la dirección Bolchevique, e inclusive,
arrebatándole la mayoría, y todo porque el problema gnoseológico de la
concepción materialista estaba en juego, tanto que, en la conferencia de París
de los socialdemócratas rusos, cuando aún se conservaban las expectativas de
unión entre bolcheviques y mencheviques, fue el tema central. El BSI (Buró
Socialista Internacional) manejaba los fondos de bolcheviques y mencheviques y
presionaba por la unidad, pero Lenin no cedió. Ya había concluido y publicado
en mayo (1908) su “Materialismo y Empiriocriticismo”, que fue la
herramienta esencial con la que pudo derrotar las ideas de Bogdánov antes de la
conferencia: Lenin ganó para sus ideas en ese debate, que excedía las filas de
la socialdemocracia revolucionaria en Rusia y se extendía por Europa, a
destacados intelectuales como Timiriazev, Lunacharsky, Vigotsky, Alexander
Friedman, etc., este último jugó un papel esencial en la relación con Einstein
y los naturalistas europeos, a la que Lenin dio tanta importancia.
[9] El Compañero del PTS dice algo más referido a PO y los planes del Estado “propusimos el funcionamiento en base a asambleas comunes, con libertad de tendencias donde la administración sea controlada democráticamente” … Minga les respondió PO… Qué buena idea Compañero: lamentablemente se propone cuando la plata la maneja el otro… Los artistas por Zanón organizaron la campaña electoral del FIT en el terreno de las artes y la cultura, cuando uno de sus responsables pidió al PTS tratar democráticamente la utilización de los fondos conseguidos en la elección, el PTS respondió como el PO “Minga” … No hay una instancia dónde se impongan los principios por sobre el oportunismo y el culto a la organización o al líder.
El
Cielo de los Ateos: ¡ Poné la fecha la puta que te parió!
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