Buenos Aires,
mayo 31 de 2015
Secretaría de Estudios Avanzados: Dra. Mercedes DI VIRGILIO
S_________________/________________D
CC al TRIBUNAL EVALUADOR de TESIS
CC a la Comisión de Doctorado de la Facultad de Ciencias Sociales-UBACC al CD de la Facultad de Ciencia Sociales-UBA.
Ref. AMPLIACIÓN DE DICTAMEN UNIFICADO. TESIS DOCTORAL: candidato Colen C. Grant
De
nuestra mayor consideración, queremos informar que el tesista trabaja desde
octubre de 2015 en la revisión y correcciones de la tesis acorde a las
indicaciones del primer DU (Dictamen Unificado) y los pre dictámenes del
jurado; en todo aquello que no altere la hipótesis general de trabajo, admita
complementariedad entre los distintos señalamientos, etc., en los términos de
los escritos presentados oportunamente por el tesista y la Directora de tesis.
Ante
las dificultades que se han presentado y que no fueron solucionadas acorde al
pedido presentado en su oportunidad; es obligación del tesista, porque
involucra la ética profesional, dejar aclarado cual es el alcance y límites del
trabajo que está en condiciones de realizar, sin que implique menoscabo de su
obra académica y de investigación.
Más
allá de nuestra voluntad amigable (algo que, al menos parcialmente, no tuvo
reciprocidad hacia el tesista) y del respeto a la profesionalidad de los
miembros del jurado, se observa que prevalece
la ‘voluntad impugnatoria’, que inferimos se debe en general al rechazo del tribunal -puesto en
evidencia en primera instancia- hacia la
perspectiva teórico/ideológico del autor, algo que resulta inadmisible (sin
libertad deológica/política y filosófica es imposible la tarea
investigativa/divulgativa).
Si
bien pasajes acotados del DUA (Dictamen Unificado Ampliado) sirven de fuentes
de inspiración para la revisión y modificaciones de la tesis; en general el DUA
deja en pie contradicciones y errores que dificultan,
en algún caso impiden la revisión y en otros se impugna lo que manifiestamente
se ajusta a las exigencias y señalamientos del tribunal; a saber:
Ejemplo 1)
(Tengamos
en cuenta, para analizar el ejemplo, que se exige al tesista como uno de los
parámetros la “explicación razonada”
de los argumentos)
“El famoso
problema teórico, que Einstein ilustra con el recurso a un tren en movimiento
para explicar la contracción del espacio o mejor dicho de la materia producto
de la aceleración del tiempo, tuvo
un antecedente similar en el análisis sobre la velocidad de rotación de capital
que Marx hace en su famosa obra” (pág. 212).
“No se entiende que quiere
decir. La aceleración es la variación de la velocidad, medida en unidad de
tiempo (m/s2) es decir que mal puede hablarse de “aceleración del tiempo”, ya que es parte de la
unidad en que se mide esa magnitud”.
Veamos
el razonamiento completo y luego deduzcamos la validez del ‘error’ que señala el jurado “aceleración [del tiempo]” y que impugna sin más
todo el razonamiento:
“En
Einstein el tiempo y la velocidad no
sólo dejan de ser valores abstractos y absolutos, sino que pasan a ser
entidades reales que condicionan y transforman la materia” (pág. 212, párrafo
anterior al citado por el jurado)
“Marx
abordaría un problema teórico análogo cuando
analiza la velocidad de rotación del
Capital, que libera de ese modo un plusvalor, que no deviene del adelanto por
parte del capitalista sino de la aceleración
del ciclo productivo: el problema de la velocidad de los cambios (velocidad,
aceleración, ecuaciones fundamentales del tiempo) y las influencias del
factor tiempo en este periodo histórico son problemas de la época” (págs.
212,213)
“Marx
se enfrentó al mismo problema teórico que se enfrentaría Einstein en el terreno
de la física tres décadas después: Los
cálculos que Marx realiza pretenden descifrar los resultados que arroja el incremento de la velocidad en la rotación
de capital, que provocan la contracción del ciclo de la producción y con
ello la reducción de los adelantos que el capitalista debe realizar” (pág. 213)
En
negrita destacamos el nudo problemático que aborda Marx y que tiene una
correspondencia teórica con el postrero desciframiento teórico del gran físico
alemán: ¿No queda absolutamente claro, de modo razonado, como exige el jurado,
que el argumento define la velocidad como un elemento en la ecuación del tiempo
y que la expresión “aceleración [del
tiempo]” en uno de los párrafos se ha deslizado involuntariamente?
Se impugna la exposición razonada, en
función de destacar ‘el error’ de una palabra aislada; con ello se
evidencia un destrato a una indagación que por primera vez (al menos en el
horizonte dilatado de indagación del tesista [últimos veinte años en la misma
problemática]) encuentra pistas de análisis, para rastrear en la teoría social
‘gérmenes relativistas’, que podrían tener gravitación en la esfera del
análisis económico de una de la disciplinas de las Ciencias Sociales.
Ejemplo
2)
“A la obsesión por separar lo exacto
de lo inexacto, se suma la obsesión de separar lo real de lo irreal, lo
abstracto de lo concreto, lo subjetivo de lo objetivo y sí hasta nunca acabar.”
(pág. 194).
“Pese a esta imputación a “la” ciencia, el tesista
demuestra una acabada obsesión por separar lo verdadero (determinismo) de lo
falso (postmodernismo). No advierte que
“la” ciencia (particularmente las naturales) hace tiempo ha dejado de lado toda pretensión de exactitud”.
Es inaceptable que se
haga una imputación -como la que subrayamos en el párrafo anterior- a un tesita
que ha formulado las definiciones que siguen, y dedicado un subcapítulo (7.2 El
modo relacional y la exactitud), a esta problemática en la tesis que se
evalúa:
“La dimensión
ontológica de las entidades que pueblan nuestro mundo y nuestro mundo mismo con
lo que lo rodea excluyen por definición
la idea de exactitud” (pág. 191)
“desde la más
ínfima entidad hasta el planeta entero se compone o descompone en una nube de
átomos, y estos átomos sabemos los ‘demonios’ que esconden en su interior! ¿Cómo
podemos hablar de exactitud? ¿Cómo de error cero? ¿Cómo de instrumental
perfecto?” (pág. 191)
“los intentos
de medir con exactitud la ‘expresión
última de la materia’, hemos intentado probar que pertenece a una ilusión
cosificadora” (pág. 194)
“Conocer con ‘exactitud’ las entidades de nuestro mundo es algo –valga la
redundancia- conocido; pero sabemos que esa forma que conocemos con ‘exactitud’, al analizar la célula, la hoja
o la piedra está hecha de (como aprendimos con Maxwell) ¡’demonios’!”
(pág. 196), ergo no existe la exactitud…
“La materia formadora de lo real no puede conocerse de modo exacto,
porque la idea de exactitud
colisiona con la naturaleza de la
‘sustancia’ de la que está formada” (pág. 226).
En
este ejemplo 2, se evidencia un problema similar al que muestra el ejemplo 1)
El dilatado hilo argumental que
contrapone determinismo a posmodernismo no está planteado en los términos de
verdadero o falso sino en base a una dimensión teórico/filosófica desde la
perspectiva que aborda Karl Marx en su tesis doctoral “Diferencia general entre la física de Demócrito y Epicuro”, cuyo
‘nodo’ central de exposición pasa por resolver el antagonismo de ambos
personajes en los términos de un
enfrentamiento entre el “dogmatismo” y el “escepticismo como tendencias filosóficas de esa época;
algo análogo a lo que ocurre con la polaridad determinismo/ incertidumbre en
la fase posmoderna de nuestra época. Si nos basamos en la definición de
diccionario (Ferrater Mora) puede leerse del mismo modo que lo hace la
evaluación, pero, ¿Qué tipo de investigación sería aquella que respalda uno de
los conceptos centrales de la tesis sólo
en una definición de diccionario? (en el marco general de la tesis este
problema debe verse con relación a la exposición sobre Lyotard, algo que
aclarará el sentido y valor que da el tesista a esta problemática).
Ejemplo
3)
“En la página 192-193 cita un
experimento que no es el que realizó Sir Arthur Eddington, debe revisar bibliografía autorizada y corregir esto”.
El
tesista ha revisado y la revisión confirma con creces la cita (que se expone
sólo en la pág. 192, en la pág. 193 se cita el comentario de Popper):
La
cita se fundamenta en la exposición del experimento por parte de Paul Johnson:
“Existe un episodio, quizás el
episodio más resonante en toda la historia de la ‘física’ occidental (…) los resultados favorables a la “teoría de la
relatividad” mediante la famosa
expedición a Príncipe de Sir Arthur Eddington.
Dice Einstein”:
Si se demostrase que este
efecto (el corrimiento al rojo) no existe en la naturaleza (escribió a Eddington el 15 de
diciembre de 1919), sería necesario
abandonar la teoría entera (Johnson 1988: 15).
En nota al
pie (nº 158), se aclara:
La expedición
satisfizo dos de las pruebas de Einstein, reconfirmadas por W.W. Campbell
durante el eclipse de setiembre de 1922 (Johnson: 1988: 14-15).
El
evaluador Silva desacredita la fuente de Johnson. Ante la “unanimidad del jurado de hacer suyo los argumentos” del otro, se impone
ofrecer la prueba de la “cita
especializada” a todo el tribunal, algo que no ocurre con ninguno de ellos.
La
fuente de Johnson se ve confirmada por dos fuentes irreprochables, tales son
las del mismísimo ALBERT EINSTEIN y de THOMAS SAMUEL KUHN:
Hemos de agradecer a la Astronomical Royal Society (…)
envió a varios de sus astrónomos más destacados (Eddington, Crommelin, Davidson) y organizo dos expediciones con el fin de hacer las fotografías
pertinentes durante el eclipse de Sol del
29 de mayo de 1919 en Sobral (Brasil) y
en la isla Príncipe (…) El resultado de la medición confirmo la teoría de
manera muy satisfactoria.
Einstein, Albert ([1916] 1998) Sobre la teoría de la relatividad especial y general, Ediciones
Altaya, S.A., Madrid, España, p.113.
La
cita que antecede pertenece a la primera divulgación que hace el físico de Ulm,
pero existe otra cita en su obra de carácter más técnico:
La existencia de esta desviación, que llega al valor de
1,7” para un valor de Δ igual al radio del Sol, fue confirmada con notable precisión por la expedición inglesa del
eclipse solar de 1919, y se han tomado los cuidados más extremos para
obtener resultados aún más exactos en la observación del eclipse solar de 1922
Einstein,
Albert ([1917-1921]
1993) El significado de la relatividad –
Sobre la teoría especial y la teoría general de la relatividad, Editorial
Planeta Argentina SAIC, Bs As., p. 155.
Las citas están precedidas de abundantes consideraciones para la realización del experimento e inclusive un gráfico (igual al de nuestra ilustración) que indica la forma como debe realizarse la comprobación fotográfica:
Einstein, Albert ([1916] 1998) Sobre la teoría de la relatividad especial y general, Ediciones Altaya, S.A., Madrid, España, p.112.
Kuhn afirma, refiriéndose al mismo episodio:
El corrimiento hacia el rojo del espectro de la luz de las estrellas distantes puede deducirse a partir de las consideraciones más elementales que la relatividad general y lo mismo puede ser posible para la curvatura de la luz en torno al Sol, un punto que en la actualidad está en discusión
Kuhn, T. S. ([1962] 1988) La estructura de las revoluciones científicas, Fondo de Cultura Económica de Argentina, Bs As., p. 56.
Finalmente existen –acerca del episodio- las publicaciones periodísticas de la época que surcaron todo el globo. Citamos las más influyentes del TIMES de Londres y del New York Times estadounidense. Titulares y artículos similares se publicaron en todos los diarios importantes del mundo, a partir de enero de 1920 cuando se conoció el informe de la Joint Permanent Eclipse Committee (Junta Permanente del Comité de Eclipse):
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Ejemplo 4)
“El autor de la tesis asocia a
Einstein y Newton en que “ambos están guiados por esa «fe» en la armonía del
mundo” (pág. 234) ¿qué tiene que ver eso con sus teorías, que sí son —siguiendo a Kuhn— inconmensurables?”
Pág. 6 del DUA
“(…) existe un error conceptual: La
Teoría de la Relatividad de Einstein de 1905, y aún su teoría general de la
Relatividad de 1915, son teorías
completamente mecanicistas”
Pág. 7 del DUA
Es evidente la
contradicción en estos dos señalamientos del jurado: sus ‘postulados’ implican desarrollos diferentes, si los
aplicamos a la tesis. En el primer caso sólo se trata de saldar en que
planos hay correspondencia entre Newton y Einstein si no lo es en la teoría
(siguiendo a Kuhn: ¿puede haber afinidad paradigmática entre teorías
diferentes? Se verá en la tesis).
En el segundo caso -sólo por esta definición- hay que rehacer toda la tesis. El autor coincide con el primer
caso, que corresponde al pre-dictamen del profesor Nievas y considera un error
serio el segundo caso planteado por el profesor Silva. Fundamentar y documentar
el error del segundo caso implicaría aburrir a cualquier lector, dado el
carácter abrumador que tendrían la diversidad y cantidad de fuentes
especializadas, empezando por Einstein, Kuhn, etc., etc., que consideran inconmensurables
ambas teorías (el ‘aparato erudito’ de la tesis es prolífico en fuentes
que pertenecen a la filosofía e historia de las ciencias).
En
el ejemplo que sigue (5) veremos “que
tiene que ver eso [la fe] con sus teorías”.
Ejemplo 5)
“Aclaramos que tampoco Lenin deja registros de conocimiento sobre Einstein y su obra; ni en Materialismo y
empiriocriticismo, texto en el que debate con Mach; ni en su extensa
correspondencia, compilada en diez tomos en la última edición rusa de sus obras
completas, aparece mencionado Einstein”
(pág. 8 del DUA.
La
realidad -inclusive en las obras completas de Lenin, en la que sus escritos
sufrieron una distorsión histórica- es
muy diferente, no sólo aparece la mención al nombre de Einstein en
numerosas oportunidades sino que Lenin
le dedica una atención especial al teórico de la relatividad, veamos sus
puntos más destacados:
Además de la alianza con los
materialistas consecuentes que no estén afiliados al Partido Comunista, no es de menor importancia, sino quizá de
mayor aún, para la labor que el materialismo
militante debe realizar, la alianza
con los representantes de las Ciencias Naturales modernas (…) El artículo
de A. Timiriázev sobre la teoría de la
relatividad de Einstein, publicado en el número 1-2 de Pod Známeniem Marxizma, permite abrigar la esperanza de que la
revista logre también realizar esta segunda alianza (…) la teoría de Einstein no ha emprendido
personalmente ningún ataque activo contra las bases del materialismo.
Lenin, Sobre
el significado del materialismo militante, Pod
Známeniem Marxizma (Bajo las banderas del marxismo), núm. 1-2, marzo de 1922.
Lenin,
V. I. (1922 [1973]) Sobre el significado del
materialismo militante, Obras Completas, t. XII, pág. 113
Basta con recordar la enorme mayoría de
las tendencias filosóficas de moda, que surgen con tanta frecuencia en los
países europeos, aunque sea empezando
por las relacionadas con el descubrimiento del radio y terminando por las que
tratan ahora de aferrarse a Einstein, para darse cuenta de la ligazón que
existe entre los intereses de clase y la posición de clase de la burguesía,
entre el apoyo que ésta presta a todas las formas de las religiones y el
contenido ideológico de las tendencias filosóficas de moda.
Lenin, Sobre
el significado del materialismo militante, Pod
Známeniem Marxizma, núm. 3, marzo de 1922.
Lenin,
V. I. (1922 [1973]) Sobre el significado del
materialismo militante, Obras Completas, t. XII, pág. 111.
Timiriázev se vio obligado a hacer la
reserva en el primer número de la revista de que a la teoría de Einstein -- quien, según dice Timiriázev, no ha
emprendido personalmente ningún ataque activo contra las bases del materialismo
--, ya se aferraron un gran número de
intelectuales burgueses en todos los países, esto se refiere no sólo a
Einstein, sino a toda una serie, quizás a la mayoría, de los grandes
transformadores de las Ciencias Naturales, a partir de fines del siglo XIX
Pod Známeniem Marxizma: revista mensual
filosófica, social y económica, que apareció en Moscú de enero de 1922 a junio
de 1944.
Lenin,
V. I. (1922 [1973]) Sobre el significado del
materialismo militante, Obras Completas, t. XII, pág. 113
Hay algo más importante aún en
la preocupación especial del gobierno
revolucionario de Lenin acerca de la experiencia relativista. En 1922 nombra
Director del Departamento de la Comisión de Energía Atómica del Instituto de
Óptica de Petrogrado a un joven brillante (Master y Doctor en Física) ALEXANDER
FRIEDMANN[1]:
Friedmann had taken up a new interest soon after returning to Petrograd.
Einstein's general theory of relativity, although published in 1915, was not
known in Russia due to World War I and the Civil War. By late 1920, Friedmann
wrote in a letter to Ehrenfest:
I have been working on the axiomatics of the relativity principle,
proceeding from two underlying propositions:
(1) uniform motion remains uniform for the uniformly moving world and
(2) the velocity of light is constant (identical in the moving and stationary world), and have obtained formulae for a world with one space dimension which are more general than Lorentz's transformations ...
(1) uniform motion remains uniform for the uniformly moving world and
(2) the velocity of light is constant (identical in the moving and stationary world), and have obtained formulae for a world with one space dimension which are more general than Lorentz's transformations ...
Friedmann sent the article On the curvature of Space to Zeitschrift
für Physik and it was received by the journal on 29 June 1922. In the paper
Friedmann showed that the radius of curvature of the universe can be either an
increasing or a periodic function of time. Friedmann, writing about the results
of the paper in a book a little later, describes the results as follows:
The stationary type of Universe comprises only two cases which were
considered by Einstein and de Sitter. The variable type of Universe represents
a great variety of cases; there can be cases of this type when the world's
radius of curvature ... is constantly increasing in time; cases are also
possible when the radius of curvature changes periodically...
Article by: J J O'Connor and E F Robertson
Los
comentaristas británicos destacan la publicación de los trabajos de Friedmann
en la revista alemana de física acerca de la relatividad y muestran con
claridad el punto central que cuestiona Friedmann: para el físico del gobierno
de Lenin los cálculos -en base a la “Teoría de la relatividad general”-
muestran un universo en expansión que se contradice con la solución ofrecida
por Einstein y Willem de Sitter. Einstein respondió
negativamente a la solución ofrecida por Friedmann, sin conocer los cálculos ofrecidos
por el físico ruso:
Einstein quickly responded to Friedmann's article. His reply was
received by Zeitschrift für Physik on 18 September 1922:
The results concerning the non-stationary world, contained in [Friedmann's] work, appear to me suspicious. In reality it
turns out that the solution given in it does not satisfy the field equations.
En diciembre
Friedmann escribe amablemente a Einstein:
Considering that the possible existence of a non-stationary world has a
certain interest, I will allow myself to present to you here the calculations I
have made ... for verification and critical assessment. [The calculations are given]... Should you find the
calculations presented in my letter correct, please be so kind as to inform the
editors of the Zeitschrift für Physik about it; perhaps in this case you will
publish a correction to your statement or provide an opportunity for a portion
of this letter to be published.
Einstein
recibió tarde la correspondencia de Friedmann, porque se encontraba de viaje a
Japón. A su regreso, se reúne con un colega ruso de Friedmann, conoce el
trabajo y responde:
(…) Only Krutkov, when a colleague of Friedmann's from Petrograd, met
Einstein at Ehrenfest’s house in Leiden in May 1923 and told him of the details
contained in Friedmann's letter did Einstein admit his error. He wrote
immediately to Zeitschrift für Physik:
In my previous note I criticised [Friedmann's
work On the curvature of Space]. However, my criticism, as I became
convinced by Friedmann's letter communicated to me by Mr Krutkov, was based on
an error in my calculations. I consider that Mr Friedmann's results are correct
and shed new light.
Article by: J J O'Connor and E F Robertson
El trabajo de
Friedmann respondía a la importancia que
le daba el gobierno de Lenin a la relatividad; por ello fue enviado varia
veces a Europa, y participó activamente
de esa lucha del materialismo militante, para lograr una alianza con los
naturalistas europeos y especialmente con Albert Einstein:
In July 1923 Friedmann left Petrograd to visit Germany and Norway. In
Germany he visited Berlin, Hamburg, Potsdam and Göttingen. In Norway he visited
Christiania (Oslo). He discussed meteorology, aeronautics and mechanics. In
Göttingen he talked to Prandtl and Hilbert, talking to Hilbert about his work
in relativity. The following year, 1924, Friedmann was travelling again, this
time to the First International Congress for Applied Mathematics held at Delft.
He wrote about the congress.
Everything went well at the congress, the attitude towards the Russians was wonderful; in particular, I was
included among the members of the committee for convening the next conference.
... Courant from Göttingen got interested in Tamarkin’s work. Blumenthal Kármán
and Levi-Civita got interested in my and my colleagues work (J J O'Connor and E F Robertson, ibid)
Article by: J J O'Connor
and E F Robertson
El entusiasmo
con que Friedmann comenta sus viajes, muestra la importancia que le concedía a
ese vínculo, en la misma línea de acción
que encomendara Lenin. Las citas prueban lo que la definición taxativa del tribunal niega, pero aún dicen algo más, que
no sólo existió un vínculo entre el líder de octubre y el teórico de la
relatividad sino un programa compartido de alianza entre los científicos
naturalistas europeos (como los definía Lenin) y el materialismo militante que
quedó trunco. Lamentablemente Lenin murió en enero de 1924 y Friedmann en
septiembre de 1925: la ‘ciencia soviética’ posterior a Lenin/Friedmann llevará
adelante una competencia con occidente que llegará al absurdo.
Dada la
importancia de las primeras citas, se impone decir algo –aunque sea
sucintamente- acerca del personaje con el que comenzamos los comentarios de
Lenin:
Klíment
Arkádievich Timiriázev A partir de 1870 y por un período de 22 años enseñó
agricultura y silvicultura en la Academia Petrovski. En 1871 fue nombrado
profesor extraordinario de la academia tras defender su tesis de maestría "Análisis
espectral de la clorofila". Con la defensa de su tesis doctoral "La asimilación de la luz por las plantas” en 1875 fue nombrado
profesor titular.
Fue miembro de la Royal Society de Londres, Doctor Honoris Causa de la Universidad de Cambridge y, también, fue el primero de
los grandes naturalistas rusos que aceptó la Gran Revolución de Octubre.
Al morir (1920) era miembro del Soviet de diputados
obreros, campesinos y guardias rojos de Moscú, y se enorgullecía de ese título
más que de todos los demás.
Estudiaron juntos
con Vigotsky, quien, también, impartía conferencias
sobre la relatividad einsteniana.
Silvia Dubrovsky (comp.) (2000), Vigotski Su proyección en el pensamiento
actual, Ediciones Novedades Educativas, Bs As., p. 19.
Ejemplo 6)
Al
problema de la incertidumbre (Heisenberg) se le ha dedicado un espacio
importante y se hace hincapié en la definición técnica del problema “indeterminación” frente a su expresión
vulgar[2]
“incertidumbre” en tono
descalificatorio. Para la tesis ambas expresiones son válidas, nada más que la ‘expresión vulgar’ (incertidumbre) es la que conecta la ‘definición de
laboratorio’ (indeterminación) con
el horizonte escéptico de nuestra época. El mismo tribunal recomienda como
bibliografía para la tesis una obra (Wallerstein) cuyo título “Las
incertidumbres del saber” es una ‘muestra radiográfica’ de lo que decimos
sobre nuestra época. La afirmación de resolución
absoluta que se le asigna a la ecuación de Hesinberg, para afirmar la indeterminación (trayectorias y eventos) acerca de la
medición subatómica de ondas y partículas, fue rechazada por ALBERT EINSTEIN
hasta el final de su vida:
La cuestión principal es actualmente la de si una
teoría de campo (…) puede siquiera llevarnos al objetivo. Nos referimos a una
teoría que describa exhaustivamente lo físicamente real (con inclusión del
espacio cuadridimensional) mediante un campo.
La presente
generación de físicos se inclina por contestar negativamente a esta pregunta; opinan,
en concordancia con la forma actual de la teoría cuántica, que el estado de
un sistema no se puede caracterizar
directa sino sólo indirectamente, mediante especificación de la estadística
de las medidas realizadas en el sistema; prevalece la convicción de que la
naturaleza dual (corpuscular y ondulatoria), confirmada experimentalmente, solo
puede alcanzarse mediante un debilitamiento semejante del concepto de realidad.
Mi opinión es que nuestros conocimientos
reales no justifican una renuncia teórica de tan largo alcance, y que no se
debería dejar de estudiar hasta el final el camino de la teoría de campos relativista
Debe
permitirse que el tesista ‘tome partido’
por la definición einsteniana, sobre todo si se tienen en cuenta las tesis de
FORMAN acerca de la física cuántica:
El ambiente intelectual existente en Alemania durante los
años 1918-1927 (…) estaba dominado (…) por un sentimiento de repulsa hacia el (…)
mecanicismo y materialismo (…) esfuerzo de los físicos alemanes para adaptar el
contenido de su ciencia a los valores de su medio ambiente intelectual Más aún,
la naturaleza de aquella reconstrucción
fue virtualmente dictada por el medio ambiente intelectual predominante: si el
físico quería mejorar su imagen pública, lo primero y más importante que tenía
que hacer era abandonar la causalidad (kausalität), con su riguroso determinismo, aquel rasgo de la visión física del
mundo tan universalmente detestado (Forman 1984:
28-42-43).
Refuerza
nuestra apreciación la comparación que hace el jurado entre la física de Heisenberg
y la dialéctica:
“Vemos, pues, que
la materia, al igual que la luz, se halla formada por ondas y corpúsculos.”
(Heisenberg, Werner; La imagen de la
Naturaleza en la física actual, pág. 143). Nada más fiel al principio dialéctico de la contradicción, que se es y
no se es a la vez”.
En
esta interpretación de la dialéctica
reposa el mismo problema
teórico/filosófico que separa a Einstein tanto de Heisenberg como de Niels
Bohr y Max Born: la dialéctica (tesis-antítesis-síntesis), en ninguna de sus
versiones (aristotélica-hegeliana-marxiana) afirma que las cosas sean y no sean
a la vez sino que todo tiene una doble naturaleza, que no es lo mismo “que sean y no sean a la vez”. Esta interpretación
introduce la ‘indeterminación’ que
rechaza Einstein. En el debate con el trio de la interpretación de
Copenhague a Einstein y los suyos se los denominaba “Los caballeros del continuo”
porque se negaban a aceptar que el ‘hiato’; introducido por el trio en la
observación y medición del comportamiento de las entidades subatómicas, era
inherente a las ‘leyes de la naturaleza. Lyotard cae en el mismo ‘solipsismo’
en su reflexión sobre la ‘dualidad’, por ello es muy importante en la tesis la
asociación y disociación de estos fenómenos complejos, en los que tanto
Einstein como Lenin estuvieron involucrados en la época de Mach; proceso del
que ambos afirmaron surgía un nuevo cuadro filosófico del mundo.
Con
todo respeto hacia el tribunal creemos que el problema radica en lo que parece
una premisa implícita básica: del lado del jurado debe estar la certeza de las
pruebas y el fundamento correcto y del lado del tesista el error documental y
la falta de argumentación, algo que es 'prima facie' sorprendente, cuando es el
tesista el que abre el surco radicalmente nuevo entre la física y la política. Un
examen comparativo nos dice que la tesis dispone del aparato erudito más
completo de toda investigación o publicación conocida acerca del leninismo. Ni
siquiera la obra de ALAIN BESANÇON, considerado uno de los expertos mundiales
en temas de cultura e historia rusas y magnífico conocedor del marxismo posee
un aparato erudito más completo: 13 obras de Lenin y un paper que representan
una documentación superior a las ‘obras completas’ (Lenin no publicó sus obras
completas). Tanto la edición de 1948 como la de 1973 adolecen de supresiones y
distorsiones que otras ediciones no presentan, a ello hay que sumarle DOCE obras
relacionadas directamente con el ‘leninismo’, como son las del propio Besançon,
Analía Hounie (comp.) Badiuo-Negri-Rancière-Zizek-Feyerabend-Eagleton-Deutscher-Johnson-Brecht-Dieterich-Löwy-Luxemburgo-Fontana
y Hausser; además de la extensa bibliografía de Marx/Engels y el marxismo. Con
respecto a la documental en historia y filosofía de las ciencias podría
afirmarse algo parecido.
A
propósito del ‘conocimiento vulgar’ nos gustaría finalizar con una cita:
¿Por qué es necesario bajar los conceptos
fundamentales del pensamiento científico de sus campos olímpicos platónicos e
intentar desvelar su origen terrestre? Respuesta: para liberarlos del tabú que
llevan colgado y conseguir así mayor libertad en la formación de conceptos.
Einstein, Albert ([1916] 1998) Sobre la teoría de la relatividad especial y general, Ediciones
Altaya, S.A., Madrid, España, p.125.
Con
saludos cordiales
Colen C. Grant
Doctorando
UBA-CS
[1] Friedmann enseñó matemáticas y mecánica en la Universidad de Petrogrado, se
convirtió en profesor en la Facultad de Física y Matemáticas del Instituto
Politécnico de Petrogrado, trabajó en el Departamento de Aeronáutica Aplicada
en Petrogrado, en el Instituto de Ingeniería de Ferrocarriles y en la Academia
Naval. A Friedmann debe la cosmología actual el ‘modelo matemático y
conceptual’ de universo en expansión, que años después probara Hubble.
[2] El concepto incertidumbre no es una expresión vulgar y tampoco es del todo
erróneo, está extendido su uso en el ámbito académico; además, es la definición que ofrecen la RAE y ESPASA CALPE,
reconocidas editoriales del habla Hispana, para el caso específico de la física
cuántica.
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