Cuando publiqué “La risa de Chávez y la historia” me proponía, aprovechando la repercusión que tuvo el altercado entre el Rey de España y el presidente venezolano, abrir una línea de reflexión que colisione frontalmente con la moda intelectual imperante, posturas o imposturas que rechazan la construcción de ‘estructuras de sentido’ en función de una supuesta libertad del espíritu, no quedar presos de certidumbres o determinismos que atentan contra la tan amada libertad… Pero, como dice un proverbio fenicio “ningún viento es favorable para un barco que va a la deriva”; de nada sirve la libertad si no se va a ninguna parte.
En la “La risa de Chávez…” afirmé “no es Chávez quien le pone ropaje a la historia, sino la historia quien se viste de Chávez”, intentando mostrar la sobredeterminación del “proceso histórico objetivo” sobre sus personajes. Ahora se nos presenta otra oportunidad para poner a aprueba este enfoque teórico. Bush se ha ido, pero Bush ha vuelto y potenciado.
Toda la intelectualidad oficial y la cultura oficial de occidente han saludado y dado la bienvenida al primer presidente negro del país del norte. Obama recibió reconocimiento y elogios de gran parte de la izquierda latinoamericana, sobre todo de aquella que posee una cuota de poder; si hasta el veterano líder revolucionario, Fidel Castro, envió sus augurios al nuevo presidente de la casa blanca.
Para los pueblos de Asia, África y América latina saqueados y subyugados hasta el hartazgo por los blancos del norte, para los millones de latinos y los millones de negros en rebelión latente dentro de sus propias fronteras qué otro rostro podía ofrecer un seguro continuismo a las políticas guerrerístas de Bush y de salvataje a la banca, con los ahorros del pauperizado pueblo norteamericano, que un ‘demócrata’ de color negro…
La intelectualidad progresista norteamericana, la intelectualidad progresista latinoamericana y la intelectualidad progresista europea tuvieron que comerse esta movida táctica del país maldito (como supo decir Jean François Revel en los 70). Pero, nadie fue tan lejos como el comité noruego que ofreció el Nóbel de la paz a un presidente recién electo que reconocía no poseer méritos para recibirlo y que tuvo el descaro de anunciar la intensificación de la guerra contra el devastado Afganistán en el mismo acto de recepción de la distinción pacifista. Nunca la hipocresía escaló tan alto, pero el rostro negro estuvo ahí como garantía para clausurar cualquier repudio o escándalo (por mucho menos Bush recibió un zapatazo). En los 70 circuló un aforismo que se hizo popular: “Las agresiones contra América Latina las preparan los republicanos y las llevan a la práctica los demócratas”. Les recuerdo a los lectores que no fue el republicano, egresado de la academia militar y presidente de los EEUU Dwight David Eisenhower quien invadió Cuba (Bahía de Cochinos) sino, su sucesor y el más demócrata de los demócratas norteamericanos, el abogado civil John Fitzgerald Kennedy.
La situación internacional es de extrema gravedad, por ello la intelectualidad debe salir de su encandilamiento y sobre todo recuperar la vieja y sana práctica de ‘construir certezas’. Armados de convicciones y de un ‘sentido determinado’ hacia el futuro se pueden cometer errores, pero desarmados de ideas que construyan un devenir con sentido estamos perdidos antes de comenzar la marcha.
La intelectualidad debe extraer una lección histórica antes de que sea tarde, para preparar la defensa ante los planes expoliadores y guerrerístas de las grandes multinacionales que lucran con el armamentismo, la rapiña de los bancos, las fuentes de energía y tantos otros.
Debemos entender, que no ha sido un viento democratizador quien ha encumbrado al candidato negro, sino el empantanamiento total de la política del garrote. ¿Obama vino para terminar con la política guerrerista y de saqueo? No, vino para ser su garante: preocupados por los abusos y negocios sucios de los republicanos encolumnados con Bush (inclusive que conectaban a la propia familia Bush con la banda de Bin Laden), toda la plana mayor de las grandes multinacionales se alinearon tras Obama (obviamente, previo promesa del ‘demócrata’ de ofrecer una total continuidad a las políticas de Bush, ahora sí, con nuevo rostro ¡creíble! Como suele decirse, para dar continuidad a la gobernabilidad).
Y si alguien piensa que esta ‘forma de ver’ es poco objetiva, a la realidad debemos remitirnos: allí donde Bush no podía enviar un soldado más (Afganistán) y estaba jaqueado por el compromiso de repatriar los que tenía en el frente; Obama los ha enviado por miles. Aquí, en nuestra América Latina, Bush no podía pisar nuestro suelo sin generar movilizaciones de repudio y pocos gobiernos se animaban a seguir sus políticas (por ello fracasó el ALCA). ¿Hubiese sido posible el secuestro, expatriación, destitución de Zelaya (presidente electo de Honduras) y finalmente el éxito del golpe con Bush como timonel? No, solo la diplomacia frenadora de la OEA, la hipocresía del pentágono y su nuevo rostro cancelaron toda rebelión.
Porque es Obama y no Bush se multiplican las bases militares en Ámerica Latina que preparan una agresión contra Venezuela, Ecuador, Bolivia, Cuba o cualquier otro estado que se ‘desmadre’. El águila volverá a ser brutal cuando tenga que serlo, pero también sabe usar la hipocresía y podemos decir que ésta siempre fue más efectiva, porque jamás abandona la fuerza y para graficarlo nada mejor que una metáfora: “no hay peor verdugo que un esclavo con un látigo en la mano”. La tendencia imperialista impone mayor efectividad y demostración de ‘fe rapiñadora’ a un demócrata que a un republicano (éstos son hombres directamente suyos, probados. En cambio un demócrata puede dejarse tentar por ‘populismos’ o mostrar debilidades). Es la naturaleza del imperialismo la que bestializa a los hombres, diría el Che, por ello ‘ojo con el negro’.
Aprovechando la desgracia EEUU coloniza Haití, otra área de América Latina con presencia militar Yankee. En el devastado país, hambreado y sin organizaciones propias de defensa los gringos imponen su fuerza con más de 12000 soldados, portaviones, barcos, helicópteros, armas e infraestructura técnica de control de todo tipo. ¡¿Solidaridad internacional con Bush como piloto!?
En chile ‘la derecha hace pie’ y ya anuncia su posición de agresión contra Venezuela; se sentirán fortalecidos y vendrán por más o alguien duda que se tomarán revancha contra los pueblos que como Bolivia o Venezuela han expulsados a sus ‘embajadores’
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