viernes, 11 de noviembre de 2022

ARGENTINA 1985

 

[i]Leéte este guion…

 

                        Es un clásico entre PTS y PO que en cada coyuntura electoral se repitan los mismos argumentos, matices más matices menos… Vayamos al último episodio que se abre referido a las lejanas elecciones con el artículo de Gabriel Solano en el que acusa al PTS de electoralista (¿cuántas veces hemos leído las acusaciones cruzadas entre PO/PTS acerca de quién defiende la línea revolucionaria y quién no, tanto acerca del internacionalismo como de la intervención nacional?). Para analizar el carácter de una persona como el de una organización, la ciencia (contamos con el legado de Marx y Freud) nos ha dado a lo largo de la historia herramientas poderosas para definir a grandes rasgos estos caracteres.

                        El principio básico indica que se debe analizar la historia de cualesquiera de los sujetos de análisis, esto lo dice la teoría académica con todos sus vicios disciplinares, etc., mucho más riguroso debiera ser el análisis bajo la teoría revolucionaria de Marx con su extensa base práctica, teórica, científica y filosófica.

                        Miren qué interesante paralelo, del que podemos sacar grandes enseñanzas y no sólo debate de coyuntura. Así como el juicio en 1985 a las juntas por el gobierno de Alfonsín marcó el paradigma de la burguesía y el imperialismo para enfrentar el periodo, paradigma del que somos actualmente prisioneros; a la clase explotada se le birló la posibilidad de encaminarse a su emancipación por medio de una organización revolucionaria, con la maniobra de Nahuel Moreno y Patricio Etchegaray en este mismo año de 1985, cuando sepultaron el FTI “Frente de los Trabajadores y la Izquierda” y armaron ‘entre gallos y medianoche’ el “Frente del Pueblo” (por abortar esa experiencia revolucionaria de la vanguardia obrera a Etchegaray lo premiaron al año siguiente con los cargos de Secretario General y presidente del ‘PC’ argentino hasta su muerte[1]).

                        Para darle crédito a esta tesis no se necesita siquiera investigar el pasado, basta con ver lo que hacen el PTS y el PO en la actualidad, cuya declarada estrategia se parece (al menos en los papeles) como dos gotas de agua a la estrategia discutida durante ese dilatado debate de 1985 entre MAS y PO, al que Nahuel Moreno y Patricio Etchegaray enterraron con la bandera de la “Justicia Social” y la omisión de la ruptura con el FMI (entre otras tantas perlitas filo peronistas).

                        En su fundación el PTS necesitaba mantener la reivindicación de Nahuel Moreno para poder mantener la distancia con PO, y ocultar el problema de fondo que era la línea menchevique de la organización de la que provenía[2]. En 1985 se enfrentaron dos estrategias políticas, la del MAS que reivindicaba a Felipe González y a Mitterrand[3]. Es decir, una clara línea tendiente a la socialdemocracia europea y la línea clásica de PO, que es la que sostiene, también, el PTS en la actualidad[4].

                        ¿No es claro que para llegar a la influencia que tuvo el MAS en la década del 80 el PTS ha tenido que yugarla duro durante tres décadas y apoyase en el antiguo contendiente del MAS, asumiendo la misma estrategia política del antiguo adversario? Formalmente el PTS y el PO no difieren en nada serio, y en lo esencial de la práctica tampoco (menos luego de la expulsión de Altamira): de haberse consumado la unidad MAS-PO de 1985 se hubiese logrado algo superior al FITU de hoy, pero casi 40 años antes. Ya en los nombres de ambas alianzas se puede advertir la diferencia de calidad y esencia política propia entre una y otra; mientras que en el “Frente de los Trabajadores y la Izquierda”, el sujeto principal es la clase obrera, algo que anuncia una estrategia no electoralista sino revolucionaria, en el invertido nombre del FITU (Frente de Izquierda y de trabajadores Unidad), el sujeto de la revolución se ha desvanecido (¿habrá alguien que crea que esto es un detalle?).

                        ¿Díganme como estaría la clase obrera y su vanguardia hoy de haberse consumado un frente entre el MAS que, ya en el 1983, llenaba la cancha de Atlanta y PO que colmaba el Luna Park de la época? Y eran, además, las dos organizaciones que despertaban mayor simpatía entre la vanguardia obrera permitiéndoles ganar espacios tan importantes en la dirección sindical, como Sanidad en capital o la UOCRA de Neuquén, entre tantas otras. La unidad no electoralista que tanto se anhela se dio en los hechos con una vitalidad extraordinaria, pero la militancia del MAS, de la que proviene el PTS no supo defenderla, y por eso fue fácil para Nahuel Moreno traicionarla: el PTS no ha saldado esa cuenta y tácitamente cree que con olvidarla alcanza, pero hasta que no se salde ese hecho histórico, el pasado mantendrá atrapado a su ser vivo: la izquierda en la Argentina podrá cosechar todos los ‘éxitos’ que quiera, pero su futuro no augura el desarrollo de la línea revolucionaria, que es única, y que fue traicionada: los muertos (diría Marx, preanunciando a Freud), atrapan a los vivos: y más aún, filosofía criolla mediante, a los que ‘se creen vivos’.

                                               ¿Cuál es el problema de fondo que se arrastra durante cuatro décadas sin solución de continuidad? Los problemas no resueltos acompañan toda la vida al individuo, emergen todo el tiempo de modo imperceptible, a veces, pero siempre le condicionarán la acción; no es diferente con el sujeto sociológico de la revolución. El problema de las cuatro décadas es que ni el PO ni el PTS cumplen, con ese principio elemental de analizar críticamente su propia historia, al contrario, se oponen o reaccionan con suma hostilidad a quienes pensamos que es sano e imprescindible hacerlo: o sea, no estamos actuando sólo para romper las pelotas, sino que creemos que los principios y su praxis no se pueden saltear en la historia a condición de traer la ruina política, como lo vemos de forma repetida en estos 40 años. Al saltearse este paso, ni PO ni PTS han hecho la exegesis de su propia existencia, y por lo tanto no pueden reconocerse, esto es así de taxativo y no hay vuelta: si el PTS hubiese evaluado a fondo las causas de su origen como organización no hubiese colgado en la bandera de su fundación la figura de Nahuel Moreno. Principal responsable de la estafa política a la vanguardia obrera por parte del MAS, que signó el carácter de la organización y su destino, también la de sus hijos políticos[5]: esa estafa tiene su fecha precisa en la ruptura del Frente MAS-PO del año 1985 y la formación del Frente del Pueblo con los métodos del estalinismo:

¿Qué es lo que tiene tanta importancia, y que repito bastante en soledad desde 1985?

                        Que 1985 definió las matrices organizacionales tanto para la clase explotadora como para la explotada (Claro que este hecho se basa en la matriz histórica del nacimiento de la burguesía en la modernidad ¿O acaso es una noticia, para mí como profe en Historia?), y ha sido tan fuerte y definida para la burguesía como para el imperialismo, en este reciente periodo histórico,  que ni la insurrección del 2001 pudo conmoverla: el juego democrático pervive y las organizaciones que levantan las banderas de octubre no realizan ningún trabajo de principios contra esta matriz

¿Por qué no se realiza un trabajo pedagógico con los principios revolucionarios en el parlamento, en las luchas de los trabajadores y los sectores populares?

                        Es tan notable esta ausencia que a veces se pierde toda diferencia entre quienes sostienen ser los herederos -nada más y nada menos que- de Lenin y de Trotsky con cualquier otra organización luchadora (una organización o una persona no son lo que dicen ser ni la bandera que enarbolan sino lo que hacen: El PC no sólo es dueño de las banderas de octubre sino que ha comprado al empresario griego el Pravda fundado por Trotsky que Yeltsin hizo plata cuando lo tumbó a Gorbachov: estos símbolos no transforman al PC en revolucionario sino todo lo contrario en una escoria que usurpa las gloriosas banderas de ayer.

                                               De este modo 1985 es un año clave en la historia reciente de la Argentina, a dos puntas, porque se consolidan dos procesos antagónicos que van a marcar el rumbo de la nación y de sus clases sociales: pavada de tema para la izquierda que lleva cuatro décadas esperando su exégesis… Por lo tanto, es fundamental para entender cabalmente la historia reciente y afrontar el devenir. Porque de eso se trata cuando hablamos científicamente de historia, de enseñarla, como sintetizó magistralmente el inolvidable Quino, para adelante. La perfidia en mantener el resultado de esos dos procesos se da, también, a dos puntas por parte de quienes asumen la función de dirección de las clases fundamentales de la nación: estas clases sociales que riñen sin solución de continuidad tienen en sus direcciones a los responsables de marcar el paso en ese lugar definido, de esas líneas definidas. Sólo se pueden entender estos dos procesos si se enfoca el análisis no de modo maniqueo sino procesual, no de forma conspirativa sino como tendencias definidas que encorsetan a sus protagonistas colocándole de antemano los carriles por donde deben desplazarse, así de rigurosa es la historia, aunque en las últimas décadas el mundo entero de la academia haya renunciado a concederle ese determinismo y la transformó en un oficio con la función de anoticiarnos de antigüedades[6]… La historia humana guarda un desenvolvimiento similar a todo el reino natural, con la diferencia que sus procesos de cambios son más veloces: esto hace que la dimensión conservadora de la sociedad (sus leyes e instituciones) choquen constantemente con su lado dinámico, la sociedad civil. Es tan evidente esta realidad que sólo la naturalización del proceso y la educación lo tornan invisible, pero ¿Puede haber algo más antinatural que las instituciones armadas que custodian el ‘orden público’? Si un orden necesita de fuerzas policiales de todo tipo para que lo mantengan, y en última instancia fuerzas militares significa que es un orden antinatural en el sentido pleno de la palabra. Ahora, ¿sólo para la clase explotadora es válido el determinismo que impone la organización/institución de la sociedad?

                        León Trotsky definió a toda organización incluyendo a la revolucionaria (tomando como ejemplo al bolchevismo), como dependiente de una burocracia: sin burocracia no hay organización sentenció taxativo el líder de los soviets de Petrogrado, alma de la revolución de octubre.

                        Este es el eje de fondo que debiera tener la intervención parlamentaria para darle sentido histórico a las luchas coyunturales, a las intervenciones reivindicativas cotidianas, etc., y cumplir esa función pedagógica de las ideas revolucionarias. Porque lo que sirve de corsé para las clases dominantes y su dirección tiene su correlato en las clases explotadas y su dirección. política

                        ¿Qué es lo que impide la praxis revolucionaria de la izquierda en la Argentina? Porque es acerca de este tópico por el que se critican mutuamente Gabriel Solano de PO y Fredy Lizarrague del PTS, en este último episodio de rivalidad.  

                        Este debate no encuentra una resolución porque ambos contendientes han ‘olvidado’ las razones profundas de la divergencia ¿Hay algo más importante que resolver teóricamente el problema de la praxis en la intervención de una organización revolucionaria?

                        La praxis revolucionaria está ligada indisolublemente a la acción colectiva: nosotros no tenemos soviets, pero tenemos sus embriones en cada comisión de fábrica, en cada sindicato recuperado a la burocracia, y la misión de los revolucionarios es transformar en funcionamiento soviético cada instancia, por limitada que sea, de organización independiente de la clase explotada, y transformar en funcionamiento soviético significa no sólo estimular la acción colectiva sino romper la división profesional y política (los partidos no) entre trabajadores. Por eso, cada vez que puedo, traigo el ejemplo de 1985 de la UOCRA y ATEN de ese periodo en Neuquén. Porque fue el único periodo en estos 40 años en que la vanguardia de los trabajadores insinuamos un genuino camino por la independencia obrera con los clásicos métodos de la revolución, es decir, con la deliberación y la acción colectiva de su vanguardia, que traccionaba a un conjunto mayor del pueblo trabajador en una acción común con sus dos organizaciones políticas propias (el MAS y el PO), política frentista revolucionaria traicionada por Nahuel Moreno y el MAS de 1985 y abandonada paulatinamente por el PO entre 1993 a 1995: FIT Frente de Izquierda y los Trabajadores: primera mutación- FIS Frente de Izquierda Socialista-segunda mutación[7], hasta la actualidad-FITU- Frente de Izquierda y de Trabajadores Unidad.                                      

                        Vayamos un momento a la HISTORIA GRANDE de la clase obrera ¿Qué fue lo que marcó el realineamiento de combatientes, en las experiencias que consideramos sobresalientes, para la tarea revolucionaria que emprendemos día a día? Esta pregunta es fundamental para orientar la dirección de una organización que pretende un rol revolucionario… Y la respuesta es la orientación, no la pertenencia… Es fácil ver en la praxis definitoria en que actuaron, por ejemplo, Marx y Engels, Lenin y Trotsky e inclusive Fidel y el Che: es la nota predominante de l*s revolucionari*s. En la argentina pos-dictadura hasta la actualidad predomina el criterio de la pertenencia. No son las ideas que circulan las que definen el debate sino la producción de los pares del presente y del pasado ¿Es rigurosamente cierto esto que afirmo? para cualquiera que conozca mínimamente la experiencia de Marx y Engels con la socialdemocracia alemana o la experiencia de Lenin y Trotsky no debiera dejar lugar a dudas ¿no incidió como nadie en las filas del bolchevismo la actividad militante de Trotsky? y sin embargo rigurosamente no se encuadró prácticamente nunca en la organización bolchevique sino hasta la toma del poder ¿No fue el Pravda el periódico bolchevique más popular? Tanto que Lenin lo tomó para la organización bolchevique, en contra de la voluntad de su fundador (Para los que no saben, Pravda, lo fundó Trotsky y lo transformó en el periódico más popular entre la vanguardia que luchaba en Rusia, aunque lo haya impulsado desde Viena y Ginebra). Enlodado en el pantano más sucio de la experiencia obrera, el nombre Pravda no desaparecerá de la historia, porque justamente la clase trabajadora necesita la verdad y ajustar cuentas con los que la traicionaron…

                        Veamos otro aspecto del problema, que el PTS acertadamente enuncia en su crítica al PO, tal es la lucha de ideas, o sea, la producción y actualización gnoseológica de la teoría de la revolución. ¿No está más que claro que de los ajustes de cuentas de Marx y Engels con el “materialismo francés” (Crítica de la Crítica, Crítica: y no el nombre que sugirió el librero, me refiero al nombre “La Sagrada Familia”), es decir, de la crítica revolucionaria a los fundamentos de la ciencia y la filosofía de la época surgió el “Manifiesto Comunista” y “El Capital” …

                        No está más que claro que del ajuste de cuentas que hace Lenin (con su “Materialismo y Empiriocriticismo” y, posteriormente, con sus “Cuadernos filosóficos”) contra Mach y la pléyade de seguidores (entre ellos su aliado Bogdánov[8]), surge el alineamiento de toda la intelectualidad rusa luchadora e inteligente con el bolchevismo ¿Quién se ha hecho cargo en la actualidad de este problema nodal para la lucha de ideas contra el credo liberal, que inunda las instituciones educativas en general, y sobre todo en las universidades plagada de lacayos ideológicos del gran capital? ¿Quién ha respondido a la “Escuela Crítica” de los tránsfugas Horkheimer y Adorno que se quedaron con el legado y los fondos del Instituto de Frankfurt fundado al calor de la revolución alemana -por el revolucionario Weil- en alianza con el Instituto Marxista Leninista de la URSS en vida de Lenin y Trotsky? Porque esta pseudo teoría es el veneno más poderoso contra la concepción determinista de la historia defendida por Marx, por Engels, por Lenin y por Trotsky.

                        ¿Y quién responde al principio de incertidumbre instalado por Heisenberg y Bohr, cuando derrotan los principios deterministas de la relatividad de Einstein entre el 27 y el 30? Decretando el fin de la revolución en la física, en el mismo periodo que Stalin decretaba el fin de la revolución permanente… ¿No se pavonean los lacayos academicistas contra el determinismo materialista apoyados en la supuesta incertidumbre del conocer que avalarían los principios que instalaron Heisenberg y Bohr desde la física cuántica? ¿No fueron estos los argumentos del primer tribunal doctoral de la UBA contra mi tesis sobre Lenin y Einstein?

                        Existen partidos en filosofía: si no le creen a esta nota créanle a Marx, que desde su tesis doctoral señaló este problema. Y aunque la vinculación directa entre ciencia y política se ha diluido y ya no se acusa a la ciencia causal determinista de judía y bolchevique, como se acusó a la física de Einstein en plena revolución alemana, hoy los principios instalados por Heisenberg y Bohr juegan el mismo papel que los principios instalados por Mach, combatidos vehementemente por Lenin en su “Materialismo y Empiriocriticismo”, con los resultados sobre la intelectualidad de principios del Siglo XX que ya he señalado.

                        No conocemos ninguna experiencia revolucionaria en la que la intelectualidad y los sectores acomodados no hayan jugado un rol fundamental. A puro obrerismo no se va a ningún lado, menos con hincapié en sus sectores más pauperizados (y lumpenizados) … El PTS, que mira con mayor amplitud que PO, pone de manifiesto este problema de los intelectuales cuando menciona la importancia de “Izquierda Diario”, y ello le está dando una merecida superioridad organizativa…

La Lucha y Las Elecciones

                        La “Huelga del 84” de Neuquén se puso a la postre al servicio del combate electoral de la izquierda revolucionaria: hoy no ocurre lo mismo con la ejemplar victoria del SUTNA, como acertadamente lo reclama el Compañero Fredy Lizarrague[9], cuando marca la inexistente actividad política en esta lucha del PSC (Plenario del Sindicalismo Combativo), en el debate con Gabriel Solano ¿No se refuerza, de esta manera, la envenenada división histórica entre lucha gremial y lucha política[10].

                        La típica viveza criolla, de la que los argentinos somos campeones actúa sobre la psique como una idiosincrasia que se impone y le dice al inconsciente colectivo “no importa lo de ayer, si hoy nos va bien” … Así actuó Nahuel Moreno, como me lo dijo su vocero Eduardo Soares (Gardel ¡y tenía que apodarse Gardel!) en esa inolvidable reunión de octubre de 1985 en el local de la calle Perú de CABA, de la que Nahuel Moreno huyó: “compañero Colen haremos la mejor campaña de la izquierda con afiches a tres colores con los rublos de Moscú”: el oportunismo, sentenció Lenin, puede responder a honrados intereses, pero siempre favorece a la reacción: en este episodio ni siquiera hubo honrados intereses.

                        Soy optimista en todo, pero, en este caso, escéptico con relación a que esta desviación política se solucione por medio de la lucha de ideas: por esta razón he planteado que sólo habrá reorientación si se produce un hecho de fuerza con la rebelión de la base militante e impone una salida unitaria de hecho: como se dijo alguna vez “con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes”. Algo similar a lo que estoy planteando ocurrió, también, de hecho, con el acto de la CGT en marzo de 2017, cuando la base comenzó a corear “Poné la fecha la puta que te parió” … Para las direcciones de izquierda, puedo dar testimonio porque estuve en la “Plaza de Mayo”, este hecho extraordinario, sobre el que debiéramos apoyarnos para tomarlo como ejemplo de rebelión y camino para derribar a la burocracia, no ha significado nada. Me dirán que armamos listas contra la burocracia en todo el país y todo el tiempo: es muy válido, pero, un hecho real de iniciativa obrera vale más que mil presentaciones gremiales (y sé de lo que hablo). Debió, también, ocupar la tapa de todos los periódicos de izquierda, sacarle todo el brillo, señalar un curso a seguir y continuar con la elaboración de diferentes tesis acerca de la espontaneidad y la organización en la lucha de los trabajadores[11].

                        Estos temas, tratados sucintamente en lo que permite un artículo, merecen todo un libro (que me comprometo a escribir) que abarque la época y saque conclusiones serias, porque carente de filosofía (es decir, miope); carente de ciencia (es decir, ignorante), la política revolucionaria avanza a ciegas ¿Avanza?…

                        Sumar combatientes a las filas, abrir espacios, etc., es una tarea meritoria en sí misma, pero no sólo que no alcanza, sino que encubre las deudas de principios que tienen las direcciones de izquierda con la militancia y consigo misma (como diría Eduardo Galeano “cuidado con la exitoina”), y prepara la hecatombe del futuro que terminamos pagando la sufrida militancia, con el volver a empezar: hagamos las cosas bien una vez en la vida y las futuras generaciones nos lo agradecerán: sé que cuesta y que se arriesga, pero es el único camino, no para el éxito (odiosa palabreja) sino para el triunfo irreversible.

                                                                                     Colen Grant

Londres, septiembre de 2022

 

[1] ¡Qué espanto! Desde el trotskismo se le tiró un salvavidas a la casta estalinista que estaba herida de muerte ante el entusiasmo que había generado el Frente MAS-PO de 1985 (el estalinismo no tenía ninguna variante desde donde agarrarse: se quedaba solo, se hundía): hoy los matones herederos de Etchegaray golpean a las compañeras que enarbolan las banderas del trotskismo en la línea del PTS de la Facultad de Ciencias Políticas de la UCM (Univ. Complutense de Madrid) en el Campus de Somosaguas.

Amplio repudio a las agresiones del Frente Obrero contra compañeras de Pan y Rosas y la CRT en la Universidad Complutense (izquierdadiario.es)

 [2] Nunca hubo en la historia obrera de la Argentina un episodio de lucha que tuviera tanta semejanza con la rivalidad entre bolcheviques y mencheviques, en vida de Lenin y de Trotsky, como el que transcurrió durante el debate MAS-PO del año 1985, y sobre todo con epicentro en Neuquén luego de la gloriosa huelga obrera de octubre de 1984: esto lo reconoció hasta un exmiembro fundador del PTS (Hugo Manes), quien fue responsable político de la regional del MAS en Neuquén en todo este periodo.

 [3] Para quien dude que esto no es rigurosamente cierto están las solicitadas del MAS en los diarios de la época.

 [4] El odio patológico que sembró el MAS contra PO durante toda aquella época fue el antídoto que evitó la confluencia de lo mejor de la vanguardia obrera, o sea, la unidad de la diáspora del MAS con PO. El tiempo ha sido sanador y hoy, no se respira tanto ese odio insano, aunque persiste en sus cenizas.

 [5] Quien escribe este artículo (como candidato a diputado por el MAS en el FREPU) sentenció el curso oportunista y maniobrero de Nahuel Moreno y la dirección del MAS anticipando lo que años más tarde le ocurriría a la organización.

[6] Este serio problema que ha vulnerado en el mundo entero la gnoseología del marxismo a nombre de la criticidad del conocer (Teoría Crítica), no sólo no se lo combate, sino que se lo asume como verdad y hasta exponentes del trotskismo lo utilizan para no quedar fuera de la moda: este es el peor veneno que socaba la filosofía del devenir en Marx: o sea, el comunismo, que necesita de la idea de verdad y determinismo históricos.

[7] Pagué con la expulsión por parte de la Dirección de PO, por sostener dos años de debate contra esta desviación y su concepción errónea en la caracterización de la situación nacional durante el menemismo.

[8] Hasta 1909 Bogdánov le disputó a Lenin la dirección Bolchevique, e inclusive, arrebatándole la mayoría, y todo porque el problema gnoseológico de la concepción materialista estaba en juego, tanto que, en la conferencia de París de los socialdemócratas rusos, cuando aún se conservaban las expectativas de unión entre bolcheviques y mencheviques, fue el tema central. El BSI (Buró Socialista Internacional) manejaba los fondos de bolcheviques y mencheviques y presionaba por la unidad, pero Lenin no cedió. Ya había concluido y publicado en mayo (1908) su “Materialismo y Empiriocriticismo”, que fue la herramienta esencial con la que pudo derrotar las ideas de Bogdánov antes de la conferencia: Lenin ganó para sus ideas en ese debate, que excedía las filas de la socialdemocracia revolucionaria en Rusia y se extendía por Europa, a destacados intelectuales como Timiriazev, Lunacharsky, Vigotsky, Alexander Friedman, etc., este último jugó un papel esencial en la relación con Einstein y los naturalistas europeos, a la que Lenin dio tanta importancia.

[9] El Compañero del PTS dice algo más referido a PO y los planes del Estado “propusimos el funcionamiento en base a asambleas comunes, con libertad de tendencias donde la administración sea controlada democráticamente” … Minga les respondió PO… Qué buena idea Compañero: lamentablemente se propone cuando la plata la maneja el otro… Los artistas por Zanón organizaron la campaña electoral del FIT en el terreno de las artes y la cultura, cuando uno de sus responsables pidió al PTS tratar democráticamente la utilización de los fondos conseguidos en la elección, el PTS respondió como el PO “Minga” … No hay una instancia dónde se impongan los principios por sobre el oportunismo y el culto a la organización o al líder.

 [10] Sabemos que estos 40 años están plagados de acciones sectarias como esta, donde inclusive se ha recurrido a la violencia física para apartar del debate a compañeros que compartimos la misma trinchera en cada lucha.

 [11] Por mi parte le saqué todo el brillo que pude:

El Cielo de los Ateos: ¡ Poné la fecha la puta que te parió!

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 [i] Estas líneas -reformuladas para el artículo- forman parte de un libro sobre el que estuve trabajando en mi estadía en Londres, libro que me debo desde larga data porque lo considero fundamental para entender el curso de las organizaciones de izquierda en la Argentina de estos últimos 40 años.

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