lunes, 8 de abril de 2013

El desprecio de Mujica y sus razones…


 

                                                               ¿Cuáles son las razones para que luego de un insulto y desprecio horrendos haya partidarios de Cristina que adopten una actitud contemporizadora con MUJICA?

                                                               La doble hipocresía de Mujica (aduló a Néstor en vida y adula a Cristina en su presencia y habla a sus espaldas. Miente cuando dice que fue un descuido: ya conocemos los descuidos de los presidentes uruguayos -Jorge Batlle en junio 2002 le pidió disculpas llorando a Duhalde luego de insultarnos a todos los argentinos, también, con un micrófono que se abrió por descuido) es lo secundario en este episodio y lo que debiera preocuparnos son “las razones” que se esconden bajo la expresión del desprecio (la expresión no salió a la luz por lo que se hizo aparentar como un descuido: los micrófonos abiertos. Es como me dijo atinadamente mi hija Carla: “a nadie se le escapa por alta voz “esta vieja es una terca” cuando se están refiriendo a una presidenta...” Mujica necesita que se sepa cuál es su verdadera opinión sobre los conductores del proceso político argentino).

                                                               Uruguay mismo ha sido un problema para América Latina (es bien sabido que su fundación respondió a la política británica[1] como partición y cuña en las riveras del Plata, entre Brasil y Argentina), desde que dejó de ser la “Banda Oriental de las Provincias Unidas del Río de la Plata” para transformarse en un pequeño Estado autónomo[2]. No es casual que el frenteamplista TABARÉ VASQUEZ haya sido el único referente del CONO SUR ‘progresista’ en apoyar al CARNICERO BUSH con su política del ALCA.

                                                               El Uruguay todo es rehén de una concentrada oligarquía agraria y financiera; políticamente invisible pero económica y sociológicamente poderosa. Puede soportar que la ‘la gobierne’ un conglomerado izquierdista pero le exige conducta y eso explica lo del ALCA pero también, que Mujica se haya solidarizado con el general asesino uruguayo yendo a visitarlo al hospital militar (algo similar a que si Néstor Kirchner se hubiese solidarizado con Videla). La oligarquía uruguaya necesita un ejército que sea la continuidad de la dictadura que asesinó, torturó y dejó desaparecidos a tantos uruguayos como al propio Mujica (Mujica, en este caso, actúa como Menem a quien la dictadura encarceló pero no fue óbice para que éste los premiara con el “indulto”). Del mismo modo que los dictadores asesinos uruguayos quedan impunes, queda impune la oligarquía que se apropia de toda la renta agraria (Uruguay exporta más carne que la argentina pero su oligarquía tributa menos al Estado que la oligarquía Argentina, por ello el pueblo uruguayo y sus pequeños comerciantes, productores, etc. debe soportar los increíbles precios de los servicios y tributos al estado). Así como no hay exigencias de tributos para la oligarquía en Uruguay, tampoco hay condenas para los militares defensores de ese status quo, como sí las hay en la Argentina: el izquierdista Mujica está en todo este proceso a la derecha del populismo argentino y latinoamericano.

                                                               El desprecio se explica porque la alineación del populismo latinoamerciano -semiindependiente del imperialismo y aunque tímidamente cuestionador de la concentración agraria- choca con la política pragmática de Mujica que adula a la oligarquía uruguaya en Punta del Este, protege a los militares golpistas y mantiene una cordial relación con las potencias (pero si hasta los ‘gestos populistas’ del ‘papa latinoamericano’ no le cuadran a Mujica, como no le cuadran a Obama: ¡ojo!).

                                                               Mujica el viejito ‘austero y bueno’ es un peligro para los intereses latinoamericanos políticamente hablando (pretende la austeridad para el pueblo mientras la oligarquía se llena los bolsillos a manos llenas y el pueblo uruguayo debe pagar servicios 4 o 5 veces más caros que cualquier otro pueblo latinoamericano: en Uruguay el pueblo banca el Estado y la oligarquía se sirve de él).

                                                               La pleitesía que los partidarios de Cristina rinden a Mujica no es debido a ‘los valores’ del propio Mujica sino porque los críticos intuyen que Mujica se alinea en la constelación del gran poder tradicional del Estado, de esos estados que son la garantía del status quo en tiempos de crisis, que a pesar de tantos años de democracia´’ no alteran su carácter de fuerza represiva contra los movimientos emancipadores y esto es muy bien mirado por el poder del norte tanto como reprobadas aquellas experiencias que ponen en tela de juicio este poder o que congenian con ellas (los intentos de Chávez y de Ortega en Nicaragua que pretenden cambiar las formas tradicionales del ESTADO con la incorporación del “poder ciudadano o milicias populares” pusieron el “grito en el cielo” de los intelectuales del imperio atacándolas como reformas subversivas).

                                                               Mujica podrá hacerse el “amplio” -fumándose un porrito de la marihuana que legalizó- pero políticamente es un conservador, tanto más peligroso por su fachada de izquierdista o seudofilósofo[3] con la que puede confundir: la nota 3 al pie no es una opinión mía sino lo que afirmó MUJICA de modo categórico cuando el homenaje por la condecoración que la embajada argentina en ese país entregó a la ex vicecanciller María Bernabela Herrera Sanguinetti”[4]. Cualquier otro mandatario que hubiese afirmado lo que afirmó Mujica se habría transformado en un escándalo, pero al decirlo el viejito que estuvo 13 años en un aljibe…

                                                                                                                                                             Colen grant

                                                                                                                                             Abril 8 de 2013.               



[1] hay que destacar que en el ‘relevo imperialista del mundo’ los británicos le han cedido la posta a los no menos opresores yankees; y eso debiera preocuparnos en nuestros días.
[2] Si ARTIGAS viviera le resultaría horroroso la fragmentación de América Latina. Del mismo modo le hubiese parecido a BOLIVAR y más aún REPROBARÍA la SEPARACIÓN de la BANDA ORIENTAL de las PROVINCIAS UNIDAS DEL RÍO DE LA PLATA. En nuestros días muchos uruguayos – afortunadamente no todos- rechazan hasta la construcción de un puente que una MONTEVIDEO o COLONIA con BUENOS AIRES.
[3] Nota del autor: Mujica ha llegado al extremo de alterar ‘sofísticamente’ dichos populares para cambiar su contenido y quitarles todo su valor moral nada más ni nada menos que para encubrir su política de impunidad con los militares genocidas. El dicho: “no hay deuda que no se pague o fecha que no se cumpla” fue alterado por Mujica con la sentencia muji [cana]: “aprendí que hay cuentas que no se pagan y fechas que no se cumplen”. "No me gusta un corno hablar del pasado, menos me gusta lamerme las heridas”. Más claro echale agua…

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