jueves, 7 de septiembre de 2017

Nota al jurado


Buenos Aires, mayo 31 de 2015

Secretaría de Estudios Avanzados: Dra. Mercedes DI VIRGILIO

 Facultad de Ciencias Sociales UBA (Universidad de Buenos Aires).

S_________________­/­________________D

CC al TRIBUNAL EVALUADOR de TESIS
CC a la Comisión de Doctorado de la Facultad de Ciencias Sociales-UBA
CC al CD de la Facultad de Ciencia Sociales-UBA.

Ref. AMPLIACIÓN DE DICTAMEN UNIFICADO. TESIS DOCTORAL: candidato Colen C. Grant
 
                        De nuestra mayor consideración, queremos informar que el tesista trabaja desde octubre de 2015 en la revisión y correcciones de la tesis acorde a las indicaciones del primer DU (Dictamen Unificado) y los pre dictámenes del jurado; en todo aquello que no altere la hipótesis general de trabajo, admita complementariedad entre los distintos señalamientos, etc., en los términos de los escritos presentados oportunamente por el tesista y la Directora de tesis.
                        Ante las dificultades que se han presentado y que no fueron solucionadas acorde al pedido presentado en su oportunidad; es obligación del tesista, porque involucra la ética profesional, dejar aclarado cual es el alcance y límites del trabajo que está en condiciones de realizar, sin que implique menoscabo de su obra académica y de investigación.
                        Más allá de nuestra voluntad amigable (algo que, al menos parcialmente, no tuvo reciprocidad hacia el tesista) y del respeto a la profesionalidad de los miembros del jurado, se observa que prevalece la ‘voluntad impugnatoria’, que inferimos se debe en general al rechazo del tribunal -puesto en evidencia en primera instancia- hacia la perspectiva teórico/ideológico del autor, algo que resulta inadmisible (sin libertad deológica/política y filosófica es imposible la tarea investigativa/divulgativa).
                        Si bien pasajes acotados del DUA (Dictamen Unificado Ampliado) sirven de fuentes de inspiración para la revisión y modificaciones de la tesis; en general el DUA deja en pie contradicciones y errores que dificultan, en algún caso impiden la revisión y en otros se impugna lo que manifiestamente se ajusta a las exigencias y señalamientos del tribunal; a saber:
Ejemplo 1)
                        (Tengamos en cuenta, para analizar el ejemplo, que se exige al tesista como uno de los parámetros la “explicación razonada” de los argumentos)
El famoso problema teórico, que Einstein ilustra con el recurso a un tren en movimiento para explicar la contracción del espacio o mejor dicho de la materia producto de la aceleración del tiempo, tuvo un antecedente similar en el análisis sobre la velocidad de rotación de capital que Marx hace en su famosa obra” (pág. 212).
“No se entiende que quiere decir. La aceleración es la variación de la velocidad, medida en unidad de tiempo (m/s2) es decir que mal puede hablarse de “aceleración del tiempo”, ya que es parte de la unidad en que se mide esa magnitud”.
                        Veamos el razonamiento completo y luego deduzcamos la validez del ‘error’  que señala el jurado “aceleración [del tiempo]” y que impugna sin más todo el razonamiento:
“En Einstein el tiempo y la velocidad no sólo dejan de ser valores abstractos y absolutos, sino que pasan a ser entidades reales que condicionan y transforman la materia” (pág. 212, párrafo anterior al citado por el jurado)
“Marx abordaría un problema teórico análogo cuando analiza la velocidad de rotación del Capital, que libera de ese modo un plusvalor, que no deviene del adelanto por parte del capitalista sino de la aceleración del ciclo productivo: el problema de la velocidad de los cambios (velocidad, aceleración, ecuaciones fundamentales del tiempo) y las influencias del factor tiempo en este periodo histórico son problemas de la época” (págs. 212,213)
“Marx se enfrentó al mismo problema teórico que se enfrentaría Einstein en el terreno de la física tres décadas después: Los cálculos que Marx realiza pretenden descifrar los resultados que arroja el incremento de la velocidad en la rotación de capital, que provocan la contracción del ciclo de la producción y con ello la reducción de los adelantos que el capitalista debe realizar” (pág. 213)
                        En negrita destacamos el nudo problemático que aborda Marx y que tiene una correspondencia teórica con el postrero desciframiento teórico del gran físico alemán: ¿No queda absolutamente claro, de modo razonado, como exige el jurado, que el argumento define la velocidad como un elemento en la ecuación del tiempo y que la expresión “aceleración [del tiempo]” en uno de los párrafos se ha deslizado involuntariamente?
                        Se impugna la exposición razonada, en función de destacar ‘el error’ de una palabra aislada; con ello se evidencia un destrato a una indagación que por primera vez (al menos en el horizonte dilatado de indagación del tesista [últimos veinte años en la misma problemática]) encuentra pistas de análisis, para rastrear en la teoría social ‘gérmenes relativistas’, que podrían tener gravitación en la esfera del análisis económico de una de la disciplinas de las Ciencias Sociales.
Ejemplo 2)
“A la obsesión por separar lo exacto de lo inexacto, se suma la obsesión de separar lo real de lo irreal, lo abstracto de lo concreto, lo subjetivo de lo objetivo y sí hasta nunca acabar.” (pág. 194).
“Pese a esta imputación a “la” ciencia, el tesista demuestra una acabada obsesión por separar lo verdadero (determinismo) de lo falso (postmodernismo). No advierte que “la” ciencia (particularmente las naturales) hace tiempo ha dejado de lado toda pretensión de exactitud”.
                        Es inaceptable que se haga una imputación -como la que subrayamos en el párrafo anterior- a un tesita que ha formulado las definiciones que siguen, y dedicado un subcapítulo (7.2 El modo relacional y la exactitud), a esta problemática en la tesis que se evalúa:
La dimensión ontológica de las entidades que pueblan nuestro mundo y nuestro mundo mismo con lo que lo rodea excluyen por definición la idea de exactitud” (pág. 191)
desde la más ínfima entidad hasta el planeta entero se compone o descompone en una nube de átomos, y estos átomos sabemos los ‘demonios’ que esconden en su interior!  ¿Cómo podemos hablar de exactitud? ¿Cómo de error cero? ¿Cómo de instrumental perfecto?” (pág. 191)
los intentos de medir con exactitud la ‘expresión última de la materia’, hemos intentado probar que pertenece a una ilusión cosificadora” (pág. 194)
“Conocer con ‘exactitud’ las entidades de nuestro mundo es algo –valga la redundancia- conocido; pero sabemos que esa forma que conocemos con ‘exactitud’, al analizar la célula, la hoja o la piedra está hecha de (como aprendimos con Maxwell) ¡’demonios’!” (pág. 196), ergo no existe la exactitud
La materia formadora de lo real no puede conocerse de modo exacto, porque la idea de exactitud colisiona con  la naturaleza de la ‘sustancia’ de la que está formada” (pág. 226).
                        En este ejemplo 2, se evidencia un problema similar al que muestra el ejemplo 1) El dilatado hilo argumental que contrapone determinismo a posmodernismo no está planteado en los términos de verdadero o falso sino en base a una dimensión teórico/filosófica desde la perspectiva que aborda Karl Marx en su tesis doctoral “Diferencia general entre la física de Demócrito y Epicuro”, cuyo ‘nodo’ central de exposición pasa por resolver el antagonismo de ambos personajes en los términos de un enfrentamiento entre el “dogmatismo” y el “escepticismo como tendencias filosóficas de esa época; algo análogo a lo que ocurre con la polaridad determinismo/ incertidumbre en la fase posmoderna de nuestra época. Si nos basamos en la definición de diccionario (Ferrater Mora) puede leerse del mismo modo que lo hace la evaluación, pero, ¿Qué tipo de investigación sería aquella que respalda uno de los conceptos centrales de la tesis sólo en una definición de diccionario? (en el marco general de la tesis este problema debe verse con relación a la exposición sobre Lyotard, algo que aclarará el sentido y valor que da el tesista a esta problemática).
 
Ejemplo 3)
“En la página 192-193 cita un experimento que no es el que realizó Sir Arthur Eddington, debe revisar bibliografía autorizada y corregir esto”.
            El tesista ha revisado y la revisión confirma con creces la cita (que se expone sólo en la pág. 192, en la pág. 193 se cita el comentario de Popper):
                        La cita se fundamenta en la exposición del experimento por parte de Paul Johnson:
“Existe un episodio, quizás el episodio más resonante en toda la historia de la ‘física’ occidental (…) los resultados favorables a la “teoría de la relatividad” mediante la famosa expedición a Príncipe de Sir Arthur Eddington.
Dice Einstein”:
Si se demostrase que este efecto (el corrimiento al rojo) no existe en la naturaleza (escribió a Eddington el 15 de diciembre de 1919), sería necesario abandonar la teoría entera (Johnson 1988: 15).
En nota al pie (nº 158), se aclara:
La expedición satisfizo dos de las pruebas de Einstein, reconfirmadas por W.W. Campbell durante el eclipse de setiembre de 1922 (Johnson: 1988: 14-15).
                   El evaluador Silva desacredita la fuente de Johnson. Ante la “unanimidad del jurado de hacer suyo los argumentos” del otro, se impone ofrecer la prueba de la “cita especializada” a todo el tribunal, algo que no ocurre con ninguno de ellos.
                   La fuente de Johnson se ve confirmada por dos fuentes irreprochables, tales son las del mismísimo ALBERT EINSTEIN y de THOMAS SAMUEL KUHN:
Hemos de agradecer a la Astronomical Royal Society (…) envió a varios de sus astrónomos más destacados (Eddington, Crommelin, Davidson) y organizo dos expediciones con el fin de hacer las fotografías pertinentes durante el eclipse de Sol del 29 de mayo de 1919 en Sobral (Brasil) y en la isla Príncipe (…) El resultado de la medición confirmo la teoría de manera muy satisfactoria.
Einstein, Albert ([1916] 1998) Sobre la teoría de la relatividad especial y general, Ediciones Altaya, S.A., Madrid, España, p.113.
                   La cita que antecede pertenece a la primera divulgación que hace el físico de Ulm, pero existe otra cita en su obra de carácter más técnico:
La existencia de esta desviación, que llega al valor de 1,7” para un valor de Δ igual al radio del Sol, fue confirmada con notable precisión por la expedición inglesa del eclipse solar de 1919, y se han tomado los cuidados más extremos para obtener resultados aún más exactos en la observación del eclipse solar de 1922
Einstein, Albert ([1917-1921] 1993) El significado de la relatividad – Sobre la teoría especial y la teoría general de la relatividad, Editorial Planeta Argentina SAIC, Bs As., p. 155. 
 
Las citas están precedidas de abundantes consideraciones para la realización del experimento e inclusive un gráfico (igual al de nuestra ilustración) que indica la forma como debe realizarse la comprobación fotográfica:
  
Einstein, Albert ([1916] 1998) Sobre la teoría de la relatividad especial y general, Ediciones Altaya, S.A., Madrid, España, p.112.
 
Kuhn afirma, refiriéndose al mismo episodio:
 
El corrimiento hacia el rojo del espectro de la luz de las estrellas distantes puede deducirse a partir de las consideraciones más elementales que la relatividad general y lo mismo puede ser posible para la curvatura de la luz en torno al Sol, un punto que en la actualidad está en discusión

Kuhn, T. S. ([1962] 1988) La estructura de las revoluciones científicas, Fondo de Cultura Económica de Argentina, Bs As., p. 56.
 
Finalmente existen –acerca del episodio- las publicaciones periodísticas de la época que surcaron todo el globo. Citamos las más influyentes del TIMES de Londres y del New York Times estadounidense. Titulares y artículos similares se publicaron en todos los diarios importantes del mundo, a partir de enero de 1920 cuando se conoció el informe de la Joint Permanent Eclipse Committee (Junta Permanente del Comité de Eclipse):
 
 

 
                   La Royal guarda en sus archivos el trabajo de Sir F.W. Dyson junto al profesor Eddington y Mr. Davidson (Eddington aún no ostentaba el título de caballero), los tres miembros de la Junta Permanente del Comité de Eclipse (Joint Permanent Eclipse Committee) con un informe detallado acerca de las dos expediciones.
                    ¿Por qué sostener con tanto ahínco una cita? Porque no se trata tan sólo de una cita sino de [lo que en términos kuhnianos representa para esta tesis]un ejemplar paradigmático” de una revolución científica análogo a un ejemplar paradigmático de una revolución política, ambos cargados de sentido, algo esencial en una tesis panorámica que pretende crear una estructura de sentido entre la física y la política.
Ejemplo 4)
“El autor de la tesis asocia a Einstein y Newton en que “ambos están guiados por esa «fe» en la armonía del mundo” (pág. 234) ¿qué tiene que ver eso con sus teorías, que sí son —siguiendo a Kuhn— inconmensurables?”
Pág. 6 del DUA
 
“(…) existe un error conceptual: La Teoría de la Relatividad de Einstein de 1905, y aún su teoría general de la Relatividad de 1915, son teorías completamente mecanicistas
Pág. 7 del DUA
                        Es evidente la contradicción en estos dos señalamientos del jurado: sus ‘postulados’ implican desarrollos diferentes, si los aplicamos a la tesis. En el primer caso sólo se trata de saldar en que planos hay correspondencia entre Newton y Einstein si no lo es en la teoría (siguiendo a Kuhn: ¿puede haber afinidad paradigmática entre teorías diferentes? Se verá en la tesis).
                        En el segundo caso -sólo por esta definición- hay que rehacer toda la tesis. El autor coincide con el primer caso, que corresponde al pre-dictamen del profesor Nievas y considera un error serio el segundo caso planteado por el profesor Silva. Fundamentar y documentar el error del segundo caso implicaría aburrir a cualquier lector, dado el carácter abrumador que tendrían la diversidad y cantidad de fuentes especializadas, empezando por Einstein, Kuhn, etc., etc., que consideran  inconmensurables ambas teorías (el ‘aparato erudito’ de la tesis es prolífico en fuentes que pertenecen a la filosofía e historia de las ciencias).
                        En el ejemplo que sigue (5) veremos “que tiene que ver eso [la fe] con sus teorías”.
Ejemplo 5)
“Aclaramos que tampoco Lenin deja registros de conocimiento sobre Einstein y su obra; ni en Materialismo y empiriocriticismo, texto en el que debate con Mach; ni en su extensa correspondencia, compilada en diez tomos en la última edición rusa de sus obras completas, aparece mencionado Einstein” (pág. 8 del DUA.
                   La realidad -inclusive en las obras completas de Lenin, en la que sus escritos sufrieron una distorsión histórica- es muy diferente, no sólo aparece la mención al nombre de Einstein en numerosas oportunidades sino que Lenin le dedica una atención especial al teórico de la relatividad, veamos sus puntos más destacados:
Además de la alianza con los materialistas consecuentes que no estén afiliados al Partido Comunista, no es de menor importancia, sino quizá de mayor aún, para la labor que el materialismo militante debe realizar, la alianza con los representantes de las Ciencias Naturales modernas (…) El artículo de A. Timiriázev sobre la teoría de la relatividad de Einstein, publicado en el número 1-2 de Pod Známeniem Marxizma, permite abrigar la esperanza de que la revista logre también realizar esta segunda alianza (…) la teoría de Einstein no ha emprendido personalmente ningún ataque activo contra las bases del materialismo.
Lenin, Sobre el significado del materialismo militante,  Pod Známeniem Marxizma (Bajo las banderas del marxismo), núm. 1-2, marzo de 1922.
Lenin, V. I.  (1922 [1973]) Sobre el significado del materialismo militante, Obras Completas, t. XII, pág. 113
Basta con recordar la enorme mayoría de las tendencias filosóficas de moda, que surgen con tanta frecuencia en los países europeos, aunque sea empezando por las relacionadas con el descubrimiento del radio y terminando por las que tratan ahora de aferrarse a Einstein, para darse cuenta de la ligazón que existe entre los intereses de clase y la posición de clase de la burguesía, entre el apoyo que ésta presta a todas las formas de las religiones y el contenido ideológico de las tendencias filosóficas de moda.
Lenin, Sobre el significado del materialismo militante,  Pod Známeniem Marxizma, núm. 3, marzo de 1922.
Lenin, V. I.  (1922 [1973]) Sobre el significado del materialismo militante, Obras Completas, t. XII, pág. 111.
Timiriázev se vio obligado a hacer la reserva en el primer número de la revista de que a la teoría de Einstein -- quien, según dice Timiriázev, no ha emprendido personalmente ningún ataque activo contra las bases del materialismo --, ya se aferraron un gran número de intelectuales burgueses en todos los países, esto se refiere no sólo a Einstein, sino a toda una serie, quizás a la mayoría, de los grandes transformadores de las Ciencias Naturales, a partir de fines del siglo XIX
Pod Známeniem Marxizma: revista mensual filosófica, social y económica, que apareció en Moscú de enero de 1922 a junio de 1944.
Lenin, V. I.  (1922 [1973]) Sobre el significado del materialismo militante, Obras Completas, t. XII, pág. 113
                   Hay algo más importante aún en la preocupación especial del gobierno revolucionario de Lenin acerca de la experiencia relativista. En 1922 nombra Director del Departamento de la Comisión de Energía Atómica del Instituto de Óptica de Petrogrado a un joven brillante (Master y Doctor en Física) ALEXANDER FRIEDMANN[1]:
Friedmann had taken up a new interest soon after returning to Petrograd. Einstein's general theory of relativity, although published in 1915, was not known in Russia due to World War I and the Civil War. By late 1920, Friedmann wrote in a letter to Ehrenfest:
I have been working on the axiomatics of the relativity principle, proceeding from two underlying propositions:
(1) uniform motion remains uniform for the uniformly moving world and
(2) the velocity of light is constant (identical in the moving and stationary world), and have obtained formulae for a world with one space dimension which are more general than Lorentz's transformations ...
Friedmann sent the article On the curvature of Space to Zeitschrift für Physik and it was received by the journal on 29 June 1922. In the paper Friedmann showed that the radius of curvature of the universe can be either an increasing or a periodic function of time. Friedmann, writing about the results of the paper in a book a little later, describes the results as follows:
The stationary type of Universe comprises only two cases which were considered by Einstein and de Sitter. The variable type of Universe represents a great variety of cases; there can be cases of this type when the world's radius of curvature ... is constantly increasing in time; cases are also possible when the radius of curvature changes periodically...
Article by: J J O'Connor and E F Robertson
                   Los comentaristas británicos destacan la publicación de los trabajos de Friedmann en la revista alemana de física acerca de la relatividad y muestran con claridad el punto central que cuestiona Friedmann: para el físico del gobierno de Lenin los cálculos -en base a la “Teoría de la relatividad general”- muestran un universo en expansión que se contradice con la solución ofrecida por Einstein y Willem de Sitter. Einstein respondió negativamente a la solución ofrecida por Friedmann, sin conocer los cálculos ofrecidos por el físico ruso:
Einstein quickly responded to Friedmann's article. His reply was received by Zeitschrift für Physik on 18 September 1922:
The results concerning the non-stationary world, contained in [Friedmann's] work, appear to me suspicious. In reality it turns out that the solution given in it does not satisfy the field equations.
 
En diciembre Friedmann escribe amablemente a Einstein:
Considering that the possible existence of a non-stationary world has a certain interest, I will allow myself to present to you here the calculations I have made ... for verification and critical assessment. [The calculations are given]... Should you find the calculations presented in my letter correct, please be so kind as to inform the editors of the Zeitschrift für Physik about it; perhaps in this case you will publish a correction to your statement or provide an opportunity for a portion of this letter to be published.
                   Einstein recibió tarde la correspondencia de Friedmann, porque se encontraba de viaje a Japón. A su regreso, se reúne con un colega ruso de Friedmann, conoce el trabajo y responde:
(…) Only Krutkov, when a colleague of Friedmann's from Petrograd, met Einstein at Ehrenfest’s house in Leiden in May 1923 and told him of the details contained in Friedmann's letter did Einstein admit his error. He wrote immediately to Zeitschrift für Physik:
In my previous note I criticised [Friedmann's work On the curvature of Space]. However, my criticism, as I became convinced by Friedmann's letter communicated to me by Mr Krutkov, was based on an error in my calculations. I consider that Mr Friedmann's results are correct and shed new light.
Article by: J J O'Connor and E F Robertson
                   El trabajo de Friedmann respondía a la importancia que le daba el gobierno de Lenin a la relatividad; por ello fue enviado varia veces a Europa, y participó activamente de esa lucha del materialismo militante, para lograr una alianza con los naturalistas europeos y especialmente con Albert Einstein:
In July 1923 Friedmann left Petrograd to visit Germany and Norway. In Germany he visited Berlin, Hamburg, Potsdam and Göttingen. In Norway he visited Christiania (Oslo). He discussed meteorology, aeronautics and mechanics. In Göttingen he talked to Prandtl and Hilbert, talking to Hilbert about his work in relativity. The following year, 1924, Friedmann was travelling again, this time to the First International Congress for Applied Mathematics held at Delft. He wrote about the congress.
Everything went well at the congress, the attitude towards the Russians was wonderful; in particular, I was included among the members of the committee for convening the next conference. ... Courant from Göttingen got interested in Tamarkin’s work. Blumenthal Kármán and Levi-Civita got interested in my and my colleagues work (J J O'Connor and E F Robertson, ibid)
Article by: J J O'Connor and E F Robertson
                   El entusiasmo con que Friedmann comenta sus viajes, muestra la importancia que le concedía a ese vínculo, en la misma línea de acción que encomendara Lenin. Las citas prueban lo que la definición taxativa del tribunal niega, pero aún dicen algo más, que no sólo existió un vínculo entre el líder de octubre y el teórico de la relatividad sino un programa compartido de alianza entre los científicos naturalistas europeos (como los definía Lenin) y el materialismo militante que quedó trunco. Lamentablemente Lenin murió en enero de 1924 y Friedmann en septiembre de 1925: la ‘ciencia soviética’ posterior a Lenin/Friedmann llevará adelante una competencia con occidente que llegará al absurdo.
                        Dada la importancia de las primeras citas, se impone decir algo –aunque sea sucintamente- acerca del personaje con el que comenzamos los comentarios de Lenin:
Klíment Arkádievich Timiriázev A partir de 1870 y por un período de 22 años enseñó agricultura y silvicultura en la Academia Petrovski. En 1871 fue nombrado profesor extraordinario de la academia tras defender su tesis de maestría "Análisis espectral de la clorofila". Con la defensa de su tesis doctoral "La asimilación de la luz por las plantas en 1875 fue nombrado profesor titular.
Fue miembro de la Royal Society de Londres, Doctor Honoris Causa de la Universidad de Cambridge y, también, fue el primero de los grandes naturalistas rusos que aceptó la Gran Revolución de Octubre.
Al morir (1920) era miembro del Soviet de diputados obreros, campesinos y guardias rojos de Moscú, y se enorgullecía de ese título más que de todos los demás.
Estudiaron juntos con Vigotsky, quien, también, impartía conferencias sobre la relatividad einsteniana.
Silvia Dubrovsky (comp.) (2000), Vigotski Su proyección en el pensamiento actual, Ediciones Novedades Educativas, Bs As., p. 19.
Ejemplo 6)
                   Al problema de la incertidumbre (Heisenberg) se le ha dedicado un espacio importante y se hace hincapié en la definición técnica del problema “indeterminación” frente a su expresión vulgar[2]incertidumbre” en tono descalificatorio. Para la tesis ambas expresiones son válidas, nada más que la ‘expresión vulgar’ (incertidumbre) es la que conecta la ‘definición de laboratorio’ (indeterminación) con el horizonte escéptico de nuestra época. El mismo tribunal recomienda como bibliografía para la tesis una obra (Wallerstein) cuyo título “Las incertidumbres del saber” es una ‘muestra radiográfica’ de lo que decimos sobre nuestra época. La afirmación de resolución absoluta que se le asigna a la ecuación de Hesinberg, para afirmar la indeterminación  (trayectorias y eventos) acerca de la medición subatómica de ondas y partículas, fue rechazada por ALBERT EINSTEIN hasta el final de su vida:
La cuestión principal es actualmente la de si una teoría de campo (…) puede siquiera llevarnos al objetivo. Nos referimos a una teoría que describa exhaustivamente lo físicamente real (con inclusión del espacio cuadridimensional) mediante un campo.
La presente generación de físicos se inclina por contestar negativamente a esta pregunta; opinan, en concordancia con la forma actual de la teoría cuántica, que el estado de un sistema no se puede caracterizar directa sino sólo indirectamente, mediante especificación de la estadística de las medidas realizadas en el sistema; prevalece la convicción de que la naturaleza dual (corpuscular y ondulatoria), confirmada experimentalmente, solo puede alcanzarse mediante un debilitamiento semejante del concepto de realidad. Mi opinión es que nuestros conocimientos reales no justifican una renuncia teórica de tan largo alcance, y que no se debería dejar de estudiar hasta el final el camino de la teoría de campos relativista
                   Debe permitirse que el tesista ‘tome partido’ por la definición einsteniana, sobre todo si se tienen en cuenta las tesis de FORMAN acerca de la física cuántica:
El ambiente intelectual existente en Alemania durante los años 1918-1927 (…) estaba dominado (…) por un sentimiento de repulsa hacia el (…) mecanicismo y materialismo (…) esfuerzo de los físicos alemanes para adaptar el contenido de su ciencia a los valores de su medio ambiente intelectual Más aún, la naturaleza de aquella reconstrucción fue virtualmente dictada por el medio ambiente intelectual predominante: si el físico quería mejorar su imagen pública, lo primero y más importante que tenía que hacer era abandonar la causalidad (kausalität), con su riguroso determinismo, aquel rasgo de la visión física del mundo tan universalmente detestado  (Forman 1984: 28-42-43).
                   Refuerza nuestra apreciación la comparación que hace el jurado entre la física de Heisenberg y la dialéctica:
Vemos, pues, que la materia, al igual que la luz, se halla formada por ondas y corpúsculos.” (Heisenberg, Werner; La imagen de la Naturaleza en la física actual, pág. 143). Nada más fiel al principio dialéctico de la contradicción, que se es y no se es a la vez”.
                   En esta interpretación de la dialéctica reposa el mismo problema teórico/filosófico que separa a Einstein tanto de Heisenberg como de Niels Bohr y Max Born: la dialéctica (tesis-antítesis-síntesis), en ninguna de sus versiones (aristotélica-hegeliana-marxiana) afirma que las cosas sean y no sean a la vez sino que todo tiene una doble naturaleza, que no es lo mismo “que sean y no sean a la vez”. Esta interpretación introduce la ‘indeterminación’ que rechaza Einstein. En el debate con el trio de la interpretación de Copenhague a Einstein y los suyos se los denominaba “Los caballeros del continuo” porque se negaban a aceptar que el ‘hiato’; introducido por el trio en la observación y medición del comportamiento de las entidades subatómicas, era inherente a las ‘leyes de la naturaleza. Lyotard cae en el mismo ‘solipsismo’ en su reflexión sobre la ‘dualidad’, por ello es muy importante en la tesis la asociación y disociación de estos fenómenos complejos, en los que tanto Einstein como Lenin estuvieron involucrados en la época de Mach; proceso del que ambos afirmaron surgía un nuevo cuadro filosófico del mundo.                 
                   Con todo respeto hacia el tribunal creemos que el problema radica en lo que parece una premisa implícita básica: del lado del jurado debe estar la certeza de las pruebas y el fundamento correcto y del lado del tesista el error documental y la falta de argumentación, algo que es 'prima facie' sorprendente, cuando es el tesista el que abre el surco radicalmente nuevo entre la física y la política. Un examen comparativo nos dice que la tesis dispone del aparato erudito más completo de toda investigación o publicación conocida acerca del leninismo. Ni siquiera la obra de ALAIN BESANÇON, considerado uno de los expertos mundiales en temas de cultura e historia rusas y magnífico conocedor del marxismo posee un aparato erudito más completo: 13 obras de Lenin y un paper que representan una documentación superior a las ‘obras completas’ (Lenin no publicó sus obras completas). Tanto la edición de 1948 como la de 1973 adolecen de supresiones y distorsiones que otras ediciones no presentan, a ello hay que sumarle DOCE obras relacionadas directamente con el ‘leninismo’, como son las del propio Besançon, Analía Hounie (comp.) Badiuo-Negri-Rancière-Zizek-Feyerabend-Eagleton-Deutscher-Johnson-Brecht-Dieterich-Löwy-Luxemburgo-Fontana y Hausser; además de la extensa bibliografía de Marx/Engels y el marxismo. Con respecto a la documental en historia y filosofía de las ciencias podría afirmarse algo parecido.  
                   A propósito del ‘conocimiento vulgar’ nos gustaría finalizar con una cita:
¿Por qué es necesario bajar los conceptos fundamentales del pensamiento científico de sus campos olímpicos platónicos e intentar desvelar su origen terrestre? Respuesta: para liberarlos del tabú que llevan colgado y conseguir así mayor libertad en la formación de conceptos.
Einstein, Albert ([1916] 1998) Sobre la teoría de la relatividad especial y general, Ediciones Altaya, S.A., Madrid, España, p.125.
 
                   Con saludos cordiales
Colen C. Grant
Doctorando UBA-CS


[1] Friedmann enseñó matemáticas y  mecánica en la Universidad de Petrogrado, se convirtió en profesor en la Facultad de Física y Matemáticas del Instituto Politécnico de Petrogrado, trabajó en el Departamento de Aeronáutica Aplicada en Petrogrado, en el Instituto de Ingeniería de Ferrocarriles y en la Academia Naval. A Friedmann debe la cosmología actual el ‘modelo matemático y conceptual’ de universo en expansión, que años después probara Hubble.
 
[2] El concepto incertidumbre no es una expresión vulgar y tampoco es del todo erróneo, está extendido su uso en el ámbito académico; además, es la definición que ofrecen la RAE y ESPASA CALPE, reconocidas editoriales del habla Hispana, para el caso específico de la física cuántica.

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