martes, 22 de octubre de 2019

Sí Piñera! Tenéis Razón!... 'Estamos en Guerra'


Por eso los vemos refugiarse en el edificio del Ejército de Chile, con toda la lacra paramilitar alrededor… Lo único ‘bueno’ con los reverendos HDRMY, como Piñera, es que no escamotean y su lengua hace visible el fondo del pantano anti social del que emerge, desnudando su naturaleza fascista, hasta superar al propio general de las bestias uniformadas, en su odio antisocial…

 Sí Piñera! Tenéis razón!

Estamos en guerra, por ello los vemos retorcer los brazos de l*s jóvenes hasta quebrar sus huesos o luxar sus articulaciones, atropellarlos con sus potentes motos, dispararles a quemarropa, herirlos, causar la muerte, entre tantas otras atrocidades más. Y no lo hacéis sólo contra el que quema o rompe sino, especialmente, contra el más consciente que organiza y se moviliza… Lo quemado, lo roto es sólo tu escusa.

Sí Piñera! Tenéis razón!

Estamos en guerra larvada, silenciada, que se ha ido dilatando en el tiempo y que comienza a estallar… Sin los uniformados -de ropa y conciencia- el régimen social del que sos parte no duraría un mes sobre la tierra. Las universidades debieran enseñarlo, pero lo encubren. La cultura debiera promoverlo en todas sus formas, pero lo relativiza. La causa central de las crisis es el régimen social del CAPITAL y sus custodios uniformados, pero la cultura actual dice “es el patriarcado”. Tira la pelota al córner y rápidos de reflejos los lacayos diplomados estimulan los estudios de género, como el centro del drama social contemporáneo de la mujer y de las identidades diferentes. Los medios hegemónicos y los no tan se dan su baño de progres, de amplios, de defensores de la perspectiva de derechos, golpean sobre una de las consecuencias y no sobre las causas. Los conscientes defensores del sistema sonríen, y le hacen un guiño… y hasta el menos chispita, que está en La Rosada, lo advierte. Tienen, con esta ‘pelota fuera de la cancha’, una válvula de escape. Con la perspectiva contra el patriarcado no sacamos los pies fuera del plato, eso es lo que importa y, entonces, todo está relativamente bien. Pero el lenguaje de la realidad aparece, como siempre ocurre, y se hace presente en la historia… Lo que la academia encubre[1], la cultura relativiza y los medios embotan, la sociedad civil dinámica, tenaz, persistente y audaz nos lo muestra con rostro humano real y valiente.

Sí Piñera! Tenéis razón!

Estamos en guerra porque existís vos, y tus uniformados, como un anti género humano, como garante de la concentración económica obscena del sistema del que sos parte. Sos vos y los anti género de tu especie, custodiados por los uniformados sin conciencia, los que hacen posible que la riqueza que producimos TOD*S se la queden el 1% de los saqueadores de la tierra. Esa es la razón principal de la guerra más extendida de la historia humana, la guerra más retorcida, solapada, encubierta ¡la guerra del CAPITAL contra el trabajo! La dictadura del Capital contra el trabajo, que el sistema del que sos parte le llama Democracia. La humanidad está en guerra consigo misma desde que abandonó, hace miles de años, la horda primitiva y desarrolló la sociedad de clases. Pero esto, un bruto como vos no lo entendería. Si la ciencia misma brilla sobre el fondo de la estupidez y la infamia, qué se puede esperar de un agente como vos. Tu brutalidad es la que te vende, tu brutalidad saca a relucir lo que hay en el fondo de tu ser, en el lodazal de tu ser anti social anida la sinrazón del monstruo, que hace audible tu despiadada lengua al servicio de las relaciones caducas, que inauguró el régimen social del que sos la parte más despiadada e inmoral…

 Sí Piñera! Tenéis Razón!

Estamos en guerra porque, como dijo ese ser extraordinario, en dialogó con Salvador Allende, antes de que cayera en La Moneda “Nosotros consideramos que este continente tiene en su vientre una criatura que se llama revolución, que viene en camino y que inexorablemente por ley biológica, por ley social, por ley de la historia tiene que nacer. Y nacerá de una forma o de otra, el parto será institucional en un hospital o será en una casa, serán ilustres médicos o será la partera quien recoja a la criatura, pero de todas maneras habrá parto”…

Es la naturaleza del Estado la que bestializa a los hombres en armas, porque son estados al servicio de este sistema social, y más precisamente del GRAN CAPITAL TRASNACIONAL.

El estado Español es un Estado fascista dicen los catalanes. El Estado de Ecuador es un Estado fascista dicen los ecuatorianos. Si cada nación puede señalar un momento histórico en que el Estado se muestre fascista, es porque la naturaleza del Estado es la simiente del fascismo ¿Cómo definirías a una organización de hombres armados al margen de todo control social? ¡Human Rights! Hombres que nada producen. No producen ni los cordones de sus botas, ni la onerosa ropa que los blinda, como auténticos RoboCops, ni los alimentos que consumen o los móviles que usan, porque todo ese universo social de las mercancías son producidas por las manos y la inteligencia laboriosa de la masa trabajadora. Es la rebelión general de los expropiados contra los expropiadores, la que nos enfrenta contra los guardianes de los saqueadores de la tierra, por ello es y será una lucha que irá adquiriendo cada vez más un carácter universal [la tierra se ha hecho pequeña].

 Si Piñera! Tenéis razón!

Estamos en guerra porque la lucha social, que a todas luces inicia una curva ascensional, no se detendrá. La lucha social pondrá ante los seres más sensibles, inclusive de los cuerpos armados, el rostro real del drama social y desarticulará a los cuerpos de represión volcándolos a la lucha del pueblo (si no fuese de este modo, nunca hubiese surgido el comandante Chávez y el chavismo)…

 Como un gesto grotesco de la historia el uniformado armado llora en la Plaza Italia de Santiago, y la mujer chilena, con su infinita bondad le seca las lágrimas y lo abraza. Es su hijo esclavo sin alma, que, por un momento recupera lo humano quitado, lo humano robado, lo humano alienado y se resiente ante la ola humana de angustioso dolor…

No será nunca tan grande la maldad para apoderarse siquiera del alma de todos los uniformad*s. La conciencia social nacerá de las calles nuevamente, de las plazas que, con Estado de Sitio, igual son liberadas. Y, como dijo el poeta, renacerá mi pueblo de sus ruinas y pagarán su culpa los traidores.
 

                                                                                       Colen Grant
                                                                                                        Octubre 22 de 2019
 



[1] No somos niños a los que se pueda alimentar sólo con la papilla de la política ‘económica’ […] es preciso que los intelectuales repitan menos lo que sabemos nosotros mismos y nos den un poco más de lo que todavía ignoramos […] Ustedes […] pueden adquirir esos conocimientos y tienen el deber de proporcionárnoslos no sólo bajo la forma de razonamientos […] sino decididamente bajo la forma de revelaciones vivas sobre lo que nuestro gobierno y nuestras clases dominantes hacen en este mismo momento en todos los dominios de la vida. Cumplan con mayor celo esta tarea que les es propia (Lenin [1902] ¿Qué Hacer?, en Badiou y Gauchet 2015: 9).
 

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