miércoles, 7 de julio de 2021

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¿Qué NO Hacer?

 

                        ¿Hay que intervenir en las elecciones? Sí, hay que intervenir, pero, miren el festival y cuanto nervio y recursos se le pone al circo burgués, y circo burgués en decadencia… Pero, además, no se interviene para decir en el circo lo que del circo hay que decir… ¿No es un aval a la democracia burguesa la conducta de nuestros legisladores, que no realizan pedagogía alguna de la revolución, aunque no haya revolución, o precisamente porque no hay revolución?...

                        ¿Y lo esencial? El protagonismo unificado de la vanguardia que lucha ¿No fue siempre al revés, en cada proceso significativo de combate? Haya o no haya proceso revolucionario. Mas bien, cuando no hay proceso revolucionario es más apropiado y posible desarrollar con la vanguardia la praxis revolucionaria, el laboratorio a escala reducida de la acción directa, para toda actividad que implique una decisión política[1]… Con procesos asamblearios que arriben a congresos unificados, no uno sino periódicos. Porque no es un problema de método sino del modo de ser de una clase, y si hay un modo de reconocer a la clase de los trabajadores es por su condición de obrar colectivo, que es antagónico al modo individualista que promociona el modo burgués de producción. La filosofía burguesa y la filosofía socialista se distinguen porque una toma como sujeto de análisis al individuo y la otra a la clase social. Son dos unidades de análisis antagónicas de la que surgen dos filosofías antagónicas.

                        Pero la filosofía no está en el diccionario de nuestros dirigentes de izquierda, ni tampoco la ciencia, aunque la filosofía y la ciencia son el padre y la madre de la política revolucionaria. Y hasta que no pueble su vocabulario andarán huérfanos y trasladarán simbólicamente esa orfandad a la vanguardia y de la vanguardia a las masas, sobre las que tengan influencia. Cualquier Albamonte/Altamira/Pitrola me dirán “que nos importan la madre y el padre si nos quedamos con la herencia”… Tienen la cosa material les digo yo, no la sustancia-la bandera no el espíritu de la bandera-la gris teoría de ayer no el árbol verde de la vida que debería representar hoy. La cosa [todo el legado-la herencia] sin esta potencia [que es su filosofía] adviene muerta, y ello es la causa fundamental de que a pesar del sacrificio de décadas [en que lo hemos dado todo] la cosa no prende en la masa. Marx afirmaba que todo lo que nace o se construye viene al mundo preñado de una virtual potencia: él llamaba a esta potencia “virtualidad latente”][2]. ¿Cómo no apoyarse en la filosofía si se pretende impulsar el devenir a otro mundo? ¿No debiera ser la levadura espiritual de la masa del pueblo que no tiene pan?

                        Es en la filosofía donde se da la rivalidad fundamental entre el capital y los trabajadores, la fuerza de trabajo y el dinero. Todo el pensamiento contemporáneo está cruzado por esta rivalidad filosófica, que adquirió, con los procesos de derrotas de entre guerras, su carácter anti-filosófico, es decir, escéptico, incierto. Lo que equivale a renunciar a toda filosofía, y sobre todo a una filosofía del devenir, que ha sido la manera más efectiva de castrar al marxismo. Los primeros castradores fueron los ‘compañeros’ de ruta devenidos tránsfugas del marxismo[3]

                        Lo que ocurrió a gran escala se repite a pequeña escala. La burguesía aprendió, con las derrotas de las revoluciones en Europa [porque no fue sólo la alemana] y la cooptación de la burocracia del Kremlin. La burguesía aprendió que la masa trabajadora sin un horizonte, por más que pelee, vuelve al lugar de partida luego de agotar su energía de lucha. Por eso, ayer el capital promocionó al estalinismo[4], y hoy promociona todas las versiones de la incertidumbre y el escepticismo… Y los lacayos diplomados cumplen ese papel…

                        Como se dice habitualmente, se ha naturalizado esta práctica de castrar la sabia del marxismo. Pero que se haya naturalizado no la hace menos perversa y dañina. Miren a vuelo de pájaro el escenario de las últimas cuatro décadas [un minuto: no necesitan más] ¡Sí, cuatro décadas! Desde que le plantamos cara a los milicos y los corrimos para que venga el ‘demócrata’ Alfonsín… ¡Miren que escenario! Y si no se horrorizan un poco es porque están políticamente muertos… ¡Acuérdense de Nahuel Moreno, el FREPU (Frente del Pueblo) y su devenir! De donde nacen parte de las criaturas del FIT. Revivan al último Altamira pidiendo democracia ¡Democracia! Y tendencia ¡Tendencia! Él, Él ¡Quién lo diría! Él, Él que fue el último responsable de las PURGAS sistemáticas de militantes, a los que les negó el más mínimo de los derechos, recurriendo al secuestro de documentación, ‘congreso’ clandestino, agresiones físicas, verbales, patoteadas, etc.

                        Sé [he perdido, dolorosamente, la inocencia] que lo que reclamo, no sólo es razonable, claro y básico. En otro clima ningún revolucionario lo pondría en duda. Sé, también, que no se conseguirá con palabras razonables sino mediante una acción… ¡Usemos la palabrita que estuvo de modo entre el populismo! Una acción DESTITUYENTE… Medio en broma medio en serio he coqueteado con esta idea entre la militancia… Dije, previo a la crisis de Altamira, ¡Hay que ocuparle los locales centrales simultáneamente al PO! Hacer lo que siempre hizo la militancia ante un cuadro tóxico de burocratización… Y dar de nuevo… la militancia lo ha recibido con humor, pero con ese humor y sonrisa cómplice, conspirativa, que traduce con la mirada: ¡Qué bueno sería!... Y hubiese sido saludable -ante el desbarajuste burocrático- una acción como la que explico…

                        Porque no se trata de resolver la quintaesencia del marxismo, de sus cimas filosóficas complejas ¡NO! Se trata de lo básico para que prospere una política de acción revolucionaria, una moral transparente y poderosa, una conducta flexible y rigurosa, humana [sólo imposibles en la mente de un burócrata]. Que anteponga los principios ante cualquier ventaja transitoria, cualquier peligro o problema circunstancial [la acción colectiva unificada sólo hace peligrar al burócrata: por eso la controlan con siete candados, y sólo escuchamos el lamento por un “Congreso Unificado”]… Un “Congreso Unificado”. Eso: uno y no más ¿No suena patético hablar de nuevos desafíos y suplicar?: muchachos “por generosidad o al menos por el instinto de supervivencia”: ¡Qué audacia intelectual! ¡Qué valentía política! (¡Verán, lo conservador, viene con chapa de universidad!) …

                        Un “Congreso Unificado” como los que hace el Caballo Pereyra con los petroleros… Un “Congreso Unificado” como los que hace la burocracia de la CTA… ¡Qué estafa! ¿Qué ignominia! Ni siquiera para una “mise en scene” se ponen de acuerdo los capos izquierdistas, para usar la expresión francesa que le pega tan bien… Porque eso son esos congresos, que ni siquiera son reales sino hipotéticos -una “puesta en escena”- para que los burócratas de turno se den un baño de combativos, abrumándonos con su repetido y gastado discurso, una puesta en escena y cuanto más espaciada en el tiempo mejor…

                        Nos hace falta el aire. Nos falta el aire porque la clase obrera sólo puede respirar cuando con el otro rompe el aislamiento ante el que la condenan los apremios cotidianos por la subsistencia. Sólo colectivamente es… Ustedes -dirigentes de izquierda- nos niegan el aire… Por eso he dicho que hay que tomarlo… Ustedes -hombres eternos del aparato- con su ‘combate’ a lo “Juan Grabois” nos hacen marcar el paso en el mismo lugar desde hace décadas… Sé, que llegará ese momento…

                        Practica un régimen selectivo, electivo y participativo más riguroso el MPN (Movimiento Popular Neuquino), partido provincial muy conocido en todo el país. Y esto no es una chicana, sino una rigurosa realidad. Por ello el monopolio del poder no ha quedado en manos de la familia fundadora [los Sapag], por más numerosa y territorial que sea, sino que se suceden distintos clanes familiares [SALVATORIs-SOBISCHs-GUTIERREZs], y hasta cualquier plebeyo puede alcanzar distintas cimas del poder… [Este es uno de los factores de los que el MPN se ufana, pero también uno de los motivos que explica su larga trayectoria en el poder]…

                         En cambio, en el PO, por más de 5 décadas monopolizó sólo una tendencia… ¡Más de 5 décadas! ¡Una tendencia!... [reír o llorar], y el único cambio fue en medio de un escándalo de proporciones y prácticas que hubiesen ruborizado a más de un ingenuo del MPN [qué horror]… En la otra tendencia [viejo MAS-PTS y…] Si no hubiese muerto Nahuel Moreno ¿Quién duda que hubiese mantenido las riendas a costa de cualquier estafa o infamia política, como fue la del FREPU (Frente del Pueblo) del 85? Estafa de la que Moreno y su banda salieron airosos, haciéndole tragar el sapo a toda una generación… Sapo que dopo la muerte del padre la asqueada militancia vomitó, y de cuyo vómito salieron las criaturas que hoy pueblan la mitad del FIT… La historia del MAS (Movimiento al Socialismo) y sus criaturas, en el breve periodo liquidacionista que va del 1989 al 1991, es el duelo más desquiciante que puede haber existido en la historia argentina de la izquierda[5] [algo que les anticipé que ocurriría en dos documentos de mi ruptura con el FREPU, como candidato a diputado por el MAS (Movimiento al Socialismo), sólo tres años antes: 1986]…

                        Volvamos a lo importante: en qué consiste el valor de la praxis colectiva sistemática y periódica: en que es la única manera de aprender ¿En que se parece esta praxis con la escuela, el instituto o la universidad tradicional? En que es sistemática. Solo la repetición permite la evolución/revolución de la vida[6]El aula es al estudiante lo que la reunión colectiva es para el obrero. En cada reunión colectiva el obrero asimila algo de valor cognitivo, revoluciona su psique y sus sentidos al calor de la discusión con el otro. Cada obrero por separado tiene conocimientos muy fragmentarios pero el obrero colectivo tiene conocimientos universales y los tiene [esto es lo fundamental] de forma vívida/actual y en movimiento, que busca en la praxis su resolución. La diferencia que existe entre la persona institucionalmente formada y el obrero es que uno pasó por la rutina del aula y acumuló los conocimientos conservados por la academia. Esos conocimientos son necesariamente conservadores [al margen de la erudición de quien los posea]. En cambio, los conocimientos de la masa están en tensión permanente con la realidad del próximo paso, y por ello revolucionan los sentidos de cada miembro, en la búsqueda del sentido mismo de la vida, en la dimensión de los intereses colectivos. Hay una dimensión ontológica que impide a la masa pensar u obrar en términos individualistas, no es un tema en que pueda elegir: está determinado por las condiciones de vida en la sociedad del capital (aspecto que nos excede desarrollar aquí).

                        ¿En vísperas de elecciones este tipo se pone a hablar de filosofía? Les recuerdo que la producción teórico-filosófica de Lenin se da en plena 1º Guerra Mundial, lo que llevó a varios ‘lúcidos’ de aquella época a decir “Vladimir perdió la chaveta” … Y hay que perder un poco la chaveta para salir de lo naturalizado…

                        Hay que volver a Lenin y a Marx, Trotsky es casi inservible en este periodo histórico, en el que hay que recuperar un horizonte filosófico deshecho[7] y luchar contra una guerra patológica anti-filosófica, una guerra sistemática contra todo horizonte del devenir en el que se funda cualquier filosofía emancipatoria… Va un ejemplo de lo que digo, para no hablar en el aire:

La creencia en un destino histórico es pura superstición y que no puede haber predicción del curso de la historia humana por métodos científicos o cualquier otra clase de método racional (…) el historicismo es un método indigente - un método que no da frutos (Popper, K. [1935] 1984).

 

                        Debemos hacerle preguntas políticas a la filosofía y preguntas filosóficas a la política... Porque los fundamentos de Lenin y de Trotsky son distintos, es que hay que hacerse estas preguntas… Porque los fundamentos son los que dan alcance, proyección y vigencia a una política es que hay que hacerse estas preguntas y responderlas… ¿Cuáles son los fundamentos en los lineamientos teóricos de Trotsky? ¿Cuáles son los fundamentos en los lineamientos políticos de Lenin? ¿Cuáles tienen vigencia-Cuáles no?...

                        Hay que virar el timón: volver a Lenin… Trotsky, el arquitecto de la revolución no puede brindarnos casi nada en este momento histórico. Ya la formación de Lenin y de Trotsky debiera decirnos algo. Mientras Lenin estudia exhaustivamente la ciencia y la filosofía, Trotsky se dedica más a temas relacionados con la literatura y la cultura en general. Trotsky interviene directamente en los acontecimientos políticos dando formas definidas al movimiento de la sovietización [Presidente del Soviet de Petrogrado, en cada momento de la revolución]. Lenin desarrolla los fundamentos económicos, históricos, científicos y filosóficos del marxismo en Rusia. Derriba con su “Materialismo y Empiriocriticismo” y sus “Cuadernos Filosóficos” la fortaleza idealista que el gran Mach y sus discípulos construyen hacia el este y el oeste de Europa, pone en jaque a ‘los compañeros de ruta’, Aleksandr Bogdánov - Anatoli Lunacharski y compañía atrayéndolos para la causa del “Materialismo Militante” y alejándolos de la deriva idealista…

                        Hoy necesitamos las bases no las formas. Es un trabajo ‘ingenieril’ de la revolución que aborda la mecánica de la estructura del edificio teórico, no las líneas estéticas del final de obra [estamos en el pozo de la construcción del edificio: esta verdad elemental no la ven nuestros sesudos dirigentes…] No se construirá este edificio sin los presupuestos que provienen enteramente de la ciencia y la filosofía, como bases gnoseológicas fundamentales de la política revolucionaria [cuya autoridad en estos conocimientos -dopo Marx- la tiene sólo Lenin]… ¿Cómo puede avanzar una política revolucionaria -sin una sólida base en la ciencia y la filosofía- que se haga popular? [“El socialismo será científico o no será” sentenció Marx]… Una filosofía que le permita a un obrero poner en jaque al arrogante academicista, al lacayo diplomado… ¿Es esto posible?... Saben, quienes me conocen, que no soy un hombre teórico solamente sino fundamentalmente práctico… No hay idea que postule que no la haya sometido a la práctica de mi trabajo-estudio o militancia [a veces pagando duro precio][8]. Este desafío, que he planteado a la izquierda, sin solución de continuidad, en más de dos décadas toma nueva forma hoy, y creo que su formulación se hace más clara… El devenir debe realizarse derribando los presupuestos teóricos/filosóficos que impiden escribir la ‘historia para adelante’…          

                        El grito de guerra del positivismo/liberalismo anglosajón contra la tradición de la Ilustración y el socialismo abrió una etapa histórica en que se conculcó pensar, como diría el inefable Quino, para adelante… Ante esta ofensiva antifilosófica del liberalismo/positivismo inglés/luego norteamericano/luego alemán/luego francés/ y… Se ha adaptado la intelectualidad del planeta entero… Todo el establishment más poderoso de la tierra se levantó [en medio del invierno de la revolución] en contra la filosofía del devenir, de la Ilustración y de Engels y Marx. Entre la tesis popperiana y la vulgar y brutal frase de Margaret Thatcher -acerca de que “la sociedad no existe y sólo existen los individuos”- se resume la guerra patológica contra todo horizonte de emancipación… Y si sólo existen los individuos, cada cual se las arregla como puede…

                        ¿Cómo puede? Cómo puede ser que exista una tradición revolucionaria inconfundible de práctica comunera (París) y sovietista [la primera y fugaz URSS], que no sólo han reivindicado los revolucionarios consecuentes, y en primer lugar Lenin y Trotsky, sino que la han tomado como modelo de educación de la militancia, de selección y elección de sus cuadros dirigentes. Y -sin embargo- la mayoría de la izquierda contemporánea hace caso omiso de ella sistemáticamente década tras décadas y no la usa para contraponer a esta guerra del capital contra los trabajadores. La militancia traga sapos con el estómago impermeabilizado por la práctica de ‘comer’ del mismo pantano y que ningún lúcido diga “esta boca es mía” …

                        La vanguardia luchadora no se educa en la universidad, no podría hacerlo, aunque tod*s asistieran: el maestro, dijo Marx, debe ser educado ¿quién educará al maestro? La lucha de clases, si se desarrolla una vanguardia consecuente con los principios de la revolución… ¿Acaso la ciencia de la revolución debe renegar de los saberes alcanzados en el pasado? ¿Reniega la sociedad y la burguesía -que es su beneficiario- de Mendeléyev o de Newton, al margen de que uno sea un ruso y el otro un inglés ¿O sacan provecho, con uno en la industria química, y con el otro en su ciencia espacial? La ciencia de la revolución nos dejó una escuela pedagógica acerca de cómo se educa la militancia ¿Por qué debemos renegar de ella? La calle y la deliberación colectiva sistemática son la gran escuela de la masa: como dice el tango “Yo aprendí filosofía…”. Estoy hablando de deliberación y acción unificada de la vanguardia luchadora… Porque movilizar, luchar aquí, allá y acullá lo hace cualquier Juan Grabois… La praxis comunera o sovietista es otra cosa. Es preparar a la vanguardia para las tareas que se esperan de la revolución… Si no se realiza, si no se prepara a la vanguardia para esas tareas es porque no se cree en la revolución, ni se espera un horizonte revolucionario [por más alharaca que se haga acerca de la situación explosiva de América Latina]… 

                        La praxis comunera o sovietista supera, como método de educación colectiva, a la academia, aunque parezca insólito, porque, si bien la academia es el reservorio donde se conservan los saberes alcanzados por la humanidad, justamente por ser el lugar donde se conservan, su lugar es un ámbito conservador… No es casual que toda la gran sapiencia socio/histórica moderna, que nos trajo la nueva concepción del mundo vino de la mano de un obrero artesanal, filósofo autodidacta [Joseph Dietzgen], y de un exiliado de la universidad [Karl Marx], al que nunca se le permitió dictar cátedra alguna en ninguna universidad.

...Y, cosa notable, esta dialéctica materialista, que era desde hacía varios años nuestro mejor instrumento de trabajo y nuestra arma más afilada, no fue descubierta solamente por nosotros, sino también, independientemente de nosotros y hasta independientemente del propio Hegel, por un obrero alemán: Joseph Dietzgen. F. (Engels 1886 en Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana).

                        Lenin tomará de referencia a Dietzgen en sus dos obras [Materialismo y Empiriocriticismo/Cuadernos Filosóficos] para combatir el escepticismo/idealismo de los intelectuales de la época… Engels y Marx reivindicarán al obrero alemán porque desarrolló una filosofía emancipadora ¿Cómo se puede pulsar una línea de emancipación histórica sin una filosofía? ¿Y Cómo se puede construir una filosofía si no es sobre el cadáver de la filosofía burguesa de esta época? O, mejor dicho, de la anti-filosofía de esta época. Época hostil a toda filosofía porque toda filosofía, en última instancia, se plantea no sólo el ser de las cosas sino el que será de las cosas y de nosotros, el advenimiento, el devenir, el hacia dónde vamos… ¿Cómo fue posible lo de Dietzgen? Dietzgen vivió en el torbellinesco periodo que tuvo su epicentro en 1848 [Dietzgen tenía 20 años en 1848], en que la deliberación colectiva de la vanguardia obrera ‘era una religión’, aunque lo afirme un ateo… ¡Del trabajador colectivo surge el saber universal en movimiento! ¿De dónde surgió la praxis de “La Comuna de París”? que llevó a los obreros a gobernar la ciudad más importante de Europa, en medio de la reacción monárquica y ¿cuál fue su fuerte sino la deliberación y decisiones colectivas? ¿Por qué se castra a nuestra vanguardia sistemáticamente del arma más efectiva para luchar y vencer? Sino es para conservar el mezquino interés de un reducido grupo de dirigentes que se apoderan de los cargos a cualquier precio, como ha quedado patéticamente de manifiesto en la historia reciente en las figuras de Moreno y Altamira, cuando cosecharon lo que sembraron…

                        Un yerro lo puede tener cualquier conducción, pero aquí no hay un error sino un extravío histórico, un perder el camino y por ello toda lucha de masas se disipa luego de que agota su energía en el combate… Esa lucha no queda suspendida en energía colectiva y por eso no se transforma en una fuerza social (las ideas, dice Marx, cuando encarnan en la masa se transforman en una fuerza material), y no queda suspendida en energía colectiva porque el horizonte social tiene por moda la no existencia de una filosofía del devenir, la niega y ello es servido a la conciencia social desde todas las instituciones del saber, con sus ejércitos de pedagogos, de los intelectuales, de los medios de distracción de masas [nunca tan poderosos como en nuestra época], de los diarios, de las revistas, etc. Este conglomerado es la fuerza material de la ideología dominante y ese conglomerado es el que debe ser ideológicamente derribado, filosóficamente derribado para que se abra camino el horizonte filosófico del devenir preconizado por Marx y continuado por Lenin en su “Materialismo y Empiriocriticismo” y “Los Cuadernos Filosóficos”, base teórica que le dio autoridad al marxismo previo a la revolución y que volcó la fuerza de la idea en el torrente revolucionario…

                        Décadas de sufrida militancia y las ideas no prenden en la masa (a pesar de la tragedia cotidiana). Viene cualquier Milei, con sus atolondradas ocurrencias, y nos moja la oreja. Porque los argumentos históricos y las banderas son sólo eso, por más que se luche, la letra muerta y los símbolos de un pasado glorioso, de un revival en el que se ensaya no siempre con el guion acertado un drama del pasado sin el espíritu que repare la desolación de hoy, desolación que está escrita en el grito del capital y en la voz de sus más pestilentes y persistentes personajes del compromiso positivista/liberal[9]… El espíritu de la revolución es su filosofía… La condensación histórica en la conciencia obrera del horizonte del devenir…

                        Todas las luchas del periodo histórico en que hemos sido protagonistas y sobre todo las últimas [Chile-Perú-Ecuador-Colombia], episodios que gusta nombrar a nuestros izquierdistas e intelectuales pseudoizquierdistas avalados por los izquierdistas reafirman con creces la tesis que se sostiene en este artículo. Bolivia es la excepción, Bolivia es un caso particular al que se iguala en el análisis por ignorancia y mala praxis[10], como lo venimos señalando a lo largo de este escrito ¿Cuál es la particularidad de Bolivia? Bolivia, con todas sus limitaciones, tiene un horizonte filosófico de sentido. Horizonte mixto: obrero/burgués, contradictorio en un sentido, que se refleja en sus intelectuales [en Álvaro García Linera (fundamentalmente) y la relación temprana con Felipe Quispe, fundador del Ejército Guerrillero Tupaj Katari, del que Linera participó y por lo que pagó duro precio durante 5 años en las cárceles del régimen]. No es el lugar para desarrollar el tema Bolivia, pero vale decir que la construcción de este sentido filosófico que Linera, su compañera, la activista mexicana Raquel Gutiérrez Aguilar, que a su vez es socióloga y filósofa, desarrollaron desde un katarismo comunitarismo/marxismo que se expresó en [los Ayllus Rojos], al calor del debate con sectores trotskistas, socialistas y otros intelectuales y activistas bolivianos [el trotskismo residual boliviano no entendió nada, del periodo del MAS boliviano] los llevó a construir ese apego de masas, que permitió la vuelta de Evo y se hace resistente en la Bolivia actual…

                        Estamos condenados a repetir la secuencia de luchas y derrotas, que ya lleva décadas, si no se resuelve el problema de fondo: vencer el esquema de incertidumbre/escepticismo, que se atrinchera en el criticismo/democratismo, instalado por establishment… En un sentido más amplio -que solo enunciaremos aquí- el escepticismo contemporáneo y la idea de lo incierto hacia el devenir -problema nodal- está presente vívidamente en las expresiones más vigorosas atinentes a la filosofía contemporánea o anti-filosofía, donde se ataca la idea de proyección, de verdad, etc… Un ‘Nietzschianismo nihilista’ ha mostrado una enorme resonancia sin que la izquierda haya dicho pío[11]… El problema que se esboza en este documento, como no podría ser de otra manera, debe ser tratado con desarrollos sistemáticos en ensayos-libros, etc., que revolucionen la educación y la praxis militante… Porque lo central es la falta de un horizonte del devenir que se haga popular en la masa del pueblo y pueda ser el lugar filosófico de encuentro de todas las identidades[12] que pueblan este pequeño mundo, nunca tan hiper conectado, pero del mismo modo nunca tan alienado por una sola fuerza social, que es la fuerza del capital… El capital es sólo uno aquí-allá y acullá… La bandera estrellada es en el occidente el símbolo del capital… La bandera roja en oriente a cobijado al capital… Aunque el momento sea árido no debemos renunciar a la dimensión internacional, porque el ser humano es desde la más remota antigüedad un sujeto universal…

 Colen Grant

                      Julio 7 de 2021 



[1] El gremio más sólido de la provincia de Neuquén [ATEN], y tal vez el más sólido de toda la argentina tiene como praxis sistemática la deliberación y acción colectivas. Y es tan fuerte y efectiva esta praxis que ninguna conducción, por más burocrática que haya sido, pudo eliminar esta conquista histórica de los trabajadores de le educación de Neuquén...

 [2] La palabra “virtual” proviene del latín “virtus”: capacidad que se tiene para realizar un trabajo o “virtualis” que encierra la potencia o fuerza de producir un efecto que no está en el presente: un principio de movimiento que incita a la producción de algo… El arquitecto tiene el poder, dinamis, de construir una casa que está "virtualmente" en él, como potencia (Aristóteles): Marx fue un lector precoz de los clásicos griegos…

[3] Véase la “Dialéctica Negativa” de Horkheimer… Adorno/La “Escuela de Frankfort, entre tantas otras ‘salidas’ indignas, etc.

 [4] [Ya en 1929 la Ford construyó en Nizhny Novgorod la primera planta de vehículos. Pocos años después, los norteamericanos instalaron en la ciudad de Moscú la segunda planta; ésta para coches de pasajeros, la AZLK [Zavod imeni Leninskogo Komsomola], “Fábrica de Automóviles de la liga de la Komsomol (Juventud Comunista del PCUS) Leninista", que sería el mayor productor de coches de pasajeros antes de la 2º Guerra mundial: ¡Miren que temprano la burocracia le había vendido el alma al capital! Sólo este hecho explica más que mil tesis.

 [5] De los ríos de tinta, debates, enfrentamientos diversos y otras yerbas que jalonaron la ruptura del MAS nadie entendía nada… Y era tan sencillo, los desquiciantes debates tenían por fin disfrazar lo que había sido una práctica degenerada, que se profundizó hasta el escándalo en la unión con el estalinismo argentino (FREPU), uno de los estalinismos más degenerados de la tierra…

 [6] Sólo para los lacayos diplomados del capital la esencia del conocimiento es la criticidad… Así como de la repetición de los ciclos naturales [y hasta de su monotonía] surgieron novedosos en el universo el brote-la planta y la flor… De la repetición del movimiento surge la belleza del gesto en la danza… de la repetición de las fórmulas y su refinamiento surgen la creatividad y lo nuevo en la ciencia… No hay creatividad sin traspiración y la transpiración exige la repetición.

 [7] Este aspecto de la política revolucionaria lo desarrolla Lenin -no Trotsky- y esta es la gran debilidad, no conocida del mártir de Coyoacán (algo que desarrollo en mi libro “Lecciones Perdidas” y en mi “Tesis Doctoral”) …

[8] Revolucionar la vida allí donde esté es la lección primera de todo militante [empezar por casa, como se dice]. Es lo que hago en cada lugar que habito (más allá de mi dilatada militancia en dos partidos: MAS y PO]. La militancia no es sólo pertenecer a una agrupación o partido, llevar volantes a la vía pública o asistir a cada evento de lucha [asistir que es lo que generalmente se hace], con el agravante que desde el 2001 la izquierda hace asistencialismo cobrando planes de la caja del Estado y reteniendo el ‘diezmo’ a la pauperizada masa de la sociedad… ¿No usan el hambre para esta práctica asistencialista?... Sino ¿Qué son los merenderos/comedores…?… Los que avalan esta política tienen la desfachatez de querer constituirse en la regla para determinar quién milita para revolucionar la realidad y quien no…  

[9] El operativo anglo/sajón de la sociedad Mont Péllerin fundada en Suiza, por el liberal Hayek y el neopositivista Popper fueron la punta de lanza para combatir la ‘mórbida teoría marxista’…

 [10] ¿No es de una supina irresponsabilidad definir en un renglón las características de procesos tan disímiles como el del MAS boliviano y el kirchnerismo? Bien, así define la dirección del PO los procesos resientes de América Latina: “gobiernos “nacionales y populares” de los Lula, Mujica, Correa, Evo Morales y el kirchnerismo en la Argentina”… No hay estudio, no tiene seriedad alguna la definición, exhala una pereza intelectual que abruma y una degradación del análisis político que espanta.

[11] Un ejemplo criollo: Darío Sztajnszrajber impacta popularmente con una filosofía estridente, potente… Pedagógicamente avasalladora, pero con un sentido nihilista envenenador… Trabajo en una réplica que espero vea la luz pronto en formato de libro…

 [12] Decir yo no hago filosofía es como decir yo no hago política [Las direcciones de izquierda son a la filosofía lo que algunos peronistas son a la política]… Sólo el punto de vista [que es un problema finsamiento y la acción [realizar obra alguna] a la vez, en sentido-poético-estético-científico-sociológico-histórico con una multiplicidad de puntos de vista, de perspectivas… El sujeto debe elegir en un campo muy acotado [no es lugar para desarrollar aquí]. La perspectiva, como el punto de vista [este se explica por sí mismo] admite sólo una posibilidad… Con la alteración comienza el estrabismo [y no hay lentes para el estrabismo filosófico ni el político]… Y así… Es un principio ontológico y a la vez gnoseológico, que no se puede violar, a riesgo de no ver nada, de no entender nada, de no poder proyectar nada, de no realizar nada… De aquí la aridez del pensamiento posmoderno -con su criticismo escéptico- en el terreno socio/filosófico y la confusión que reina, que impide abrir cualquier ventana al devenir…

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