¿Qué NO
Hacer?
¿Hay
que intervenir en las elecciones? Sí, hay que intervenir, pero, miren el
festival y cuanto nervio y recursos se le pone al circo burgués, y circo
burgués en decadencia… Pero, además, no se interviene para decir en el circo lo
que del circo hay que decir… ¿No es un aval a la democracia burguesa la
conducta de nuestros legisladores, que no realizan pedagogía alguna de la
revolución, aunque no haya revolución, o precisamente porque no hay revolución?...
¿Y
lo esencial? El protagonismo unificado de la vanguardia que lucha ¿No fue
siempre al revés, en cada proceso significativo de combate? Haya o no haya
proceso revolucionario. Mas bien, cuando no hay proceso revolucionario es más
apropiado y posible desarrollar con la vanguardia la praxis revolucionaria, el
laboratorio a escala reducida de la acción directa, para toda actividad que
implique una decisión política[1]…
Con procesos asamblearios que arriben a congresos unificados, no uno sino
periódicos. Porque no es un problema de método sino del modo de ser de una
clase, y si hay un modo de reconocer a la clase de los trabajadores es
por su condición de obrar colectivo, que es antagónico al modo
individualista que promociona el modo burgués de producción. La filosofía
burguesa y la filosofía socialista se distinguen porque una toma como sujeto de
análisis al individuo y la otra a la clase social. Son dos unidades de
análisis antagónicas de la que surgen dos filosofías antagónicas.
Pero
la filosofía no está en el diccionario de nuestros dirigentes de izquierda, ni
tampoco la ciencia, aunque la filosofía y la ciencia son el padre y la madre
de la política revolucionaria. Y hasta que no pueble su vocabulario andarán
huérfanos y trasladarán simbólicamente esa orfandad a la vanguardia y de la
vanguardia a las masas, sobre las que tengan influencia. Cualquier
Albamonte/Altamira/Pitrola me dirán “que nos importan la madre y el padre si
nos quedamos con la herencia”… Tienen la cosa material les digo yo, no la
sustancia-la bandera no el espíritu de la bandera-la gris teoría de ayer no el
árbol verde de la vida que debería representar hoy. La cosa [todo el legado-la
herencia] sin esta potencia [que es su filosofía] adviene muerta, y ello es
la causa fundamental de que a pesar del sacrificio de décadas [en que lo hemos
dado todo] la cosa no prende en la masa. Marx afirmaba que todo lo que nace o
se construye viene al mundo preñado de una virtual potencia: él llamaba a esta
potencia “virtualidad latente”][2].
¿Cómo no apoyarse en la filosofía si se pretende impulsar el devenir a otro
mundo? ¿No debiera ser la levadura espiritual de la masa del pueblo que no
tiene pan?
Es
en la filosofía donde se da la rivalidad fundamental entre el capital y los
trabajadores, la fuerza de trabajo y el dinero. Todo el pensamiento
contemporáneo está cruzado por esta rivalidad filosófica, que adquirió, con los
procesos de derrotas de entre guerras, su carácter anti-filosófico, es decir,
escéptico, incierto. Lo que equivale a renunciar a toda filosofía, y sobre todo
a una filosofía del devenir, que ha sido la manera más efectiva de castrar
al marxismo. Los primeros castradores fueron los ‘compañeros’ de ruta
devenidos tránsfugas del marxismo[3]…
Lo
que ocurrió a gran escala se repite a pequeña escala. La burguesía aprendió,
con las derrotas de las revoluciones en Europa [porque no fue sólo la alemana]
y la cooptación de la burocracia del Kremlin. La burguesía aprendió que la
masa trabajadora sin un horizonte, por más que pelee, vuelve al lugar de
partida luego de agotar su energía de lucha. Por eso, ayer el capital
promocionó al estalinismo[4],
y hoy promociona todas las versiones de la incertidumbre y el escepticismo… Y
los lacayos diplomados cumplen ese papel…
Como
se dice habitualmente, se ha naturalizado esta práctica de castrar la sabia del
marxismo. Pero que se haya naturalizado no la hace menos perversa y dañina.
Miren a vuelo de pájaro el escenario de las últimas cuatro décadas [un minuto:
no necesitan más] ¡Sí, cuatro décadas! Desde que le plantamos cara a los
milicos y los corrimos para que venga el ‘demócrata’ Alfonsín… ¡Miren que
escenario! Y si no se horrorizan un poco es porque están políticamente muertos…
¡Acuérdense de Nahuel Moreno, el FREPU (Frente del Pueblo) y su devenir! De
donde nacen parte de las criaturas del FIT. Revivan al último Altamira
pidiendo democracia ¡Democracia! Y tendencia ¡Tendencia! Él, Él ¡Quién lo
diría! Él, Él que fue el último responsable de las PURGAS sistemáticas de
militantes, a los que les negó el más mínimo de los derechos, recurriendo al
secuestro de documentación, ‘congreso’ clandestino, agresiones físicas,
verbales, patoteadas, etc.
Sé
[he perdido, dolorosamente, la inocencia] que lo que reclamo, no sólo es
razonable, claro y básico. En otro clima ningún revolucionario lo pondría en
duda. Sé, también, que no se conseguirá con palabras razonables sino mediante
una acción… ¡Usemos la palabrita que estuvo de modo entre el populismo! Una
acción DESTITUYENTE… Medio en broma medio en serio he coqueteado con esta idea
entre la militancia… Dije, previo a la crisis de Altamira, ¡Hay que ocuparle
los locales centrales simultáneamente al PO! Hacer lo que siempre hizo la
militancia ante un cuadro tóxico de burocratización… Y dar de nuevo… la
militancia lo ha recibido con humor, pero con ese humor y sonrisa cómplice,
conspirativa, que traduce con la mirada: ¡Qué bueno sería!... Y hubiese sido
saludable -ante el desbarajuste burocrático- una acción como la que explico…
Porque
no se trata de resolver la quintaesencia del marxismo, de sus cimas filosóficas
complejas ¡NO! Se trata de lo básico para que prospere una política de acción
revolucionaria, una moral transparente y poderosa, una conducta flexible y
rigurosa, humana [sólo imposibles en la mente de un burócrata]. Que anteponga
los principios ante cualquier ventaja transitoria, cualquier peligro o problema
circunstancial [la acción colectiva unificada sólo hace peligrar al burócrata:
por eso la controlan con siete candados, y sólo escuchamos el lamento por un
“Congreso Unificado”]… Un “Congreso Unificado”. Eso: uno y no más…
¿No suena patético
hablar de nuevos desafíos y suplicar?: muchachos “por generosidad o al menos
por el instinto de supervivencia”: ¡Qué audacia intelectual! ¡Qué valentía
política! (¡Verán, lo conservador, viene con chapa de universidad!) …
Un
“Congreso Unificado” como los que hace el Caballo Pereyra con los petroleros…
Un “Congreso Unificado” como los que hace la burocracia de la CTA… ¡Qué estafa!
¿Qué ignominia! Ni siquiera para una “mise en scene” se ponen de acuerdo los
capos izquierdistas, para usar la expresión francesa que le pega tan bien…
Porque eso son esos congresos, que ni siquiera son reales sino hipotéticos -una
“puesta en escena”- para que los burócratas de turno se den un baño de
combativos, abrumándonos con su repetido y gastado discurso, una puesta
en escena y cuanto más espaciada en el tiempo mejor…
Nos
hace falta el aire. Nos falta el aire porque la clase obrera sólo puede
respirar cuando con el otro rompe el aislamiento ante el que la condenan los
apremios cotidianos por la subsistencia. Sólo colectivamente es… Ustedes
-dirigentes de izquierda- nos niegan el aire… Por eso he dicho que hay que
tomarlo… Ustedes -hombres eternos del aparato- con su ‘combate’ a lo “Juan Grabois”
nos hacen marcar el paso en el mismo lugar desde hace décadas… Sé, que llegará
ese momento…
Practica
un régimen selectivo, electivo y participativo más riguroso el MPN (Movimiento
Popular Neuquino), partido provincial muy conocido en todo el país. Y esto no
es una chicana, sino una rigurosa realidad. Por ello el monopolio del poder no
ha quedado en manos de la familia fundadora [los Sapag], por más numerosa y territorial
que sea, sino que se suceden distintos clanes familiares
[SALVATORIs-SOBISCHs-GUTIERREZs], y hasta cualquier plebeyo puede alcanzar
distintas cimas del poder… [Este es uno de los factores de los que el MPN se
ufana, pero también uno de los motivos que explica su larga trayectoria en el
poder]…
En cambio, en el PO, por más de 5 décadas
monopolizó sólo una tendencia… ¡Más de 5 décadas! ¡Una tendencia!...
[reír o llorar], y el único cambio fue en medio de un escándalo de proporciones
y prácticas que hubiesen ruborizado a más de un ingenuo del MPN [qué horror]…
En la otra tendencia [viejo MAS-PTS y…] Si no hubiese muerto Nahuel Moreno
¿Quién duda que hubiese mantenido las riendas a costa de cualquier estafa o
infamia política, como fue la del FREPU (Frente del Pueblo) del 85? Estafa de
la que Moreno y su banda salieron airosos, haciéndole tragar el sapo a toda una
generación… Sapo que dopo la muerte del padre la asqueada militancia vomitó, y
de cuyo vómito salieron las criaturas que hoy pueblan la mitad del FIT… La
historia del MAS (Movimiento al Socialismo) y sus criaturas, en el
breve periodo liquidacionista que va del 1989 al 1991, es el duelo más
desquiciante que puede haber existido en la historia argentina de la izquierda[5]
[algo que les anticipé que ocurriría en dos documentos de mi ruptura con el
FREPU, como candidato a diputado por el MAS (Movimiento al Socialismo), sólo
tres años antes: 1986]…
Volvamos
a lo importante: en qué consiste el valor de la praxis colectiva sistemática y
periódica: en que es la única manera de aprender ¿En que se parece esta
praxis con la escuela, el instituto o la universidad tradicional? En que es
sistemática. Solo la repetición permite la evolución/revolución de la vida[6]…
El aula es al estudiante lo que la reunión colectiva es para el obrero.
En cada reunión colectiva el obrero asimila algo de valor cognitivo, revoluciona
su psique y sus sentidos al calor de la discusión con el otro. Cada obrero por
separado tiene conocimientos muy fragmentarios pero el obrero colectivo
tiene conocimientos universales y los tiene [esto es lo fundamental] de
forma vívida/actual y en movimiento, que busca en la praxis su resolución. La
diferencia que existe entre la persona institucionalmente formada y el obrero
es que uno pasó por la rutina del aula y acumuló los conocimientos conservados
por la academia. Esos conocimientos son necesariamente conservadores [al margen
de la erudición de quien los posea]. En cambio, los conocimientos de la masa
están en tensión permanente con la realidad del próximo paso, y por ello
revolucionan los sentidos de cada miembro, en la búsqueda del sentido mismo de
la vida, en la dimensión de los intereses colectivos. Hay una dimensión
ontológica que impide a la masa pensar u obrar en términos individualistas, no
es un tema en que pueda elegir: está determinado por las condiciones de vida en
la sociedad del capital (aspecto que nos excede desarrollar aquí).
¿En
vísperas de elecciones este tipo se pone a hablar de filosofía? Les recuerdo
que la producción teórico-filosófica de Lenin se da en plena 1º Guerra Mundial,
lo que llevó a varios ‘lúcidos’ de aquella época a decir “Vladimir perdió la chaveta”
… Y hay que perder un poco la chaveta para salir de lo naturalizado…
Hay
que volver a Lenin y a Marx, Trotsky es casi inservible en este periodo
histórico, en el que hay que recuperar un horizonte filosófico deshecho[7]
y luchar contra una guerra patológica anti-filosófica, una guerra sistemática contra
todo horizonte del devenir en el que se funda cualquier filosofía
emancipatoria… Va un ejemplo de lo que digo, para no hablar en el aire:
La creencia en un destino histórico es pura superstición y que no puede
haber predicción del curso de la historia humana por métodos científicos o
cualquier otra clase de método racional (…) el historicismo es un método
indigente - un método que no da frutos (Popper,
K. [1935] 1984).
Debemos
hacerle preguntas políticas a la filosofía y preguntas filosóficas a la
política... Porque los fundamentos de Lenin y de Trotsky son distintos, es que
hay que hacerse estas preguntas… Porque los fundamentos son los que dan
alcance, proyección y vigencia a una política es que hay que hacerse estas
preguntas y responderlas… ¿Cuáles son los fundamentos en los lineamientos
teóricos de Trotsky? ¿Cuáles son los fundamentos en los lineamientos políticos
de Lenin? ¿Cuáles tienen vigencia-Cuáles no?...
Hay
que virar el timón: volver a Lenin… Trotsky, el arquitecto de la revolución
no puede brindarnos casi nada en este momento histórico. Ya la formación de
Lenin y de Trotsky debiera decirnos algo. Mientras Lenin estudia
exhaustivamente la ciencia y la filosofía, Trotsky se dedica más a temas
relacionados con la literatura y la cultura en general. Trotsky interviene
directamente en los acontecimientos políticos dando formas definidas al
movimiento de la sovietización [Presidente del Soviet de Petrogrado, en cada
momento de la revolución]. Lenin desarrolla los fundamentos económicos,
históricos, científicos y filosóficos del marxismo en Rusia. Derriba con su
“Materialismo y Empiriocriticismo” y sus “Cuadernos Filosóficos” la fortaleza
idealista que el gran Mach y sus discípulos construyen hacia el este y el oeste
de Europa, pone en jaque a ‘los compañeros de ruta’, Aleksandr Bogdánov - Anatoli Lunacharski y compañía atrayéndolos para la
causa del “Materialismo Militante” y alejándolos de la deriva idealista…
Hoy
necesitamos las bases no las formas. Es un trabajo ‘ingenieril’ de la
revolución que aborda la mecánica de la estructura del edificio teórico, no las
líneas estéticas del final de obra [estamos en el pozo de la construcción
del edificio: esta verdad elemental no la ven nuestros sesudos dirigentes…]
No se construirá este edificio sin los presupuestos que provienen enteramente
de la ciencia y la filosofía, como bases gnoseológicas fundamentales de la
política revolucionaria [cuya autoridad en estos conocimientos -dopo Marx- la
tiene sólo Lenin]… ¿Cómo puede avanzar una política revolucionaria -sin una
sólida base en la ciencia y la filosofía- que se haga popular? [“El socialismo
será científico o no será” sentenció Marx]… Una filosofía que le permita a un
obrero poner en jaque al arrogante academicista, al lacayo diplomado… ¿Es esto
posible?... Saben, quienes me conocen, que no soy un hombre teórico solamente
sino fundamentalmente práctico… No hay idea que postule que no la haya sometido
a la práctica de mi trabajo-estudio o militancia [a veces pagando duro precio][8].
Este desafío, que he planteado a la izquierda, sin solución de continuidad, en
más de dos décadas toma nueva forma hoy, y creo que su formulación se hace más
clara… El devenir debe realizarse derribando los presupuestos teóricos/filosóficos
que impiden escribir la ‘historia para adelante’…
El
grito de guerra del positivismo/liberalismo anglosajón contra la tradición de
la Ilustración y el socialismo abrió una etapa histórica en que se conculcó
pensar, como diría el inefable Quino, para adelante… Ante esta ofensiva
antifilosófica del liberalismo/positivismo inglés/luego norteamericano/luego
alemán/luego francés/ y… Se ha adaptado la intelectualidad del planeta entero… Todo
el establishment más poderoso de la tierra se levantó [en medio del invierno de
la revolución] en contra la filosofía del devenir, de la Ilustración y de
Engels y Marx. Entre la tesis popperiana y la vulgar y brutal frase de Margaret
Thatcher -acerca de que “la sociedad no existe y sólo existen los individuos”-
se resume la guerra patológica contra todo horizonte de emancipación… Y si sólo
existen los individuos, cada cual se las arregla como puede…
¿Cómo
puede? Cómo puede ser que exista una tradición revolucionaria inconfundible de
práctica comunera (París) y sovietista [la primera y fugaz URSS], que no sólo
han reivindicado los revolucionarios consecuentes, y en primer lugar Lenin y
Trotsky, sino que la han tomado como modelo de educación de la militancia, de
selección y elección de sus cuadros dirigentes. Y -sin embargo- la mayoría de
la izquierda contemporánea hace caso omiso de ella sistemáticamente década tras
décadas y no la usa para contraponer a esta guerra del capital contra los
trabajadores. La militancia traga sapos con el estómago impermeabilizado por la
práctica de ‘comer’ del mismo pantano y que ningún lúcido diga “esta boca es
mía” …
La
vanguardia luchadora no se educa en la universidad, no podría hacerlo, aunque
tod*s asistieran: el maestro, dijo Marx, debe ser educado ¿quién educará al
maestro? La lucha de clases, si se desarrolla una vanguardia consecuente con
los principios de la revolución… ¿Acaso la ciencia de la revolución debe
renegar de los saberes alcanzados en el pasado? ¿Reniega la sociedad y la
burguesía -que es su beneficiario- de Mendeléyev o de Newton, al margen de que
uno sea un ruso y el otro un inglés ¿O sacan provecho, con uno en la industria
química, y con el otro en su ciencia espacial? La ciencia de la revolución nos
dejó una escuela pedagógica acerca de cómo se educa la militancia ¿Por qué
debemos renegar de ella? La calle y la deliberación colectiva sistemática son
la gran escuela de la masa: como dice el tango “Yo aprendí filosofía…”. Estoy
hablando de deliberación y acción unificada de la vanguardia luchadora… Porque
movilizar, luchar aquí, allá y acullá lo hace cualquier Juan Grabois… La
praxis comunera o sovietista es otra cosa. Es preparar a la vanguardia para las
tareas que se esperan de la revolución… Si no se realiza, si no se prepara a
la vanguardia para esas tareas es porque no se cree en la revolución, ni se
espera un horizonte revolucionario [por más alharaca que se haga acerca de
la situación explosiva de América Latina]…
La
praxis comunera o sovietista supera, como método de educación colectiva, a la
academia, aunque parezca insólito, porque, si bien la academia es el reservorio
donde se conservan los saberes alcanzados por la humanidad, justamente por ser
el lugar donde se conservan, su lugar es un ámbito conservador… No es casual
que toda la gran sapiencia socio/histórica moderna, que nos trajo la nueva
concepción del mundo vino de la mano de un obrero artesanal, filósofo
autodidacta [Joseph
Dietzgen], y de un exiliado de la universidad [Karl Marx],
al que nunca se le permitió dictar cátedra alguna en ninguna universidad.
...Y, cosa notable, esta dialéctica
materialista, que era desde hacía varios años nuestro mejor instrumento de
trabajo y nuestra arma más afilada, no fue descubierta solamente por nosotros,
sino también, independientemente de nosotros y hasta independientemente del
propio Hegel, por un obrero alemán: Joseph Dietzgen. F. (Engels 1886 en Ludwig
Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana).
Lenin
tomará de referencia a Dietzgen en sus dos obras [Materialismo y Empiriocriticismo/Cuadernos
Filosóficos] para combatir el escepticismo/idealismo de los intelectuales de la
época… Engels y Marx reivindicarán al obrero alemán porque desarrolló una
filosofía emancipadora ¿Cómo se puede pulsar una línea de emancipación histórica
sin una filosofía? ¿Y Cómo se puede construir una filosofía si no es sobre
el cadáver de la filosofía burguesa de esta época? O, mejor dicho, de la
anti-filosofía de esta época. Época hostil a toda filosofía porque toda
filosofía, en última instancia, se plantea no sólo el ser de las cosas sino el que
será de las cosas y de nosotros, el advenimiento, el devenir, el hacia dónde
vamos… ¿Cómo fue posible lo de Dietzgen? Dietzgen vivió en el torbellinesco
periodo que tuvo su epicentro en 1848 [Dietzgen tenía 20 años en 1848], en que
la deliberación colectiva de la vanguardia obrera ‘era una religión’, aunque lo
afirme un ateo… ¡Del trabajador colectivo surge el saber universal en
movimiento! ¿De dónde surgió la praxis de “La Comuna de París”? que llevó a
los obreros a gobernar la ciudad más importante de Europa, en medio de la
reacción monárquica y ¿cuál fue su fuerte sino la deliberación y decisiones
colectivas? ¿Por qué se castra a nuestra vanguardia sistemáticamente del arma
más efectiva para luchar y vencer? Sino es para conservar el mezquino interés
de un reducido grupo de dirigentes que se apoderan de los cargos a cualquier
precio, como ha quedado patéticamente de manifiesto en la historia reciente en
las figuras de Moreno y Altamira, cuando cosecharon lo que sembraron…
Un
yerro lo puede tener cualquier conducción, pero aquí no hay un error sino un
extravío histórico, un perder el camino y por ello toda lucha de masas se
disipa luego de que agota su energía en el combate… Esa lucha no queda
suspendida en energía colectiva y por eso no se transforma en una fuerza social
(las ideas, dice Marx, cuando encarnan en la masa se transforman en una fuerza
material), y no queda suspendida en energía colectiva porque el horizonte
social tiene por moda la no existencia de una filosofía del devenir, la niega y
ello es servido a la conciencia social desde todas las instituciones del saber,
con sus ejércitos de pedagogos, de los intelectuales, de los medios de
distracción de masas [nunca tan poderosos como en nuestra época], de los
diarios, de las revistas, etc. Este conglomerado es la fuerza material de la
ideología dominante y ese conglomerado es el que debe ser ideológicamente
derribado, filosóficamente derribado para que se abra camino el horizonte
filosófico del devenir preconizado por Marx y continuado por Lenin en su “Materialismo
y Empiriocriticismo” y “Los Cuadernos Filosóficos”, base teórica que
le dio autoridad al marxismo previo a la revolución y que volcó la fuerza de la
idea en el torrente revolucionario…
Décadas
de sufrida militancia y las ideas no prenden en la masa (a pesar de la tragedia
cotidiana). Viene cualquier Milei, con sus atolondradas ocurrencias, y nos moja
la oreja. Porque los argumentos históricos y las banderas son sólo eso, por más
que se luche, la letra muerta y los símbolos de un pasado glorioso, de un
revival en el que se ensaya no siempre con el guion acertado un drama del
pasado sin el espíritu que repare la desolación de hoy, desolación que está
escrita en el grito del capital y en la voz de sus más pestilentes y
persistentes personajes del compromiso positivista/liberal[9]…
El espíritu de la revolución es su filosofía… La condensación histórica en la
conciencia obrera del horizonte del devenir…
Todas
las luchas del periodo histórico en que hemos sido protagonistas y sobre todo
las últimas [Chile-Perú-Ecuador-Colombia], episodios que gusta nombrar a
nuestros izquierdistas e intelectuales pseudoizquierdistas avalados por los
izquierdistas reafirman con creces la tesis que se sostiene en este artículo.
Bolivia es la excepción, Bolivia es un caso particular al que se iguala en el
análisis por ignorancia y mala praxis[10],
como lo venimos señalando a lo largo de este escrito ¿Cuál es la particularidad
de Bolivia? Bolivia, con todas sus limitaciones, tiene un horizonte filosófico de
sentido. Horizonte mixto: obrero/burgués, contradictorio en un sentido, que se
refleja en sus intelectuales [en Álvaro García Linera (fundamentalmente) y la
relación temprana con Felipe Quispe, fundador del Ejército Guerrillero Tupaj
Katari, del que Linera participó y por lo que pagó duro precio durante 5 años
en las cárceles del régimen]. No es el lugar para desarrollar el tema Bolivia,
pero vale decir que la construcción de este sentido filosófico que Linera, su
compañera, la activista mexicana Raquel Gutiérrez
Aguilar, que a su vez es socióloga y filósofa, desarrollaron desde un katarismo
comunitarismo/marxismo que se expresó en [los Ayllus
Rojos], al calor del debate con sectores trotskistas, socialistas y otros
intelectuales y activistas bolivianos [el trotskismo residual boliviano no
entendió nada, del periodo del MAS boliviano] los llevó a construir ese apego
de masas, que permitió la vuelta de Evo y se hace resistente en la Bolivia
actual…
Estamos condenados a
repetir la secuencia de luchas y derrotas, que ya lleva décadas, si no se
resuelve el problema de fondo: vencer el esquema de incertidumbre/escepticismo,
que se atrinchera en el criticismo/democratismo, instalado por establishment…
En un sentido más amplio -que solo enunciaremos aquí- el escepticismo
contemporáneo y la idea de lo incierto hacia el devenir -problema nodal- está
presente vívidamente en las expresiones más vigorosas atinentes a la filosofía
contemporánea o anti-filosofía, donde se ataca la idea de proyección, de
verdad, etc… Un ‘Nietzschianismo nihilista’ ha mostrado una enorme resonancia
sin que la izquierda haya dicho pío[11]…
El problema que se esboza en este documento, como no podría ser de otra manera,
debe ser tratado con desarrollos sistemáticos en ensayos-libros, etc., que
revolucionen la educación y la praxis militante… Porque lo central es la
falta de un horizonte del devenir que se haga popular en la masa del pueblo
y pueda ser el lugar filosófico de encuentro de todas las identidades[12]
que pueblan este pequeño mundo, nunca tan hiper conectado, pero del mismo modo
nunca tan alienado por una sola fuerza social, que es la fuerza del capital… El
capital es sólo uno aquí-allá y acullá… La bandera estrellada es en el
occidente el símbolo del capital… La bandera roja en oriente a cobijado al
capital… Aunque el momento sea árido no debemos renunciar a la dimensión internacional,
porque el ser humano es desde la más remota antigüedad un sujeto universal…
Julio 7 de 2021
[1]
El gremio más sólido de la provincia
de Neuquén [ATEN], y tal vez el más sólido de toda la argentina tiene como praxis
sistemática la deliberación y acción colectivas. Y es tan fuerte y efectiva
esta praxis que ninguna conducción, por más burocrática que haya sido, pudo
eliminar esta conquista histórica de los trabajadores de le educación de
Neuquén...
[3]
Véase la “Dialéctica Negativa” de
Horkheimer… Adorno/La “Escuela de Frankfort, entre tantas otras ‘salidas’ indignas,
etc.
[8]
Revolucionar la vida allí donde esté
es la lección primera de todo militante [empezar por casa, como se dice]. Es lo
que hago en cada lugar que habito (más allá de mi dilatada militancia en dos
partidos: MAS y PO]. La militancia no es sólo pertenecer a una agrupación o
partido, llevar volantes a la vía pública o asistir a cada evento de lucha
[asistir que es lo que generalmente se hace], con el agravante que desde el
2001 la izquierda hace asistencialismo cobrando planes de la caja del Estado y
reteniendo el ‘diezmo’ a la pauperizada masa de la sociedad… ¿No usan el
hambre para esta práctica asistencialista?... Sino ¿Qué son los
merenderos/comedores…?… Los que avalan esta política tienen la desfachatez de
querer constituirse en la regla para determinar quién milita para revolucionar
la realidad y quien no…
[9]
El operativo anglo/sajón de la
sociedad Mont Péllerin fundada en Suiza, por el liberal Hayek y el
neopositivista Popper fueron la punta de lanza para combatir la ‘mórbida teoría
marxista’…
[11]
Un ejemplo criollo: Darío Sztajnszrajber
impacta popularmente con una filosofía estridente, potente… Pedagógicamente
avasalladora, pero con un sentido nihilista envenenador… Trabajo en una réplica
que espero vea la luz pronto en formato de libro…
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